COLUMNA DE CAMBIEMOS

Un saludo a los trabajadores 

El 1° de mayo se conmemora el Día del Trabajador, en homenaje a los obreros asesinados en 1886, conocidos como los “Mártires de Chicago”.

Recordarlos, no solo debe ser una obligación, sino que nos debe permitir pensar y re-pensar en las acciones cotidianas relacionadas con nuestros derechos y deberes como trabajadores, responsables de las tareas específicas en el rol que nos tocó o que pudimos elegir.

Es verdad que el trabajo es un derecho, sin dudas, pero todos los derechos conllevan obligaciones.

Hoy más que nunca, en el marco de este día, debemos volcarnos a un pensamiento crítico, agudo, sin miramientos livianos. Esta acción debe tender a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, sin desmedro de la eficiencia solicitada por quienes son los responsables de guiar a los mismos. Es decir que se debe buscar el equilibrio entre quienes trabajan y quienes buscan el mayor rédito económico producto del trabajo.

Es imposible pensar en un trabajo sino pensamos en un producto o servicio final, no importa cual fuere el mismo. La calidad de este producto o servicio solo se puede medir si quienes lo ‘consumen’  son capaces de valorar dicha calidad. Esto fortalece la idea de obreros calificados, y no hay obreros calificados si la remuneración no es digna, como tampoco hay productos dignos, si se somete a los mismos a condiciones inapropiadas.

El país atraviesa una etapa de reajustes destinados a resolver las acciones y/o inacciones  que provocaron que el Estado pasara de ser un ente regulador, a un ente político clientelar que otorgue dádivas sin importar los costos a futuro.

Notamos la necesidad de generar fuentes de trabajo dignas, es verdad, pero ¿recién ahora nos acordamos de esto? ¿Qué sucedió durante los años anteriores? Es imposible proyectar un país más justo sin antes desarraigar aspectos nocivos de nuestra idiosincrasia como argentinos.

Podría, seguramente, mencionar infinidad de hechos sucedidos durante el desarrollo de la vasta vida política de nuestro país, los cuales pueden ser interpretadas de una u otra forma, sin embargo, la idea hoy es recordar a los “Mártires de Chicago” y su lucha para que podamos hoy, ser respetados como trabajadores, y para ello se deben generar fuentes formales de trabajo real, y dejar de pensar en el estado como fuente laboral.

La educación, la justicia, la seguridad y la salud son responsabilidad del Estado y debe dar respuestas utilizando el personal necesario a tal fin; sin embargo, considerarlo como la solución al desempleo, es un error con graves consecuencias como las que la actualidad nos está demostrando.

En la Argentina hace años que no se crean nuevos puestos de trabajo, la mitad de los argentinos gana menos de 6.500 pesos, y millones de personas trabajan en negro.

El mejor camino para alcanzar la Pobreza Cero es revertir esta situación, poner en marcha la economía, impulsar a las economías regionales y ayudar a los jóvenes a conseguir su primer trabajo.

Tenemos una nueva oportunidad, y estamos convencidos que vamos a lograr tener trabajo digno y de calidad para todos. Desde Cambiemos queremos desearles a todos los azuleños, hoy más que nunca. Feliz Día del Trabajador!

 

 

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