OBRAS EN EL HOGAR MARENGO

Una jueza intima a Bertellys para que cumpla lo acordado con la Provincia

El año pasado, el municipio de Azul y el Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia acordaron realizar las mejoras edilicias necesarias en el Hogar de Niños Marengo. Allí resolvieron que mientras el Estado bonaerense proveía los materiales, la comuna se hacía cargo de la mano de obra. Las tareas empezaron pero no han finalizado por la “discontinuidad”, justamente, de los trabajadores municipales. Así lo explicó ayer la jueza de Garantías del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Mariana Iriani, quien citó a Bertellys para intimarlo por el incumplimiento.

La jueza Mariana Iriani citó al intendente Hernán Bertellys para mañana. Lo intima a que cumpla lo acordado con la provincia. ARCHIVO/EL TIEMPOEn octubre del año pasado el intendente se fotografiaba en una recorrida por el Hogar Marengo. En ese momento se informaba que faltaba muy poco para concluir la obra. ARCHIVO/PRENSA MUNICIPAL
<
>
En octubre del año pasado el intendente se fotografiaba en una recorrida por el Hogar Marengo. En ese momento se informaba que faltaba muy poco para concluir la obra. ARCHIVO/PRENSA MUNICIPAL

EL DATO:

El lunes 27 de este mes el perito arquitecto de la Asesoría Pericial La Plata, Daniel Negri 27 hará la pericia de la obra del Hogar de Niños “Monseñor Marengo” para verificar su avance. Al día siguiente, estará presente en la última audiencia con la jueza Mariana Iriani, quien el 31 dejará su cargo en Azul.

Las mejoras edilicias en el Hogar de Niños “Monseñor Marengo” no avanzan. Sucede que el Ejecutivo no cumple el acuerdo alcanzado el año pasado con el Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia, mediante el cual se comprometió a aportar la mano de obra para llevar adelante los trabajos de remodelación del lugar.

Por este motivo, una jueza de esta ciudad intimó al intendente Hernán Bertellys a que cumpla lo acordado.

Se trata de la jueza de Garantías del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Mariana Iriani, quien ayer habló con este diario y explicó que citó para mañana al jefe comunal para que dé explicaciones sobre el tema y, de una vez por todas, haga lo que debe hacer.

A esta situación se llegó, luego de muchas idas y vueltas, por la discontinuidad en el trabajo de la cuadrilla que la comuna designó para la obra y ante la falta de respuestas del Intendente. Sucede que la única explicación que alguna vez dio Bertellys, según comentó la magistrado ayer, es que le cuesta “muchísimo” hacer trabajar a la gente. Además, hace 15 días que lo está llamando diariamente y no ha logrado que le conteste.

“Que deje de hacer otras cosas y haga esto porque la niñez es prioritaria en la ciudad” remarcó la funcionaria judicial.

Los primeros pasos y una papa en la ventana    

En 2015, la jueza realizó una visita institucional al Hogar Marengo. Ayer, al hablar con este diario, recordó que “lo encontré en un estado deplorable ediliciamente. Mi impacto fue mayor porque en ese momento venía de visitar las instituciones de Olavarría, que están impecables, cuidadas, pintadas, con personal capacitado”.

Hubo una imagen que la impactó por sobre todo en el Marengo y fue cuando vio que una ventana estaba sostenida por una papa, haciendo equilibrio para que no se caiga.

“Si bien quedó como un hecho anecdótico, fue un disparador” para lo que luego se generaría.

Y lo que se generó fue, en principio, el inicio de actuaciones de oficio y un seguimiento de la institución por parte del Poder Judicial.

Inmediatamente después, lo que la jueza hizo fue una convocatoria a todos los actores involucrados, de una u otra manera, con el área de minoridad.

“En ese momento se estaba dando el cambio de autoridades en la provincia, así que se demoró un poco” la convocatoria.

En ese marco, la primera reunión se realizó a principios de 2016 y participaron representantes del Organismo de Niñez de la provincia, de la Municipalidad de Azul, de la Región Sanitaria IX, gente de Educación, de las áreas de la Defensa Pública y también psiquiatras, ya que en ese momento había menores medicados.

“Fue muy interesante la experiencia de esta comunicación interinstitucional que se dio. El intercambio de esa mesa de actores fue absolutamente enriquecedor y empezó un ida y vuelta de ideas”, señaló.

En busca de un arquitecto municipal…        

Pero la cuestión edilicia había que solucionarla de manera urgente. En ese sentido, el acuerdo fue que la provincia enviaba el material y el municipio aportaba la mano de obra. Así empezaron los primeros trabajos y la jueza volvió a tomar intervención solicitándole a un perito arquitecto de la Suprema Corte provincial que determine si la casa estaba en condición de habitabilidad para los menores y también para los trabajadores del lugar.

El perito arquitecto Daniel Negri llegó y comenzó a observar que los trabajos que se habían realizado no se ajustaban a las normas porque, entre otras cosas “la cuadrilla de gente que puso el municipio trabajó sin ninguna coordinación, sin que ningún arquitecto los dirigiera”.

A partir de ahí comenzó entonces la búsqueda de un arquitecto por parte del municipio -el de la provincia ya estaba designado- porque hasta ese momento la supervisión estaba a cargo de Juan Diorio -coordinador de Intervenciones Urbanas-. “Finalmente el municipio puso al arquitecto Julio Toscano, el arquitecto de la Corte hizo un proyecto y todos están siguiendo de alguna manera la obra”.

Citación a Bertellys    

El problema ahora es que la obra -a la que le falta entre un 30 y un 20 por ciento para su finalización- no avanza porque la cuadrilla de ocho trabajadores municipales asignados  a esa tarea se presenta en parte y sólo por unas horas. A esto se suma que a fin de mes la doctora Iriani deja su función en Azul para incorporarse a un Tribunal Oral en Mar del Plata y no se sabe qué pasos van a seguir quienes la subroguen.

En este sentido remarcó que “el mayor problema que hemos tenido es esta discontinuidad de la mano de obra. El fundamento que me dio Bertellys es que encontró una municipalidad con gente que, en su mayoría, no quiere trabajar; que le está costando muchísimo hacer trabajar a la gente”.

Además del Intendente, la jueza ha tenido comunicación también con José de Urraza – director de Servicios Públicos- “y también me manifestó el mismo inconveniente: que no saben qué hacer para que la gente vaya a trabajar”.

Ante este panorama, informó que “estoy convocando el jueves al Intendente para intimarlo a que cumpla lo que se comprometió y pedirle por favor que inicie los sumarios correspondientes con la gente que no trabaja”.

Según explicó, la citación se da dentro del expediente administrativo que hace el seguimiento de la obra porque “él se comprometió a esto. Además, la gente de Minoridad de la provincia de Buenos Aires me está llamando diciendo que ellos están cumpliendo y el municipio no”, por eso cabe la intimación.

Es que desde la provincia siempre enviaron el material en tiempo y forma, tal cual lo acordado, mientras que la administración Bertellys no cumple su parte. Ese incumplimiento del Ejecutivo es precisamente el que llevó a que la obra no se termine.

“Lo que digo es que deje de hacer otras cosas y haga esto porque la niñez es prioritaria en la ciudad. Que ponga a la gente un mes a terminar lo que se comprometió porque viene el invierno y hay que techar y cerrar. No se puede estar todo el tiempo en obra donde hay chicos. Hoy por hoy van, hacen dos pavadas y se retiran”, consignó.

Por último, consultada si en estos días habló con Bertellys, comentó que “lo vengo llamando todos los días desde hace 15 días atrás y hasta ahora no se ha comunicado conmigo. Hoy me llamaron desde su oficina, les dije por qué tema quiero hablar con él. Ya estoy bastante ofuscada, es hora de decir basta. Se acabó. Si la gente no va a trabajar, que él haga lo que tiene que hacer”.

LA CASA DONDE FUNCIONA EL HOGAR

El Hogar de Niños “Monseñor Marengo” funciona en Azul desde 1992, en una vieja casona que fue donada al municipio, ubicada en Arenales entre Guido Spano y Puan. La institución, que depende del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia, aloja a entre 12 y 16 varones que van de los 9 a los 16 años.

Cuando la jueza Mariana Iriani recorrió las instalaciones -en el marco de la función que tienen los jueces de hacer visitas institucionales para informar el estado de los lugares donde son alojadas personas- detectó que la casa estaba en una situación “deplorable”.

Hoy, poco más de un año después, el estado cambió. “Durante este año se hizo de todo en la casa”, explicó, para luego puntualizar que, entre otras cosas, “se cambiaron los pisos, se hicieron a nuevas las instalaciones de luz y de gas, se pintó adentro -aunque infructuosamente porque no estaban cambiados los techos-, se completó un baño que estaba fuera de funcionamiento y se hizo una más para el personal”.

La funcionaria judicial añadió que “se cambiaron casi todos los techos, pero falta. Está todo el material para terminar de hacerlo ahora, pero no se hace. Además, falta el exterior, que es lo que el arquitecto de la Suprema Corte pidió que se hiciera porque si no se sigue filtrando”.

Además, comentó por último que “logré que la provincia mandara aires acondicionados y calefactores nuevos. Yo ya me voy y quiero que por lo menos estén terminados los techos para que se pueda pintar y que los chicos tengan un lugar digno donde vivir”.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *