CONCEJO DELIBERANTE

Una sesión convulsionada por los reclamos gremiales

Ayer se movilizaron al recinto el SOEMPA y el STMA  . En el primer caso reclamaron por la derogación de la emergencia, cosa que consiguieron a medias debido a que se pasó a comisión. En el caso del STMA la movida fue para que se deje sin efecto la ordenanza mediante la cual se creó una comisión mixta con sectores privados para el mantenimiento de los caminos rurales. También lograron su cometido a medias, sólo una resolución para pedir al Ejecutivo no innovar hasta tanto se modifique la ordenanza y se incorpore a los trabajadores en la mesa de trabajo.

Los reclamos de los sindicatos municipales se hicieron sentir en el Concejo durante la sesión de ayer. NACHO CORREA El dirigente Rubén Rodríguez increpó a los ediles y les pidió celeridad con la derogación de la ordenanza como hicieron para aumentarse los sueldos. NACHO CORREA Luciano Varela criticó la intervención que tuvo el Concejo en el proyecto de los caminos rurales e insistió en que dejaron afuera a los trabajadores. NACHO CORREA
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El dirigente Rubén Rodríguez increpó a los ediles y les pidió celeridad con la derogación de la ordenanza como hicieron para aumentarse los sueldos. NACHO CORREA

 

EL DATO:

En la sesión de ayer se rompieron algunos códigos institucionales en el sentido que otras personas, en este caso los gremios, tuvieron derecho a la palabra, y se estableció un dialogo con los concejales, siendo más parecido a una asamblea y no una sesión del Concejo. Paralelamente hubo presión y la intención de no dejarlos sesionar si no cedían a sus reclamos.

La sesión de ayer, más allá del orden del día previsto, estuvo signada por  los conflictos gremiales que se profundizaron y recrudecieron a partir del incremento de los sueldos de los concejales y del propio intendente municipal.

Es que los ediles en  la sesión anterior no solo tomaron una medida de por sí antipática por donde se la mire, sino también que sentaron el precedente que aprobaron sobre tablas una ordenanza. O  sea que actuaron con una celeridad inusual y poco común para el Concejo.

Igualmente hubo mucho ruido, los dirigentes de STMA y el SOEMPA increparon a los concejales y al presidente del cuerpo, Pedro Sottile, pero en concreto ninguno logró su cometido, ya que no se derogó la emergencia ni tampoco la ordenanza que creó la comisión vial para el mantenimiento de caminos rurales con participación de entidades del ámbito privado como la Sociedad Rural.

Por un lado, se movilizaron ayer dirigentes y afiliados del SOEMPA que alrededor de las 18,15 ingresaron al recinto con el ruido de los bombos.

Se sumaron entonces a los integrantes del STMA que estuvieron desde antes de la sesión.

El SOEMPA se movilizó para reclamar la derogación de la ordenanza de la emergencia en materia administrativa, económica y financiera de Azul.

Para este tema hubo un proyecto que presentó el concejal del GEN Omar Norte que pasó a la comisión de Presupuesto y Hacienda con pedido de pronto despacho.

Lo que propone este proyecto de ordenanza es derogar todos los artículos de la norma que aprobaron en el mes de enero exceptuando el plan de pagos a proveedores.

Norte entendió que “no tiene sentido seguir con la emergencia”.

La iniciativa que pasó a comisión sostiene que ninguna de las medidas estipuladas se cumplió, como tampoco lo comprometido en campaña en cuanto a disponer de una auditoría de gestión.

Se tuvo en cuenta además que el Intendente adquirió un auto por más de 200 mil pesos, que el aumento de las remuneraciones para el Intendente y los concejales representa un incremento del gasto para el resto del año de alrededor de 1.500.000 de pesos, sin contar lo correspondiente a funcionarios que estaría superando los 3.500.000 pesos.

A su vez, se mencionó que el Ejecutivo recibió más recursos de la provincia que los previstos en el presupuesto para este año.

También se consignó en el proyecto que propone que se derogue la emergencia que “vemos a diario como se sigue incrementando el gasto con nuevas designaciones de asesores, adicionales por funciones, viáticos dentro del Partido de Azul, designaciones de parientes y otras situaciones contradictorias con el supuesto estado de emergencia”.

Además, incorporaron un dato que surgió a partir de la información que dirigentes del SOEMPA brindaron en una reunión realizada el pasado viernes en el Concejo: que el Departamento Ejecutivo incumplió los consensos con el Deliberante en el sentido que  se incorporó como deuda a consolidar conceptos correspondientes a haberes de los empleados municipales.

Norte, autor de la iniciativa pidió el pase a comisión, lo que no fue del todo bien tomado por los dirigentes Paulina Marino y Rubén Rodríguez que expresaron en voz alta su disconformidad porque no tuvieron la misma celeridad en este tratamiento como lo hicieron para aumentarse los sueldos.

Una vez que se trató este punto, que fue incorporado sobre tablas y cuyo tratamiento se dio con el voto positivo de todos los concejales, se retiraron del recinto.

Hay que señalar además que después de esperar un rato, empezaron con los bombos como para que se modifique el orden del día y se trate este punto antes del resto. Con la batucada expresaron “si no derogan que quilombo se va a armar”.

Otro capítulo  

Hasta ahí fue un capítulo de esta historia que ayer no terminó y comenzó otra con el protagonismo del STMA, cuyos dirigentes su pusieron duros en sus reclamos e incluso amenazaron con no dejar salir a los ediles si no  trataban lo que ellos consideran una tercerización del servicio que brinda el municipio en el arreglo de los caminos rurales.

Increparon al presidente, se la agarraron en formar particular con Claudio Molina y  Maya Vena al apuntarlos como los generadores de esta ordenanza.

Desde el STMA opinan que en todo este proyecto han dejado afuera a los trabajadores de Vialidad Rural y se están poniendo en juego sus fuentes laborales.

Hubo momentos tensos y de diálogo, por decirlo de alguna manera, entre el presidente del cuerpo, Pedro Sottile, y los trabajadores y la dirigencia de este gremio que incluso amenazaron con no irse del recinto hasta resolver este tema.

Se escucharon palabras como traición y “nos dejaron afuera”, y también calificaciones tales como “sinvergüenzas”.

Incluso el secretario General de la entidad, Luciano Varela, les dijo que ahora tienen que ir más horas al Concejo para justificar el aumento de sueldo que tuvieron.

En principio, el concejal Pablo Yannibelli intentó explicar la intervención que ha tenido el Concejo en el proyecto sobre caminos rurales, Sottile les expresó que ya se habían expedido sobre la temática y no podían hacer nada, hasta que finalmente el edil Omar Seoane hizo una propuesta que destrabó la situación.

Propuso la redacción de una resolución, que apoyaron todos los ediles, para solicitarle al Ejecutivo que no reglamente la ordenanza hasta tanto se reforme la vigente y se incorpore a los trabajadores en las negociaciones de las que están participando ambos poderes municipales y la Sociedad Rural de Azul. 

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