JUICIO AL VETERINARIO ACUSADO DE ABUSO SEXUAL

Un pedido para que sea condenado a catorce años de prisión y otro para que lo absuelvan

 

Esas fueron las solicitudes que ayer las partes que están interviniendo en este debate hicieron durante sus respectivos alegatos. En Tribunales, a la salida de la sala donde el proceso se está desarrollando, “Yeye” Vitale -el azuleño imputado- fue escrachado por un grupo de personas. El viernes de la semana que viene se conocerá el fallo.

César Marcelo “Yeye” Vitale, el veterinario de 46 años acusado de haber abusado sexualmente de dos nenas, se declaró inocente de los hechos que se le atribuyen cuando ayer, luego de escuchados los alegatos en el debate, el Tribunal que lo está juzgando le concedió una última palabra.

Después, cuando en medio de fuertes medidas de seguridad era retirado por efectivos del SPB de la sala escenario de este proceso, en los pasillos del primer piso de Tribunales un grupo de personas lo escrachó.

“Basura inmunda, pedófilo…”, le gritaron -entre otros insultos- los integrantes de ese grupo integrado por no más de cinco personas.

Eran las mismas que desde horas antes habían estado aguardando por su salida de la sala de debates y que, mientras lo esperaban, pegaron afiches en diferentes lugares del edificio de Tribunales con una foto del veterinario e inscripciones donde lo acusaban de “pedófilo” y pedían la “máxima condena para él”.

La segunda de las audiencias de este juicio, que había comenzado el lunes que pasó, se hizo ayer en horas de la mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1, que para este debate preside el juez Joaquín Duba y completan en su integración Martín Céspedes y Carlos Pagliere (h).

El tipo de hecho que está siendo tratado en este proceso y que como víctimas figuran dos menores de edad son circunstancias que han derivado en que el juicio se esté haciendo a puertas cerradas.

Eso implica que las audiencias no puedan ser presenciadas por público ni por representantes de los medios de prensa.

En medio de esas especiales características que está teniendo el debate, ayer las partes anunciaron sus respectivos alegatos. Y los pedidos fueron bien disímiles.

El fiscal Marcelo Fernández, manteniendo la acusación con la que en principio el veterinario azuleño llegó a este proceso, solicitó una condena de “catorce años de prisión” para el hombre que está preso desde septiembre de 2015.

Los delitos que se le imputan a “Yeye” Vitale son los siguientes: abuso sexual con acceso carnal (un hecho) en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante reiterado; y abuso sexual con acceso carnal (cinco hechos) en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante reiterado.

El abogado de Vitale, el marplatense Dino Dátola, les dijo después a los medios que aguardaban por su salida de esa audiencia que en su alegato había pedido “la absolución” de su defendido. Y señaló, ante una consulta efectuada por EL TIEMPO, que en subsidio no había hecho ninguna otra petición a los jueces del TOC 1.

Los hechos que se le atribuyen al veterinario se remontan a los años 2012 y 2013, cuando ambas menores, que eran amigas de su hija, habrían sido abusadas sexualmente.

Las declaraciones que en Cámara Gesell brindaron las presuntas víctimas señalan que el hombre jugaba con ellas al “gallito ciego” y que para eso él vendaba los ojos de ambas. Después, aparentemente, las accedía carnalmente por vía oral sin que ellas se dieran cuenta.

El lunes, cuando el juicio comenzó, la recepción de la prueba testimonial incluyó que en el debate se escucharan las grabaciones de las declaraciones que ambas brindaron en Cámara Gesell.

Para cuando esos testimonios les fueron tomados a las menores en Tribunales -durante el mes de agosto de 2015- una de ellas tenía 11 años y la otra, 13.

El dato

Desde el Tribunal 1 se informó que el fallo del debate se anunciará el próximo día 16 del corriente mes en horas del mediodía. Es decir, el viernes de la semana entrante. Hasta ayer no se sabía si el veterinario estará presente en esa audiencia donde se conocerá el veredicto de este juicio que lo tiene como imputado. Una causa penal por la que actualmente está preso en la Unidad 2, la cárcel del SPB ubicada en la localidad olavarriense de Sierra Chica.

LA DEFENSA 

Dino Dátola, el abogado que defiende al veterinario. En su alegato pidió que absuelvan a “Yeye” Vitale.
NACHO CORREA

Dino Dátola, el defensor de “Yeye” Vitale, dijo ayer a la salida de la segunda de las audiencias relacionadas con este juicio que había pedido a los jueces del Tribunal 1 la “absolución” del veterinario. También, que subsidiariamente no formuló petición alguna durante lo que fue su alegato.

“Si no les molesta -les dijo a los periodistas que dialogaron con él en Tribunales- prefiero esperar a la sentencia y después, sea condenatoria o absolutoria, les doy mi opinión. Pero ahora no quiero influenciar ni seguir cargando a la sociedad con este tema”.

El abogado marplatense aprovechó para aclarar también, teniendo en cuenta una nota publicada con relación a este juicio, que -a diferencia de lo que erróneamente se informara- desde la representación que está llevando adelante él no había desistido de ofrecer testigos.

“Esto no fue así”, explicó. Y agregó: “Nosotros citamos a dos personas que vinieron”, testigos que no eran de los que comúnmente se conocen como “de concepto”.

El abogado los trajo al debate para que se refirieran a lo que fueron las realizaciones de la Cámara Gesell a las menores presuntamente abusadas por el veterinario al que está patrocinando.

Cuando el lunes que pasó este juicio comenzó, ese mismo día se completó la totalidad de la recepción de la prueba testimonial.

Si bien en principio había sido contemplado que un total de veintinueve testigos comparecieran en el debate, tras algunos desistimientos que hicieron las partes fueron muchas menos las personas que declararon.

Además de familiares de las presuntas víctimas y peritos oficiales, en la audiencia llevada a cabo ese día se habían incluido los testimonios de las dos menores habrían sido abusadas.

Para eso, los jueces y las partes escucharon y vieron los registros fílmicos de ambas Cámara Gesell a través de las cuales, en agosto de 2015, las menores habían brindado sus respectivos testimonios con relación a esos abusos que le imputan al veterinario azuleño.

LA ACUSACIÓN

Después de terminada la audiencia de ayer, el fiscal Marcelo Fernández -en diálogo con EL TIEMPO- explicó que esos “catorce años de prisión” que solicitó para “Yeye” Vitale incluyeron también que el Tribunal valore diferentes circunstancias atenuantes y agravantes relacionadas con la sanción a imponerle al encausado.

“Como atenuantes, tuve en cuenta su buen concepto y la falta de antecedentes penales computables”, dijo el funcionario judicial actualmente a cargo de la UFI 1 departamental.

Como agravantes -entre otras circunstancias- contó que en su alegato hizo alusión a “las edades de las nenas” al momento de ser abusadas y “las reiteraciones de los hechos” que tuvieron a ambas como víctimas.

El Fiscal explicó que una de las menores tenía ocho años de edad y la otra “diez u once” cuando supuestamente fueron abusadas por el veterinario para el que ayer solicitó esa ya referida condena de catorce años de cárcel.

La primera de las denuncias formuladas por este caso la habían hecho familiares de una de las presuntas víctimas, el 12 de agosto de 2015. Después se sumó una segunda denuncia y otra supuesta menor abusada.

Ambas presentaciones derivaron en que las menores declararan a través de Cámara Gesell sobre esos hechos que sufrieron, los cuales se mencionan como ocurridos durante los años 2012 y 2013.

La instrucción de la causa penal había durado aproximadamente dos meses. Y al mes siguiente de radicadas las denuncias en Tribunales, en septiembre de 2015 un Juez de Garantías -contando para ello con un pedido formulado por Luis Palomares, el fiscal que tuvo a su cargo la investigación judicial- le dictó la detención a Vitale.

Esa medida cautelar se hizo efectiva el 16 de septiembre de aquel año, ocho días después a que -además de ordenada su detención- policías allanaran la casa donde el veterinario vivía por aquel entonces con su familia y también un local donde trabajaba.

César Marcelo Vitale llegó a estar prófugo algo más de una semana, ya que se fue de Azul después de que fuera denunciado y días antes a que el juez Federico Barberena -desde el Juzgado de Garantías 2 departamental- ordenara su detención.

 

 

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