AYER A LA TARDE

Una vecina del Barrio Santa Elena fue víctima de un secuestro virtual

A la mujer la llamaron por teléfono y le hicieron creer que su hijo estaba secuestrado. Engañada, a modo de rescate entregó dinero que después los delincuentes se llevaron.

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Una vecina se convirtió ayer en víctima de un secuestro virtual en esta ciudad, cuando un sujeto que la llamó por teléfono se hizo pasar por su hijo y le dijo que estaba privado de la libertad, situación que instantes después derivó en que la damnificada por este engaño entregara dinero a modo de rescate por un rapto que nunca existió.

El hecho fue denunciado posteriormente en la sede del Destacamento Balneario perteneciente a la Policía de la Provincia y ahora, mientras se está tratando de dar con los responsables, se instruye un sumario penal caratulado como hurto, con intervención de la UFI 2 departamental que está a cargo de la fiscal Laura Margaretic.

De acuerdo con lo informado, el caso se produjo alrededor de la hora 16.30 de ayer y tuvo como damnificada a una mujer a la que voceros de seguridad identificaron como María Matilde Gennuso, de 64 años.

La vecina se domicilia en una casa situada en la calle Pellegrini del Barrio Santa Elena junto con su familia, el lugar donde recibió el llamado telefónico donde un sujeto se hizo pasar por su hijo y le dijo que estaba secuestrado, a cambio de lo cual le pedía que entregara dinero y otros bienes de valor para que lo liberaran.

Según la Policía, los delincuentes lograron sustraerle a la mujer dinero en efectivo “por un monto a determinar”.

En la denuncia que luego la propia víctima radicara en sede policial, indicó que en horas de la tarde de ayer había recibido ese llamado en momentos que estaba sola en su casa.

La persona que se comunicó por teléfono con ella se hizo pasar por uno de sus hijos.

“Mamá, me asaltaron. Estoy en la puerta de casa. Dale todo lo que tengas en la cajita y también el oro que tengas”, relató en la denuncia que ese sujeto que se hizo pasar por su hijo le dijo cuando la llamó por teléfono.

Inmediatamente, en medio del engaño del que la vecina resultó víctima, otro sujeto que también llevó a cabo el ilícito tomó el teléfono para ordenarle que todo el dinero y el oro que tuviera los colocara en una bolsa y que saliera a la puerta de la casa para depositar la misma a “medio metro del cordón de la vereda, sobre la calzada”, señalaron los voceros de seguridad.

Invadida por la desesperación y el nerviosismo que la situación le generó, lo cual le impidió darse cuenta de que estaba siendo engañada, la vecina hizo caso a lo que ese sujeto le había ordenado.

De esa manera, colocó el dinero en una bolsa de residuos y después salió a la puerta de su casa para dejarlo en el lugar ya mencionado.

De regreso a la vivienda, el llamado telefónico con los delincuentes continuó. Y una vez que volvió a hablar con uno de ellos, ese sujeto que se hacía pasar por su hijo le pidió que le diera más plata.

Instantes después, cuando el marido de la mujer se hizo presente en la casa, el hombre tomó el teléfono y siguió hablando con los delincuentes. En ese momento se dio cuenta de que su esposa había sido engañada, al advertir que la voz de ese sujeto que estaba hablando con él no era la de su hijo.

Eso hizo que inmediatamente cortara la comunicación telefónica y que luego llamara a su hijo, constatando así que el joven estaba sano y salvo y que jamás había sido víctima de secuestro alguno.

 El dato

Para cuando el hombre quiso salir a buscar la bolsa con el dinero que su esposa había dejado instantes antes en la calle, la misma ya no estaba, comprobando así que los delincuentes lograron engañar a su mujer, al llevarse la plata que ella les dio creyendo que su hijo estaba secuestrado.

AVISAR A LA POLICÍA

Una vez más, tras tomarse conocimiento ayer de este caso de secuestro virtual que tuvo como damnificada a una vecina azuleña, desde la Policía Distrital se volvió a alertar a la población para evitar convertirse en víctima de este tipo de delitos, como así también de los llamados “cuentos del tío”.

Al respecto, se puso especial énfasis en las personas pertenecientes a la Tercera Edad, quienes suelen ser las elegidas por los delincuentes para llevar a cabo este tipo de engaños.

En ese sentido, se solicitó desde la Policía que cualquier persona que reciba un llamado de estas características no brinde información personal ni de sus familiares.

También, que no abran la puerta ni dejen ingresar a las viviendas a personas desconocidas.

En caso de que un hecho así suceda, quien resulte víctima debe comunicarse de inmediato con un familiar directo para informar de lo ocurrido. Y de la misma manera, se pidió que también se llame a la Policía para informar del hecho. Tanto al 911, el teléfono de Emergencias; como a los de la Seccional Primera local: 43-1744/43 ó 43-1368.

“El protocolo consta de cinco pasos. El primero es cortar la llamada y no entrar en pánico. Después, certificar que ese familiar al que aluden esté bien. Una vez que eso sucede, hay que dar inmediato aviso a la Policía o hacer la denuncia. Y llegado el caso de que no se puedan comunicar con ese familiar al que se hace alusión en el llamado, se pide a la población que igualmente acudan de inmediato a la Policía”, agregó en ese sentido al dialogar con EL TIEMPO el subcomisario Miguel Paul, el actual titular de la comisaría primera local.

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