VELOCIDAD Y RESISTENCIA: LIGA DE BÁSQUET 

Cuando en la prioridad de los objetivos aparece primero el aprender y luego el ganar, la tarea de seguir creciendo es mucho más placentera, enriquecedora y emocionante. En este clima se desarrolló la quinta fecha de la Liga Infantil Municipal de Básquet, donde las categorías formativas del Club Rivadavia de Tandil visitaron a sus pares de Velocidad y Resistencia. El encuentro se realizó el pasado sábado en las instalaciones del gimnasio de la calle Maipú.

Es preciso resaltar el carácter formativo que mantuvo la actividad que  ambas instituciones desarrollaron durante la jornada, a tal punto que los partidos mantuvieron el suspenso acorde a un resultado ajustado y nunca surgió la protesta, el reproche, la discusión que nos acostumbramos a ver en situaciones límites.

Lógicamente hubo vencedores y vencidos, festejos y lágrimas, pero no existió el goce ni la intolerancia. Para ser más concretos con la realidad ante la bronca de aquel que había perdido apareció el abrazo del que ganó, como gesto de ponerse en el lugar del otro. Casualidad, trabajo, realidad similar, como quieran llamarlo, pero los chicos dieron una verdadera enseñanza a los que estábamos afuera de la cancha, el respeto.

Las categorías tandilenses fueron conducidas por Lucas y Mariano Mazuchelli, mientras que las del rayo dorado, por Emiliano Echarri y Joaquín Draghi.

El desarrollo de los partidos fue emocionante: en Mini, VyR se impuso por 35 a 25. La paridad en Sub 13 fue tal que llegaron igualados al final del pleito, que debió resolverse en el complementario. Velocidad 20-Rivadavia 18. La emoción no menguó en la Sub 15, donde la diferencia fue de 5 puntos: Velocidad 52- Rivadavia 47. Para el cierre, en Sub 18, el rayo volvió a imponerse, en este caso por 48 a 37.

Para finalizar, los jugadores velocistas ofrecieron a sus pares serranos un trofeo a modo de presente. Para cerrar la crónica, vale citar la frase del profesor de Rivadavia, que comentó: “Hoy ganó la buena gente, que es difícil de encontrar”.

Club Velocidad y Resistencia quiere felicitar a todos los jugadores y técnicos por tal comportamiento. A los jugadores de Rivadavia, por la conducta ante resultados adversos; a los chicos de Velocidad se los felicita por devolverle a la institución el sentido de pertenencia, de identidad, de amor por la camiseta, trasmitiendo la energía necesaria para los que trabajamos en recuperar una institución que mantuvo sus puertas cerradas por veinte años. Ellos son los que nos dan las fuerzas y demuestran que un club se levanta desde adentro, remangándose los puños, lidiando con un sinfín de carencias, pero con un sentido de amor por nuestro espacio que es difícil de explicar.

Ellos son los que movilizan las ganas para pensar en un cambio generacional en función de crecimiento y para que nunca más pensemos en un club cerrado por veinte años. También gracias a los docentes, por la ardua tarea de organizar la jornada, dirigir los equipos, arbitrar, limpiar el lugar y, como si eso fuera poco, enseñar.

También agradecemos al grupo de padres que organiza la cantina, familias Valdez, Ferreira y Cogliatti, que en menos de una mañana tenían todo listo para continuar recaudando fondos para los futuros viajes y los tan ansiados equipos de camisetas. Agradecemos a aquellas familias que durante la jornada se suman a colaborar por la causa, a los jugadores de las superiores que dan una mano con el tablero y mesa de control y al Club Chacarita por el gesto de prestar el gimnasio (en el caso de que la lluvia impidiera jugar en Velocidad). Extendemos nuestros agradecimientos a la Dirección de Deportes, conducida por Noelia  Gallours, y al coordinador de básquet Fernando Abdala, por continuar creciendo juntos en esta propuesta que le hace tan bien no sólo a las instituciones que participamos, sino que a nuestra ciudad también.

 

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