LOS DOS SUCEDIERON ANTEAYER

Un “cuento del tío” en Tandil y otro en Azul, pero ambos con características muy similares

Durante la mañana del pasado jueves, en la ciudad serrana le sustrajeron 20.000 pesos a una jubilada de 88 años. Horas después, en Azul, ocurrió lo mismo con una mujer que tiene 89 años, a quien el autor del hecho logró hurtarle 80.000 pesos y 3.000 dólares. Entre los dos episodios delictivos hubo varias similitudes. Las mismas se relacionan con las características físicas del autor de los ilícitos, como así también por la modalidad empleada por el delincuente para engañar a las víctimas. En ese contexto, los investigadores no descartan que podría haber sido la misma persona la que cometió ambos hechos.

 

Anteayer, día que en esta ciudad a una jubilada le sustrajeron una importante cantidad de dinero mediante un “cuento del tío”, se produjo horas antes en Tandil un episodio de iguales características, situación que hace suponer a los investigadores que trabajan en ambos casos que podría haber sido el mismo sujeto el que cometió esos hechos.

Entre las cuestiones que le dan fuerza a esa hipótesis figura que el delincuente usó el mismo “cuento del tío” para consumar los ilícitos, diciendo a las víctimas que venía de parte de un hijo de ambas a buscar el dinero que tenían,  para después depositarlo en el banco.

El otro denominador común que tuvieron esos dos ilícitos, ocurridos con muy pocas horas de diferencia en esta ciudad y en Tandil, se relaciona con las descripciones físicas que ambas ancianas hicieron del delincuente.

En los dos hechos el sujeto estaba bien vestido, era de tez blanca, rubio y de pelo corto.

Esos datos en común que surgen de los dos casos hacen presumir a los investigadores que se podría estar en presencia de un mismo sujeto que comete ilícitos de estas características en la región.

Esa misma hipótesis, en ocasiones anteriores, también surgió cuando una sucesión de este tipo de hechos delictivos se había registrado en Azul y en otras ciudades de la zona.

 Dos “cuentos del tío” con pocas horas de diferencia

El pasado jueves, en la vecina ciudad de Tandil una mujer de 88 años se convirtió en víctima de un “cuento del tío”.

En horas de la mañana de ese día, el ilícito se registró en un domicilio situado en la calle Garibaldi al 517.

Según lo informado por el multimedios El Eco de Tandil, el hecho lo sufrió una mujer llamada Nélida Cuvillier, a quien el delincuente que se hizo presente en su casa logró sustraerle 20.000 pesos en efectivo.

La jubilada relató que anteayer, en el marco de lo que fue la maniobra delictiva, primero recibió un llamado telefónico “donde una persona, que después me di cuenta que no era, se hizo pasar por mi hijo Rubén”.

“Me dijo que estaba en el banco, que había mucha gente -continuó relatando- y que me mandaba a un amigo a quien yo le tenía que entregar todo el dinero porque había que cambiarlo, ya que era el último día que se podía hacer”.

Según expresó la jubilada, en ningún momento ella sospechó que estaba siendo engañada.

“Yo confié porque creía que me hablaba mi hijo”, contó en la nota mantenida con el medio de comunicación tandilense.

De esa manera, anteayer alrededor de la hora diez el delincuente se hizo presente en la vivienda de la mujer, luego de que ella recibiera el llamado telefónico donde creía que había hablado con su hijo.

Según contó la jubilada, cuando el sujeto fue a su casa la nombró también a su hija, como para reforzar el engaño.

“Lo invité a pasar, más siendo `amigo´ de mi hijo, pero me decía que estaba apurado. Igualmente, insistí tanto que pasó. Adentro de la casa le di la plata y este hombre me preguntó si no tenía algo de dólares o cosas de oro, a lo que le dije que no”, contó también la damnificada por esta maniobra delictiva al multimedios El Eco.

De esa manera, el delincuente logró apoderarse de 20.000 pesos en efectivo. Una vez que la mujer le dio el dinero, el ladrón se despidió de ella con un beso y también le dijo que se iba rápido para poder hacer el depósito en el banco.

La jubilada recién se dio cuenta de que había sido engañada tiempo después, al llamar por teléfono a su hijo para preguntarle cuándo le iba a traer la plata con la nueva denominación que instantes antes le había entregado a ese sujeto que se hizo presente en su casa.

Durante el transcurso de esta semana, en Tandil ya se llevaban registrados tres hurtos bajo la modalidad del “cuento del tío”. En uno de esos hechos, a otra mujer habían logrado sustraerle 8.000 pesos, previo que la llamara por teléfono una joven que le dijo que era su nieta y que iba a mandar a un conocido suyo a buscar el dinero. En el otro ilícito, a una mujer le sustrajeron 4.000 pesos.

Esos tres “cuentos del tío” ocurridos recientemente en Tandil se suman al que se registró en Azul anteayer, el mismo día en que en la ciudad serrana le sustrajeron 20.000 pesos a Nélida Cuvillier.

Tal como se informara ayer en este diario, en Azul la damnificada por este hurto fue una mujer que se llama América Cuevas.

Jubilada y de 89 años, Cuevas vive en una casa que está en Pringles entre Burgos y De Paula, lugar al que un sujeto que se hizo pasar por amigo de uno de sus hijos logró sustraerle 80.000 pesos y 3.000 dólares.

Así como horas antes había sucedido en Tandil con el otro “cuento del tío”, a Cuevas el hombre que se hizo presente en su casa le dijo que venía de parte de uno de sus hijos para que le diera todos los ahorros que tenía, con el fin de depositarlos en el banco para que el dinero no se devaluara, según había referido un vocero policial a EL TIEMPO.

A diferencia de lo sucedido en la ciudad serrana, el autor de este ilícito en Azul se hizo presente en dos ocasiones en la casa de la víctima, en el lapso de tiempo comprendido entre la hora 14 y las 16.

Y después de que había ido por primera vez a la casa de la mujer, hubo también un llamado telefónico.

En esa comunicación un sujeto se hizo pasar por el hijo de la jubilada y le expresó que le entregara todo el dinero a esa persona que se iba a hacer presente instantes más tarde, ya que él en ese momento -según decía el sujeto que fingió ser uno de sus hijos- estaba en el banco aguardando por la llegada de su “amigo” para depositar la plata.

Dos “cuentos del tío” ocurridos casi de manera calcada. Uno, por la mañana del jueves y en Tandil. El otro, durante la tarde de ese mismo día, en Azul.

La incógnita aún no develada por los investigadores es si, en ambas ocasiones, el que los cometió fue el mismo sujeto.

El dato

Teniendo en cuenta los hechos ocurridos recientemente, una vez más la Policía ha alertado a los miembros de la  población de Azul sobre este tipo de ilícitos, para que tomen las precauciones necesarias y eviten así convertirse en víctimas de estas maniobras delictivas, que en su mayoría apuntan a engañar a personas mayores. No brindar datos propios o de sus familiares cuando reciben llamadas telefónicas de extraños es uno de los aspectos a tener en cuenta. También, no dejar ingresar a los domicilios a personas que dicen pertenecer a empresas de servicios. Y ante cualquier duda, es importante comunicarse enseguida con el teléfono de emergencias de la Policía, llamando tanto al 101 como al 911.

 

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