RUGBY   

Una pasión que se impone al paso de los años

El equipo de veteranos de Azul Rugby Club jugó recibió a El Fortín en el Ricardo Molteni. Viejos valores azulgrana y algunos integrantes de la Primera, el sur de la ciudad se transformó en un relicario de recuerdos que el paso del tiempo no se pudo llevar.

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Fue un sábado diferente en el Molteni, y se notó. A partir de las 15, el color del club cambió. Quizás comenzó antes este tema de “cambiarle el color”, porque las viejas glorias del club se dieron cita y así, sacudiendo el polvo de sus camisetas ya archivadas, acompañados por algunos de Primera, se enfrentaron a El Fortín de Olavarría, equipo que recién en esta segunda parte del año comienza a disputar el torneo de la UROBA y que de muy buena gana se acercó a participar de este amistoso.

Los equipos y el colegiado Juan Tato estipularon jugar dos tiempos de 20 minutos y uno de 30, sin empuje en los scrums ni utilización del pie, para lograr un tanto de justicia para todos.

Es obvio que el carácter de amistoso le daba un toque distinto al juego, propiciando con ello aumentar la cuota de “diversión” a la hora de jugar. Pero estos antiguos borrajas, y los actuales, no dudaron en jugar cada pelota como lo hacían en épocas de antaño.

En un primer tiempo que sirvió para entrar en calor, volverse a “conocer” y armar esas jugadas preparadas que tantas alegrías le han dado a Azul Rugby. Fue una diferencia de 3 trys para el local (Hidalgo, Haitzaguerre y Facundo Castillo), que sorprendió tanto a la visita, como a la gente que aguardaba para ingresar, o que fue a acompañar este lindo partido.

El segundo tiempo modificó la escenografía antes vista en el juego azulgrana. Víctimas del cansancio y la inactividad de los azuleños, El Fortín se aprovechó, se hizo fuerte y logró convertir dos trys. Pero sin embargo, la ayuda extra de los veteranos, jugadores de Primera con edad avanzada y algún otro que acompañó, les dio tres trys más, convertidos por Hidalgo Sayavedra y el tapalquense Haitzaguerre.

El resultado fue anecdótico. El Molteni vio otra vez despegar talento a Negro Ciuffo, acompañado por las jugadas de Guzmán; ambos manejaban la guinda, preparaban técnicas y ordenaban el equipo.

Por otra parte, si bien no hubo empuje de los “gordos”, se vio cómo se va al frente y se choca con Germán Cardelino y “Cabezónn” Vena, quienes agachaban la cabeza y avanzaban sin dudarlo. Maxi Albertelli, Nacho coronel, Imeroni, Matías Rojas, jugadores que aún tienen ese talento para ir al choque y generar espacios.

Y en la línea se volvió a ver el tackle medido de Diego Córdoba, y el control en la salida del “Chata” Saparrat

Hubo jugadores que todavía están en constante actividad: “Chocho” Garat, capitán de la Primera, Guillermo Hidalgo, “Chino” Sayavedra, Facundo Castillo, Jeremías Fernández, Darío y Marcos Santamarina, Pablo Heitzaguerre y “Rulo” Martini.

No todo terminó allí, puesto que el club contó con la colaboración de Ruben Santamarina, padre de jugadores de la máxima categoría, quien se encargó de cocinar y armar todo. Mientras que el presidente Federico Goicolea se encargó de llevar la bebida para rehidratar a nuestras “leyendas” y de armar la cantina, que fue manejada por madres y jugadoras del club.
Todo fue una fiesta el pasado sábado, no se notó la inactividad y se disfrutó plenamente no sólo del rugby, sino fundamentalmente de la amistad que se logra en un deporte donde las puertas están abiertas para todos, sin importar la edad, el peso o el tiempo de inactividad.

Azul Rugby Club agradece a todos los que se calzaron la camiseta, no sólo dentro del campo. Y al Club El Fortín de Olavarría, por su gran predisposición a viajar y jugar este partido.

 

 

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