EN LA UNIDAD 14 QUE ESTÁ EN GENERAL ALVEAR

Un recluso estuvo subido a una torre casi 24 horas: amenazaba con suicidarse y pedía por su liberación

El interno se había subido el martes pasado a una antena de comunicaciones en desuso que mide más de treinta metros. Luego de varias horas de negociaciones encabezadas por el fiscal Cristian Citterio, ayer poco antes del mediodía depuso su actitud. Como había sufrido un brote psicótico, lo trasladaron a la Unidad 34 de Melchor Romero.

Sufrió un brote psicótico y se subió a una torre desde donde amenazaba con suicidarse. El caso lo protagonizó un recluso que, después de casi un día de negociación, finalmente ayer depuso su actitud.
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Un interno de la Unidad 14, cárcel de régimen abierto ubicada en la zona rural de General Alvear, estuvo alrededor de un día subido a una antena de comunicaciones para reclamar por su libertad, actitud en medio de la cual amenazaba con suicidarse y que ayer depuso poco antes del mediodía, luego de varias horas de negociación.

La torre a la que el pasado martes después del mediodía el recluso se había subido mide más de 30 metros. Y permaneció en la cima de la misma -según decía, con intenciones de arrojarse al vacío si no había una respuesta favorable a su pedido- hasta que ayer logró ser bajado.

Tras comprobarse que se encontraba en perfecto estado de salud y que -según diagnosticó un psicólogo- había sufrido un “brote psicótico”, luego se dispuso su traslado a la Unidad 34, una de las cárceles del Servicio Penitenciario Bonaerense que está en la localidad platense de Melchor Romero.

En la cima de una antena

El protagonista de este insólito episodio fue identificado por voceros judiciales como Luis Eduardo González Giménez, un hombre que tiene 32 años.

En la Unidad 14, una de las cárceles del SPB que está en Colonia San Salvador del Valle -zona rural de General Alvear distante a unos 25 kilómetros de esa ciudad- cumplía la última parte de una condena consistente en una pena de tres años de prisión por “un intento de robo agravado” cuando anteayer, alrededor de la hora 14, se subió a la antena para pedir por su liberación.

Fueron varias horas de negociación las que se llevaron a cabo para que, finalmente, el recluso descendiera de la torre ayer alrededor de la hora 11.30.

En el lugar, además de bomberos de diferentes ciudades y personal médico, se hicieron presentes policías de dependencias de General Alvear y la zona. Y también participaron en lo sucedido efectivos del Servicio Penitenciario Bonaerense.

En principio fue Cristian Citterio, a cargo de la Fiscalía con sede en General Alvear que depende del Departamento Judicial Azul, el que inició las conversaciones con el interno para convencerlo de que se bajara.

Después, se sumaron a esas charlas con el recluso negociadores de la Policía de la Provincia y del Servicio Penitenciario Bonaerense. Y también fueron convocados a la unidad penal efectivos del Grupo Halcón.

Entre los reclamos que hacía, según fuera señalado a EL TIEMPO, el recluso pidió por la presencia del juez que actualmente interviene en esa causa penal por la que está privado de la libertad, funcionario judicial de la ciudad de Mercedes que viajó ayer por la mañana a la Unidad 14.

Casi 24 horas de negociaciones

Según dijo un vocero judicial que dialogó con este diario, todo comenzó el pasado martes en horas del mediodía, cuando el recluso –“en medio de un cuadro depresivo que presentaba”– se subió hasta la cima de esa torre de comunicaciones actualmente en desuso para pedir por su liberación.

Teniendo en cuenta esa pena de tres años de prisión que estaba cumpliendo y de la cual le falta muy poco para purgar, en agosto pasado le había sido revocada la libertad condicional, ya que no tenía un domicilio donde permanecer para justificar dicho beneficio.

En ese contexto, anteayer González Giménez se subió a esa torre de más de treinta metros de alto para pedir su liberación.

“Él decía que el juez le había prometido resolver su situación, pero que ante la llegada de las fiestas de fin de año eso no había pasado todavía”, contó una fuente judicial a EL TIEMPO.

Ni bien llegó a la cima de la torre, en principio el interno afirmaba que si no obtenía la libertad que reclamaba iba a suicidarse arrojándose al vacío.

Conforme las horas pasaban, ese mismo martes por la tarde fue convocado a la Unidad 14 el fiscal Citterio.

El funcionario judicial se hizo presente en el establecimiento penal alrededor de la hora 18 de anteayer y desde ese momento quedó a cargo de las negociaciones con el recluso.

Para ese entonces, un psicólogo y jefes de la unidad penal se encontraban negociando con el interno, aunque sin lograr convencerlo para que bajara de la torre.

También se hizo presente en la Unidad 14 Adriana Bianco, una de las juezas de Ejecución Penal del Departamento Judicial Azul que desempeña funciones en General Alvear.

Si bien tanto la Jueza como el Fiscal le ofrecían garantías al recluso para que se bajara, en ese entonces no lograron convencerlo.

Mientras tanto, las horas pasaban y las negociaciones parecían estar estancadas, con el peligro de que el hombre se arrojara al vacío.

El fiscal Citterio, ante la demora en la solución del conflicto, convocó a grupos especiales para casos así que pertenecen al Servicio Penitenciario Bonaerense y la Policía de la Provincia.

Alrededor de la hora cuatro de ayer llegaron, provenientes de La Plata,  negociadores del SPB. A esa altura, además, ya se había montado un operativo de contención, teniendo en cuenta que el interno llevaba varias horas en la cima de la torre de comunicaciones sin comer ni beber.

Se temía por su vida y que se desvaneciera y cayera al vacío, teniendo en cuenta que no se había alimentado a pesar de varios ofrecimientos que se le hicieron por parte de quienes negociaban con él.

En medio de ese operativo montado, al lugar habían llegado también los Bomberos Voluntarios de General Alvear y fueron convocados servidores públicos de ciudades de la zona, entre ellas Azul.

Además, al pie de la torre aguardaba por el recluso personal médico, aunque las llegadas de cada una de esas personas que iban siendo convocadas se demoraba, teniendo en cuenta que la Unidad 14 está ubicada en la zona rural.

Cuando las charlas entre el recluso y un negociador enviado por el Ministerio de Seguridad de la Provincia parecían estancadas, desde la cima de la torre González Giménez pidió por la presencia del juez que interviene en su caso.

Se trata, según señalaron voceros judiciales, del juez de Ejecución Penal de Mercedes Ricardo Oliveira Buscarini, que llegó ayer a media mañana a la Unidad 14, aunque eso no significó que inmediatamente la situación se destrabara.

Una vez más, entre los allí presentes, volvieron a otorgársele al hombre garantías para que se bajara de la torre. Para ese entonces, un negociador especialmente enviado por el Ministerio de Justicia de la Provincia se había convertido en el interlocutor elegido para convencer al recluso de que depusiera su actitud.

Mientras tanto, al Juez de Ejecución Penal de Mercedes el hombre le continuaba solicitando su liberación desde la torre.

Cuando se le hizo saber que su petición iba a ser recibida -alrededor de la hora once y media de ayer- la historia comenzó a llegar a su epílogo.

Así, el recluso empezó a descender la torre, hasta que finalmente fueron integrantes del Grupo Halcón -que habían llegado en horas de la madrugada por pedido del jefe de la Policía Departamental de 25 de Mayo, el comisario inspector Néstor Oriozabala- los que terminaron bajándolo.

Cuando fue revisado por personal médico, se comprobó que no presentaba inconvenientes en su estado físico.

En tanto, un psicólogo del SPB afirmó que el interno había sufrido “un brote psicótico”, teniendo en cuenta esas “actitudes de manipulación” que demostraba durante lo que fue una negociación que duró casi 24 horas y que, finalmente, sirvió para evitar que se suicidara mientras desde la cima de la torre pedía por su liberación.

Teniendo en cuenta ese cuadro psiquiátrico que le fue diagnosticado en principio, se ordenó el traslado del recluso a la Unidad 34 que está en Melchor Romero, el establecimiento penal donde ahora permanece.

El dato

El fiscal Cristian Citterio quedó a cargo en principio de la causa penal que se inició por lo sucedido con el recluso en la Unidad 14. Ese expediente judicial fue caratulado como “coacción y atentado a la autoridad”.

 

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2 Comments

  1. Car10

    diciembre 7, 2017 at 4:14 pm

    Asi estamos pais perder tiempo en una lacra ¡¿ estamos todos locos ubiesen dejado q se tire y un negro menos para mantener

    • Yoli

      diciembre 8, 2017 at 6:45 am

      Sos un genio car 10!!! Toda la razón.

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