Una familia perdió todo en un incendio

Damnificados por este siniestro resultaron una pareja y sus cuatro nenes. Minutos después de la hora 20 de ayer, las llamas de una salamandra que estaba en una habitación alcanzaron un colchón y se prendió fuego todo. La casa escenario de este hecho, ubicada en Alberdi entre Guaminí y Rivas, quedó inhabitable. Y el grupo familiar que en ese lugar vivía perdió absolutamente todas las cosas que tenía. Los bomberos trabajaron más de dos horas para combatir el incendio.

Rápidamente las llamas se expandieron y alcanzaron a la totalidad de la vivienda donde anoche este incendio se produjo. NACHO CORREA

Bomberos de Azul trabajaron ayer durante más de dos horas para sofocar un importante incendio que minutos después de la hora 20 se produjo en una casa de esta ciudad donde vive una familia.

El siniestro implicó que se registraran daños de consideración en esa propiedad, que quedó inhabitable y con peligro de derrumbe. También, que sus moradores perdieran absolutamente todas las pertenencias que tenían.

Al mismo tiempo, el fuego no se tradujo en que resultaran con lesiones los integrantes de ese grupo familiar damnificado por lo ocurrido: una pareja y sus cuatro hijos varones menores de edad.

En el Destacamento Bomberos local perteneciente a la Policía de la Provincia se tomó conocimiento del incendio a través de una llamada telefónica donde se solicitaba la presencia de los servidores públicos, cuando ayer habían transcurrido unos minutos de la hora 20.

Una casa ubicada en Alberdi entre Guaminí y Rivas, en el Barrio del Carmen, se convirtió en el escenario de este incendio, siniestro que -de acuerdo con las primeras averiguaciones realizadas en el lugar por los servidores públicos y con lo que dijera la mujer damnificada, junto a su marido e hijos, por lo ocurrido- tuvo su origen en una salamandra.

Rápidamente, el fuego comenzó a expandirse por todos los ambientes de la propiedad, al mismo tiempo que los moradores -en ese entonces estaban la mujer y sus pequeños hijos- lograron salir por sus propios medios del lugar sin resultar quemados.

De todas maneras, al lugar tuvo que ser convocada una ambulancia del SAME con personal médico, teniendo en cuenta que la mamá de los nenes había sufrido un principio de intoxicación a causa del humo, en momentos que sacaba a sus hijos para evitar que el fuego alcanzara a todos ellos.

Una pareja y sus cuatro hijos varones -un nene de un año y otro de seis, un menor que tiene cuatro años de edad y otro de tres- vivían en la propiedad afectada por este voraz siniestro.

Una ambulancia del SAME fue convocada al lugar. Personal médico asistió a la mamá de los nenes, que había sufrido un principio de intoxicación por el humo. NACHO CORREA

Anoche Carolina Giménez, la mamá de los chicos, habló con EL TIEMPO después de que el incendio pudiera ser sofocado.

Según la joven mencionó, “tenía la salamandra prendida y el fuego agarró un colchón”.

Al expandirse las llamas de esa salamandra, que estaba en la habitación de la vivienda, a pesar de que la joven intentó sofocar el incendio, rápidamente el siniestro comenzó a alcanzar a los demás ambientes de la propiedad.

La salamandra donde se originó el foco ígneo estaba en el único dormitorio que tiene la casa, ubicada al costado de una cama cuyas llamas después alcanzaron el colchón y volvieron prácticamente incontrolable al siniestro.

“Cuando el colchón se prendió fuego yo lo quise apagar, pero no pude”,  mencionó también la mamá de los nenes.

En ese entonces sólo ella y los menores estaban en la casa. “Mi marido se había ido a comprar una garrafa”, agregó la joven.

“Gracias a Dios no nos pasó nada. Mis nenes están bien. Yo tragué un poco de humo. Por eso, cuando vino una ambulancia, tuvieron que atenderme”, mencionó Giménez sobre la presencia de personal médico en el lugar, teniendo en cuenta ese principio de intoxicación que presentaba.

“Perdimos todo, no nos quedó nada”, sostuvo también la joven de 23 años de edad sobre lo que fue ese incendio declarado ayer en la casa donde vivía con sus hijos y su marido, que tiene 28 años y hace changas como albañil.

El grupo familiar, que perdió absolutamente todo en este incendio, había llegado de la provincia de Formosa, de donde son oriundos, hacía un año.

“Nosotros estábamos viviendo en esta casa que nos habían prestado, que es del abuelo de mi marido. Ahora se quemó toda. Los bomberos nos dijeron que hay peligro de derrumbe, por lo que no podemos entrar”, agregó la mujer en el diálogo mantenido con EL TIEMPO.

Una pieza, una cocina, un baño y un comedor formaban parte de la casa que anoche se quemó a causa de este incendio. Esa vivienda está ubicada en la parte delantera de una inmensa y antigua propiedad situada en el Barrio del Carmen, a la altura de la calle Alberdi.

“Según los bomberos, la casa corre peligro de derrumbe y nos dijeron que no entráramos. El techo se está cayendo. Y el piso es todo de madera, así que no podemos ingresar”, agregó la mamá de los nenes.

A esa conclusión llegaron los servidores públicos después de que trabajaron en la vivienda siniestrada por más de dos horas para sofocar las llamas de lo que fue este incendio.

Además de los daños en la construcción, el fuego consumió todos los elementos que la familia tenía.

“Perdimos absolutamente todo. Ropero, cama, ropa, heladera, cocina.. Quedó todo derretido”, enumeró la joven mientras anoche tenía previsto que su marido, sus hijos y ella pernoctaran “en la casa de la mamá de él”.

El dato

La voracidad del fuego dejó prácticamente sin nada a la familia damnificada por este incendio. “Ahora necesitamos mucha ayuda”, señaló Carolina Giménez con relación a lo ocurrido, apelando así a la solidaridad de la población azuleña para que les donen ropas para los chicos, frazadas, colchones y muebles. Aquellos que deseen hacerlo pueden comunicarse telefónicamente con la joven llamando al 2281 419337.

“NO QUEDÓ ABSOLUTAMENTE NADA” 

Más de dos horas tardaron los bomberos en sofocar este incendio que, a modo de saldo, destruyó tanto la vivienda afectada como las cosas que en su interior había. NACHO CORREA

Mauricio Filippetti, el comisario de la Policía de la Provincia actualmente a cargo del Destacamento Bomberos local, contó en diálogo con EL TIEMPO que para sofocar el siniestro ocurrido en la casa ubicada en la calle Alberdi del Barrio del Carmen fueron necesarias las participaciones de diez efectivos del cuartel, quienes concurrieron al lugar en tres unidades móviles.

Según señaló, “una vivienda antigua, bastante grande y dividida en dos” fue el inmueble donde este siniestro se produjo, provocando pérdidas totales en la parte delantera, es decir, el sector donde vivía la familia damnificada por lo ocurrido.

“Ese foco ígneo afectó a una pieza, una cocina, un sótano, la tirantería y el techo de esa casa, que es de una construcción antigua. Y de la parte alcanzada por el fuego, no quedó absolutamente nada”, señaló el funcionario policial.

“La moradora -indicó el jefe de Bomberos finalmente- nos dijo que estaba con los nenes y que imprevistamente le tomó fuego uno de los colchones, que había cerca de una salamandra. Afortunadamente, no hubo lesionados”.

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