TORNEO CLAUSURA DE PRIMERA DIVISIÓN

Un River efectivo se quedó con el primer partido

En un choque de trámite mediocre y parejo, el equipo de Cristian Mastantuono se impuso a Vélez por 1 a 0, en un encuentro que se disputó ayer en el estadio Lorenzo Palacios y que marcó el inicio de los octavos de final. El único tanto lo convirtió Ezequiel Fuentes, a los 19’ del segundo tiempo. 

Una postal del partido, la pelota por el aire. En esta ocasión, Gonzalo Etchevers le gana a Sebastián Cordero.Agustín Mastantuono se lleva la pelota ante la marca de Mario Muñiz. En un mediocre partido, River superó a Vélez por 1 a 0.
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Agustín Mastantuono se lleva la pelota ante la marca de Mario Muñiz. En un mediocre partido, River superó a Vélez por 1 a 0.

River Plate comenzó con el pie derecho la segunda parte del Clausura. El equipo de Cristian Mastantuono superó a Vélez Sarsfield por 1 a 0 y de esta manera se quedó con el partido de ida de los octavos de final del Torneo Clausura de Primera División.

En un encuentro de trámite parejo y de nivel bajo, por momentos llegó a rozar lo malo, el riverplatense fue efectivo y ese aprovechamiento de las pocas situaciones le permitió quedarse con el primer choque y llegar a la revancha con una pequeña superioridad en el tanteador, y además hay que sumarle que cuenta con ventaja deportiva.

Ayer, todos los que concurrieron a oeste de la ciudad vieron un partido muy desprolijo, donde la pelota estuvo mayor tiempo en el aire y fuera de los límites del terreno. En defensa de los jugadores se puede decir el mal estado del Lorenzo Palacios, hacía casi imposible de jugar al ras del suelo.

Una cancha con poco césped, en los lugares donde no había tierra se veía amarrillo por la sequedad del pasto y además, estaba muy desparejo, muy duro, y cada pelota que picaba salía muy alta y para cualquier lado. Una lastima ver ese estadio en esas condiciones, siendo que años atrás fue uno de los mejores campos de juego de toda la región.

Vélez comenzó el choque tratando de ser prolijo cuando tenía la pelota. Cuando podía, y la cancha lo dejaba, intentaba jugar por abajo y con toques cortos. En los primeros minutos, Felipe Uballes recibía en la espalda de los volantes de River y desde ahí empezaba a manejar los ataques.

Pero eso duró muy poco, porque Gonzalo Etchevers hizo adelante a los defensores de River y de esa manera cubría le hueco que quedaba entre Prezioso – Basaure y la línea de fondo.

Al estar más compacto el visitante el partido comenzó a deslucirte. Los pases largos y los pelotazos sin destinos fueron la jugada predilecta por la mayoría de los jugadores. Sólo cambiaba cuando la pelota la agarraba Uballes o Sherriff, en el equipo de la V; o Prezioso y Duarte, en los de la banda roja.

El partido se planteaba con varios duelos individuales y el que pudiera imponerse era el que manejaba la pelota. El más notorio se daba en la mitad de la cancha, donde Prezioso y Etchegaray trataban de superar al rival y así darle el control del balón a su equipo.

El volante riverplatense es el encargado de darle juego a su equipo y al estar tan marcador no podía manejar los hilos como habitualmente lo hace y en las pocas veces que superó a su marca, no estaba preciso con la bocha en sus pies, algo poco habitual en Hugo.

Los arcos le quedaban muy lejos a los dos. La única manera que podían llegar a inquietar al “uno” era por la pelota parada. Cada tiro libre lejano o tiro de esquina era una arma muy peligrosa. Pero en ese juego tampoco estuvieron precisos y fueron desaprovechadas cada una de esas jugadas.

La primera jugada de riesgo fue para el local. Emanuel País, uno de los mejores jugadores de Vélez en la tarde, recibió un lateral, controló el balón, desbordó y tiró el centro atrás para la llegada de Lucas Etchegaray cabeceo desviado desde una inmejorable posición.

Sobre el final de la primera etapa, Marcelo Duarte comenzó a tener mayor protagonismo y así River comenzó a tener mayor protagonismo y juego. Eso llevó a que el partido se disputara en el campo velezano. Pero a pesar de eso, no podía inquietar a Di Blasio, la única vez fue por un remate de larga distancia de Morales, que “Peteco” controló sin problemas.

En el inicio del complemento se vio otro partido. En esos primeros minutos los dos tuvieron su oportunidad para convertir y ponerse en ventaja.

Al velezano le va a costar olvidarse de la opción que dilapidó. Emanuel País desbordó por derecha, tiró un preciso centro para Sebastián Cordero, que entró sólo por el segundo palo, controló y desde una muy buena posición para definir no tuvo el egoísmo del goleador y tocó al medio para Lucas Etchegaray, que desde el borde del área chica no pudo definir.

La respuesta del riverplatense llegó por el esfuerzo de Marcelo Duarte. El “Gordo” le ganó la pelota a Mario Muñiz en el área, llegó a la línea de fondo y le sirvió el gol a Luciano Morales, que sacó un potente remate que Di Blasio desvió de manera espectacular.

El fútbol aparte de habilidad y destreza también tiene mucho de viveza e inteligencia. Todos esos atributos demostró tenerlo Marcelo Duarte. Luego de una mala salida del fondo de Vélez, realizó rápido un lateral para su compadre Guillermo Pérez, el “Negro” se la devolvió con categoría y el “Gordo” entró al área con pelota dominada, definió bajo y cruzado, “Peteco” Di Blasio, de manera notable, desvió el remate, pero la pelota le quedó a Ezequiel Fuentes en el borde del área y no perdonó, con un disparo alto estableció el 1 a 0.

Luego de eso se vio lo mejor de Duarte en el partido. Por la izquierda de su ataque comenzó a complicar a la defensa rival. Le dio un pase gol a Fuentes que no pudo aprovechar. Lo único negativo de su actuación, puede ser, que no aprovechó una clara situación para ampliar las ventajas en el marcador.

El juego de Vélez mejoró con el ingreso de José Raidigos. El “Negro” con toda su habilidad, en pocas jugadas,  le cambió la cara al ataque del equipo de País. Ahora intentaba llegar por abajo y le hizo contar con varios córners, que era una de las pocas armas del local.

En uno de esos envíos desde la esquina, llegó la mejor posibilidad para empatar del velezano. Felipe Uballes lo ejecutó desde la derecha, por el segundo palo ingresó sólo Agustín Borda y su cabezazo fue devuelto por el travesaño, cuando Albarracín ya estaba vencido.

Sobre el final del partido, cuando ya se habían jugado cinco minutos de adicional, llegó la polémica. Un corner desde la derecha de Uballes, cuando la pelota iba en el área el árbitro Coronel cobró una falta, pero fue casi simultáneo al cabezazo de Darío Casali que era el gol del 1 a 1. Eso desató la protesta de todos los jugadores y de la parcialidad velezana. Con esa jugada finalizó del partido.

River cantó victoria, lo hizo porque supo aprovechar la ocasión que tuvo y se quedó con un partido muy duro y difícil. Vélez sigue sin encontrar su juego y además, no fue oportuno para convertir las pocas situaciones que tuvo. Dentro de doce días se volverán a ver las caras para dirimir esta serie.

 

LA FIGURA 

Marcelo Duarte

El “Gordo” tuvo un gran segundo tiempo. De sus pies nacieron las mejores jugadas que se visualizaron ayer en el Lorenzo Palacios. Si bien no pudo cumplir con su cuota goleadora, lo único negativo de su actuación, se vistió de asistidor y por una viveza suya llegó el único gol del partido.

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