OCURRIÓ EN LAS PRIMERAS HORAS DEL PASADO SÁBADO

Un mecánico fue víctima de un robo al regresar a su casa

Al menos un sujeto lo atacó con un elemento contundente cuando había vuelto en auto a su domicilio, ubicado en Villa Piazza Norte. En lo que fue esta entradera, el agresor le aplicó un golpe en la cabeza con un elemento contundente. El hombre estuvo inconsciente unos instantes y sufrió una grave lesión en una de sus orejas. Una vez que se recuperó, concurrió al hospital para ser asistido. Al regresar a su casa, descubrió que le habían robado dinero, una computadora portátil, el teléfono celular y las llaves de su automóvil.

Carlos Oscar Blanco se llama el mecánico que se convirtió en la víctima de esta entradera. Las secuelas de la agresión que sufrió las exhibía todavía ayer, después de que resultara con un corte en su oreja izquierda al ser golpeado durante el robo con un elemento contundente.
FOTOS: NACHO CORREA
El hombre fue atacado en las primeras horas del pasado sábado, cuando había regresado en auto a su casa, ubicada en Villa Piazza Norte, sobre la calle ex Tucumán entre Comercio e Industria. En ese mismo lugar Blanco posee un taller mecánico.
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Carlos Oscar Blanco se llama el mecánico que se convirtió en la víctima de esta entradera. Las secuelas de la agresión que sufrió las exhibía todavía ayer, después de que resultara con un corte en su oreja izquierda al ser golpeado durante el robo con un elemento contundente. FOTOS: NACHO CORREA

Un mecánico se convirtió el pasado fin de semana en esta ciudad en víctima de una violenta entradera, cuando al menos un sujeto lo atacó en momentos que regresaba a su vivienda de Villa Piazza Norte. Durante la agresión, el delincuente lo golpeó con un elemento contundente y le provocó una grave lesión en una de sus orejas. Y después, mientras la víctima había quedado inconsciente y tirada en el piso, le sustrajo diferentes elementos del interior de su domicilio.

El propio mecánico, una vez que pudo recuperarse del ataque sufrido, concurrió al hospital para ser asistido. Horas más tarde, radicó la denuncia por el robo que sufrió en la sede de la comisaría primera local.

Hasta ayer los investigadores tenían pocos elementos para trabajar sobre pistas que los condujeran hacia el o los responsables de este hecho, teniendo en cuenta que el hombre que fue atacado no podía identificar al agresor ni tampoco recordaba absolutamente nada a causa de ese golpe que le fue aplicado en la cabeza y lo hizo permanecer en estado inconsciente durante algunos instantes.

“Me pegaron de atrás”

Carlos Oscar Blanco tiene 57 años y es propietario de un taller mecánico especializado en amortiguación que está en Bogliano entre Comercio e Industria de Villa Piazza Norte.

Según contó ayer en diálogo con EL TIEMPO, el pasado sábado cuando era alrededor de la hora tres regresó en auto a su vivienda, ubicada en la misma propiedad -sobre la ex calle Tucumán de este medio- donde está su taller, cuando imprevistamente “me pegaron de atrás”.

Blanco había ido a comer en la noche del viernes al club Sportivo Piazza. Y después, mencionó ayer, estuvo en un par de locales nocturnos antes de volver a su vivienda, ya cuando eran las primeras horas del sábado.

En esas circunstancias, ni bien descendió del automóvil que guiaba, abrió la tranquera y después la puerta de su casa.

“Cuando estaba girando la llave de la cerradura siento que me empujan e inmediatamente un fuerte golpe en la cabeza”, describió en sede policial cuando el pasado sábado concurrió a la comisaría primera para dar cuenta del robo del que resultara víctima.

“No me acuerdo mucho de lo que pasó. Fue el sábado como a las tres de la mañana. Yo volví a mi casa en mi auto. Abrí la tranquera y después la puerta. Y en ese momento lo único que me acuerdo fue que me pegaron de atrás. Me pegaron como con un palo y me robaron”, expresó sobre lo sucedido.

El hombre no podía precisar ayer cuántas personas fueron las que lo atacaron.

“Me pegaron y perdí el conocimiento. Me golpeé en la frente contra el piso cuando me caí. Después, cuando me levanté, fui al baño de mi casa. Me acuerdo que había un tipo ahí. Yo le pregunte si me estaba ayudando y no me dijo nada porque era el que me estaba robando. Después me volví a caer. Y cuando me levanté me lavé la cara”.

Según expresó en la charla que mantuvo con este diario, el golpe que le aplicaron en su cabeza fue lo suficientemente fuerte como para que se cayera al piso y quedara inconsciente por algunos instantes.

Las consecuencias más significativas de esa agresión las sufrió en su oreja izquierda, que prácticamente se la rebanaron por el golpe, agresión que hasta ahora se desconoce con qué elemento contundente le fue aplicada, el cual podría haber sido un palo o un trozo de hierro.

“Cuando me miré al espejo -siguió contando Blanco- tenía la oreja colgando y me fui al hospital. Como me robaron la llave de mi auto tuve que sacar el de mi mamá, que estaba en el taller”.

“Al hospital me fui sin que nadie me ayudara. No quería despertar a mi vieja porque se iba a asustar”, indicó también la víctima de esta violenta entradera ocurrida en las primeras horas del pasado sábado.

Otra de las cosas que el hombre no pudo precisar ayer al ser consultado por este diario tuvo que ver con el tiempo que permaneció inconsciente en el piso después de ese golpe que recibió en su cabeza.

En ese sentido, según su mamá le había expresado, ella escuchó que el mecánico se iba en su auto cuando era alrededor de la hora cuatro. Es decir, alrededor de una hora después de que había sido atacado en el marco de lo que fue este robo.

Una vez que fue atendido en el Hospital Pintos, donde le dieron varios puntos de sutura en su oreja izquierda a causa del corte que presentaba, Blanco contó que regresó a su casa y que “me acosté porque no daba más”.

Horas más tarde, una vez que pudo recuperarse de la agresión, concurrió a la comisaría primera local para radicar una denuncia por lo sucedido.

El robo lo descubrió una vez que volvió del centro asistencial municipal. En esas circunstancias, observó que del interior de su vivienda ese mismo sujeto que lo agredió le había sustraído una computadora portátil tipo “notebook”, su teléfono celular, la llave de su automóvil y también sesenta pesos, dinero que estaba en el interior de un vaso.

Blanco expresó que tenía más plata en uno de los bolsillos de la ropa que llevaba puesta cuando lo atacaron, pero ese dinero no se lo robaron.

Por último, el hombre señaló que vecinos del barrio -una vez enterados de la agresión que sufrió- le contaron que esa madrugada del sábado vieron un auto con cuatro sujetos en su interior, vehículo que “estaba parado en la esquina de mi casa”.

“Pero no sé si esos chicos me estaban esperando y si fueron los que después me robaron”, indicó por último la víctima de esta entradera.

El dato

Carlos Oscar Blanco señaló que espera poder recuperar las llaves de su automóvil Renault Megáne que le sustrajeron durante este episodio delictivo. Al respecto, señaló que está dispuesto a recompensar económicamente a quien se las devuelva.

LE ROBARON EL CELULAR

“Recién llega mi hijo a casa. Le acaban de robar el celular. Lo primero que me viene a la cabeza es que estos hijos de puta existen porque hay gente que compra robado. Son tan basuras como los chorros, sépanlo”.

Ayer, en su muro de Facebook, el músico azuleño Guillermo “Turco” Chiodi, con indignación por lo sucedido, daba cuenta del robo del que había resultado víctima uno de sus hijos, que tiene 16 años.

Después, en un contacto telefónico mantenido con este diario, Chiodi refirió que el hecho había ocurrido alrededor de la hora 20.30, cuando su hijo regresaba caminando del Club de Remo por Avenida Pellegrini y fue interceptado por dos sujetos a la altura de la cancha de básquet que está en el Parque Municipal “Domingo Faustino Sarmiento”.

“Mi hijo venía caminando para mi casa y lo interceptaron dos tipos. Eran pibes jóvenes, tenían capuchas pero sus caras descubiertas y no sé si estaban armados”, expresó el artista local.

“Le dijeron a mi hijo que les diera el celular. Lo apuraron y se lo sacaron. No lo golpearon”, contó también Chiodi con relación a este robo.

Por último, indicó que el teléfono que le sustrajeron a su hijo vale alrededor de cinco mil pesos y es marca Huawei.

Los robos de teléfonos celulares se han convertido últimamente en un tipo de delito que se registra con asiduidad en la ciudad, teniendo en cuenta que después -tal como el propio Chiodi escribió en su cuenta de Facebook- son fáciles de reducir, al ser adquiridos a un valor inferior al original por personas que saben que están comprando algo de procedencia ilícita.

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