EN VILLA FIDELIDAD

Un matrimonio de ancianos, víctima de un violento robo

 

El pasado lunes por la tarde, dos sujetos que tenían sus rostros cubiertos y portaban cuchillos asaltaron a la pareja de jubilados. El hombre, un policía retirado que tiene 80 años; y su esposa, un ama de casa de 79, contaron ayer que los delincuentes les robaron 3.600 dólares y otra considerable suma en pesos. Cuando ambos ladrones ingresaron por la fuerza a la casa, amenazaron de muerte y golpearon al matrimonio. Los autores del hecho contaban con el dato de la existencia de la plata. Recientemente, a modo de indemnización en un juicio laboral, el jubilado había cobrado gran parte de ese dinero que le sustrajeron.

Herminda Alonso y Juan Suhurt, el matrimonio de jubilados víctima de este violento robo. Según sospechan ambas víctimas, la manera en que los delincuentes actuaron deja en evidencia que conocían sobre la existencia del dinero del que se apoderaron.
FOTOS: NACHO CORREA
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Herminda Alonso y Juan Suhurt, el matrimonio de jubilados víctima de este violento robo. Según sospechan ambas víctimas, la manera en que los delincuentes actuaron deja en evidencia que conocían sobre la existencia del dinero del que se apoderaron. FOTOS: NACHO CORREA

 

El robo ocurrió el pasado lunes, cuando habían transcurrido unos minutos de la hora 17. Tuvo características extremadamente violentas para el matrimonio que se convirtió en la víctima de este hecho: un ama de casa que tiene 79 años y su esposo de 80, un jubilado de la Cooperativa Eléctrica y también -como dijo ayer en diálogo con EL TIEMPO- un “policía retirado en actividad”.

Tras la denuncia formulada por lo sucedido, la Policía trabaja ahora sobre diferentes pistas para dar con los autores: dos sujetos que tenían sus rostros cubiertos con pasamontañas y portaban armas blancas. “Cuchillos de cocina, tipo serrucho”, según describió la mujer asaltada. Armas blancas con las cuales los amenazaron de muerte a los dos.

“A mí, uno de ellos me decía que me iba a degollar”, señaló ayer en la entrevista con este diario Herminda Lidia “Chicha” Alonso, la esposa de Norberto Juan Suhurt, el hombre con quien la mujer se casó cuatro años atrás, aunque ambos conviven desde hace más de cuatro décadas.

“Me vendieron”, afirmó ayer Suhurt con relación a la actitud demostrada por ambos ladrones.

El matrimonio se convirtió, el ya referido lunes último, en la víctima de este violento robo. Y los delincuentes, ni bien ingresaron por la fuerza a la casa, ya tenían en claro que venían a buscar ese dinero que finalmente se llevaron.

Parte de esa plata, contó ayer la pareja, el hombre la había cobrado recientemente, a modo de indemnización por un juicio laboral.

“Ellos no nos preguntaron a nosotros dónde estaba la plata. Uno le dijo al otro que fuera a la pieza y la agarrara”, recordó “Chicha” Alonso, dejando así en claro que ambos delincuentes sabían que iban a encontrarse con ese dinero del que finalmente se apoderaron.

Las propias víctimas dijeron que los sujetos que el pasado lunes les robaron se apoderaron de 3.600 dólares en efectivo. También, de un monto considerable pero en pesos, dinero consistente “en ahorros de toda la vida”, según afirmaron.

Los dólares y los pesos estaban en una pequeña caja dentro del ropero de uno de los dormitorios de la vivienda escenario de este ilícito, situada en Comandante Franco entre 9 de Julio y Roca del llamado Barrio San José, en el corazón de Villa Fidelidad.

“Venían a matarnos. Lo único que digo es que en este momento tengo que agradecerle a Dios que estamos con vida”, declaró el ama de casa durante la entrevista que con su esposo ambos mantuvieron con EL TIEMPO ayer para dar cuenta de ese violento robo que, hace cuatro días, los tuvo como víctimas.

Encapuchados  y con cuchillos

Minutos antes de las 17 del lunes que pasó, Norberto Juan Suhurt y Herminda Lidia Alonso habían regresado a la casa donde viven.

Ese día, a esa hora, llovía. Ni bien el matrimonio ingresó a su domicilio, el hombre se fue a acostar porque instantes antes le habían sacado un diente a causa de una infección y aún estaba afectado por la anestesia.

Al mismo tiempo, su esposa había acompañado “a una chica que fue a visitar a mi marido” y estaba sentada en el living usando su teléfono celular.

Pero imprevistamente –“yo creo que no cerré bien la puerta”, dijo ayer Alonso- los delincuentes ingresaron a la vivienda.

Ni la reja del frente de la vivienda ni la puerta de madera de la casa estaban cerradas con llave. Y está última, al parecer, sólo quedó entornada, por lo que a uno de los delincuentes le alcanzó con aplicarle un fuerte golpe para abrirla sin llegar a romperla.

“Sentí un golpe y la puerta se abrió. Fueron dos los que ingresaron. Me asusté y me paré. Uno me tiró en el sillón y me puso un cuchillo de cocina en el cuello, tipo serrucho. Después vino el otro, más petiso, que tenía un cuchillo igualito al del otro”, señaló Alonso.

Los gritos de desesperación de la mujer hicieron que su marido se levantara de la cama. Y al dirigirse hasta el living, el policía retirado se encontró con los ladrones, ambos con sus rostros tapados y portando sendos cuchillos tipo “Tramontina”. Uno de ellos, con el arma blanca, amenazaba de muerte a la mujer.

“No hablés porque te degüello”, contó Alonso que ese delincuente, “el que era más alto”, le decía.

“Cuando vine de la pieza al living ví que a mi mujer la estaban agarrando del pie y del cuello”, recordó Suhurt sobre lo que fue este violento robo, una tensa situación que según él cree “no duró más de tres minutos”.

Todavía bajo el efecto de la anestesia de la cirugía a la que instantes antes había sido sometido en el dentista, el hombre contó que al principio no se había dado cuenta de que los estaban asaltando.

Luego su primera reacción, al ver que su esposa era agredida, fue atacar a uno de los delincuentes.

“Lo partí como un queso y lo volteé. Pero después me agarró el otro de atrás, que me pegó a mí. Un rato antes me habían sacado el diente en el dentista y no podía estar del dolor. Y después me pegaron un buen trompón en la cara”, bromeó ayer el policía retirado sobre lo que fue esa dramática situación.

Una vez que pudieron dominar al matrimonio, los delincuentes intentaron encerrar a la pareja.

“Ahora te encierro en el baño y los degüello”, contó también la mujer que le decía uno de los asaltantes. Y después agregó, cuando los llevaron a ambos hasta el baño: “Cuando fue a cerrar la puerta, como no se dio cuenta que era corrediza, la rompió”.

Ya para ese entonces, dijo Alonso, uno de los ladrones le había dicho al otro sobre el dinero: “Dale, andá a sacar la plata del ropero y vamos”.

“A mí no me preguntaron dónde estaba la plata. Directamente, un ladrón le dijo al otro que fuera a la pieza y sacara la bolsa con el dinero”, agregó ayer “Chicha”.

Cuando se apoderaron de los dólares y de los pesos que estaban en el ropero de una de las habitaciones de la casa, mismo dormitorio donde había otros elementos de valor que no observaron, ambos ladrones se dieron rápidamente a la fuga a pie.

Según contó el matrimonio, los asaltantes huyeron a pie en dirección hacia la cancha de fútbol que, por Güemes, está frente al cuartel.

En ese lugar, al menos uno de ellos continuó la fuga en una bicicleta que había dejado instantes antes en ese predio.

“Los chicos de acá al lado los corrieron”, recordó Suhurt sobre la reacción de unos vecinos que se enteraron de lo que había pasado. Pero no pudieron retenerlos. Y lo mismo hizo él, que salió “en patas y en paños menores” a perseguir a los ladrones.

El dato

Tras la denuncia realizada el mismo lunes en la comisaría primera local, por lo sucedido se inició un sumario penal en principio caratulado como “robo agravado por el uso de arma blanca”. Ese expediente judicial se instruye ahora a través de la UFI 1 que está a cargo del fiscal Marcelo Fernández. Junto con el dinero; también fueron denunciados como robados durante este hecho un cuchillo de oro y plata, algunas joyas y el teléfono celular de la mujer.

“VENÍAN A MATARNOS”

 

Herminda Alonso, con una de sus manos en el cuello, mostrando la manera en que uno de los ladrones la amenazaba de muerte.
NACHO CORREA

A esta altura, el matrimonio no cree que pueda recuperar el dinero robado el pasado lunes. Pero la pareja confía en que la investigación que se está llevando adelante servirá para dar con los autores del hecho.

El hermetismo existente hasta el momento por parte de los investigadores no ha permitido conocer mayores novedades sobre los autores de este ilícito.

La Policía cuenta con un registro fílmico de unas cámaras de seguridad ubicadas en una propiedad cercana, lugar por donde los delincuentes pasaron en varias ocasiones antes de ingresar a cometer el robo a la vivienda donde se domicilia el matrimonio conformado por Juan Suhurt y “Chicha” Alonso.

Los investigadores tienen, además, versiones de testigos que señalan que los ladrones estuvieron merodeando la casa en la previa a ingresar a cometer el ilícito, ocasión durante la cual concurrieron a un comercio cercano a la vivienda donde el hecho se produjo.

“Yo a estas personas las voy a buscar hasta encontrarlas”, advirtió ayer el policía retirado, al tiempo que su esposa afirmó: “A mí el dinero, así hayan sido millones lo que se llevaron, no me interesa. Lo único que le tengo que agradecer a Dios es que estoy con vida. Estaba tan asustada. Y para colmo, el tipo no me sacaba el cuchillo del cuello y a él, pobre -dijo en alusión a su esposo y al accionar de uno de los sujetos-, le pegó una trompada”.

“No sabemos cómo sabían ellos de ese dinero. Acá no entra nadie. Y gracias a Dios que estaba ese dinero. Porque si la plata no hubiera estado, a nosotros nos mataban. Ellos venían a matarnos”, agregó también Alonso.

“Sabían que habíamos cobrado y dónde estaba la plata. Pero no entiendo de dónde lo sabían”, sostuvo la mujer, que por lo sucedido el lunes pasado admitió que todavía “tengo miedo, terror, y no quiero salir”.

“Abro los ojos y te juro que veo al tipo, que me apretaba el cuello y me amenaza con degollarme para que no gritara”.

“Si me hubieran preguntado a mí de la plata, yo les habría dicho de la mía, que ese día había cobrado la jubilación. Pero ellos buscaban esa otra plata, la que se llevaron”, afirmó por último.

 

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