UNIDAD, COMPROMISO Y FE

“Verdaderamente es enorme el agradecimiento a las tres iglesias”

 

Así lo expresó Paula Vivas, referente del comedor Juan Pablo II,  que tiene sede en del barrio San Francisco de Asís y al cual llegaron las donaciones del evento solidario organizado por las iglesias Pueblo Nuevo; Movimiento Cristiano y Misionero; y Alianza Cristiana y Misionera de Azul. Junto a Lucas García, uno de los impulsores de la iniciativa, hablaron sobre la posibilidad de continuar trabajando en conjunto. “No importa de qué religión seas. Jesús quiere que nos amemos los unos a los otros; eso es lo que quiere para todos: católicos, evangélicos y demás. Dios es uno. Y parece que el Señor quiere que unifiquemos para ser más fuertes”, se apuntó.

Paula Vivas y Lucas García, realizaron un balance acerca del evento solidario realizado días atrás -organizado por las iglesias Pueblo Nuevo; Movimiento Cristiano y Misionero; y Alianza Cristiana y Misionera de Azul- cuyo objetivo fue colaborar con el  Juan Pablo II,  que tiene sede en del barrio San Francisco de Asís. NICOLÁS MURCIA “Verdaderamente es enorme el agradecimiento a las tres iglesias. La mercadería que se juntó fue maravillosa y muchísima”, indicó la referente del Comedor Juan Pablo II. NACHO CORREA La actividad solidaria se realizó en el coliseo local y en el marco de la misma el grupo “Compañía de telones” puso en escena la obra “Vuela Rolo Vuela”. En ese sentido Paula Vivas agradeció a “todas las personas que fueron al Teatro Español y sin conocer la capilla colaboraron con un alimento no perecedero”. NACHO CORREA “Y no se trata solamente de que vengan a comer. También tratamos de educar y contener. Hace seis años que vengo trabajando con el comedor y siempre lo hice de la misma manera; no cambié absolutamente en nada. Mis valores no se quiebran”, subrayó Paula Vivas. NICOLÁS MURCIA  Según lo informado, al Comedor Juan  Pablo II, todos los sábados, aproximadamente unos 60 niños. NACHO CORREA
<
>
Paula Vivas y Lucas García, realizaron un balance acerca del evento solidario realizado días atrás -organizado por las iglesias Pueblo Nuevo; Movimiento Cristiano y Misionero; y Alianza Cristiana y Misionera de Azul- cuyo objetivo fue colaborar con el Juan Pablo II, que tiene sede en del barrio San Francisco de Asís. NICOLÁS MURCIA

Organizada por las iglesias Pueblo Nuevo; Movimiento Cristiano y Misionero; y Alianza Cristiana y Misionera de Azul, se desarrolló días atrás una actividad solidaria en el Teatro Español de Azul, en el marco de la cual  el grupo “Compañía de telones” puso en escena la obra “Vuela Rolo Vuela”.

El valor de la entrada fue de un alimento no perecedero y lo recaudado en la oportunidad fue entregado al Comedor Juan Pablo II.

En horas de la tarde de ayer, EL TIEMPO dialogó con Lucas García, uno de los impulsores de esta iniciativa solidaria, y con Paula Vivas, referente del comedor que tiene sede en del barrio San Francisco de Asís.

“Es enorme el agradecimiento”

En el comienzo de la charla, García contó que “fue muy lindo poder hacer esta actividad. En Azul es la primera vez que tres iglesias se juntan para trabajar en unidad. Y es hermoso poder ayudar a otras personas, como en el caso de Paula (por Vivas) que está trabajando en gran forma con los chicos”.

Por su parte, Vivas comenzó diciendo que “en principio fue medio raro que viniesen tres iglesias evangélicas a realizarnos esta propuesta. Después Lucas nos fue explicando de qué se trataba y nos sumamos”.

En ese aspecto explicó que “más allá de que el Comedor Juan Pablo II  funcione en un lugar físico correspondiente a la capilla del barrio San Francisco, acá vienen chicos de todos lados y no hay diferencias de religión ni de ningún tipo. Se trata a todos los chicos por igual”.

“Verdaderamente es enorme el agradecimiento a las tres iglesias. La mercadería que se juntó fue maravillosa y muchísima: arroz, fideos, polenta, lentejas y demás. Y vale destacar que todo de buena marca. Porque a veces al pobre se le dan las cosas del pobre; lo más barato y cosas así. Este no fue el caso. Esas son cosas muy importantes a la hora de donar. No se trata de dar por dar sino porque se siente de corazón. Esa es una tarea muy importante para con el otro. Me quedé muy sorprendida con la mercadería que nos entregaron”, expresó la referente del comedor Juan Pablo II.

“Educar y contener”

Por otro lado, Vivas apuntó que al lugar asisten, todos los sábados, aproximadamente unos 60 niños.

“Y no se trata solamente de que vengan a comer. También tratamos de educar y contener. Hace seis años que vengo trabajando con el comedor y siempre lo hice de la misma manera; no cambié absolutamente en nada. Mis valores no se quiebran”, subrayó.

 “Lo mío es un sueño”

La labor que desarrolla Paula Vivas en el Comedor Juan Pablo II es más valorable aún si se toma en cuenta de que la realiza totalmente ad honoren.

“Lo mío es un sueño. Mi papá falleció de cáncer y al dolor lo convertí en amor. Él era una persona que no tomaba, no fumaba, era árbitro. Siempre digo que todos los sábados mi viejo tiene una rosa en el cielo. Y así va a ser siempre”, destacó en ese aspecto.

Vivas hizo hincapié en que “hay chicos que vienen a este comedor porque tienen muchas necesidades, por eso es que no se trata solamente de darles un plato de comida”.

“Ayudar a los chicos que lo necesitan”

En otra parte de la charla con este matutino,  Vivas y García adelantaron que están analizando la posibilidad de contar con un espacio físico para  comenzar a trabajar sobre la problemáticas de las adicciones.

“La idea es poder tener un lugar para trabajar todos los días con chicos que quieren salir de las adicciones. A veces nos piden ayuda y no hay un lugar en Azul en el cual se los pueda ayudar”,  refirió Vivas, quien paso seguido añadió que “no hay gente que asuma ese compromiso. No hacemos nada para sacar a esos chicos del flagelo de las adicciones. Si continuamos así va a haber más chicos que roben y miles de cosas más. ¿Pero qué hacemos por esos chicos? ¿Los metemos en el Instituto Lugones? A mí me han robado chicos del barrio que tienen problemas con las drogas. ¿Los tengo que crucificar? No, les tenemos que dar una mano”.

“Y la Justicia no acompaña. De la Policía no podemos decir nada porque estamos más que agradecidos por las cosas que hacen por la capilla y ante cada llamado que hacemos”, acotó la mujer.

De igual forma, Vivas manifestó que “poder sumarnos al Programa Vida sería muy bueno para el corazón del barrio San Francisco; ayudar a los chicos que lo necesitan”.

En ese aspecto, García  señaló que “estamos conversando pero ella ya sabe que puede contar con nosotros como Programa Vida, con la gente que ya está trabajando en este tema”.

“La droga te vacía el alma y te arruina”

Por otra parte, García señaló que “todos apuntamos a la misma cruz. Creemos en Dios; creemos en Jesús. Apuntamos para el mismo lado”.

“El objetivo es solucionar este problema. Esto lo hacemos entre todos, trabajando en unidad, en red, con objetivos firmes: sacar a los chicos de la calle, darles un plato de comida, educarlos, y -a su vez- dejarles en claro que la droga es una porquería que no sirve para nada, que te vacía el alma y te arruina”, resaltó.

“Ahí no hay religión que separe, sino que unifique”

Por último Vivas agradeció a “todas las personas que fueron al Teatro Español y sin conocer la capilla colaboraron con un alimento no perecedero. Y verdaderamente, no importa de qué religión seas. Jesús quiere que nos amemos los unos a los otros; eso es lo que quiere para todos: católicos, evangélicos y demás. Dios es uno. Y parece que el Señor quiere que unifiquemos para ser más fuertes. Y lo que Dios decida en nuestras vidas, eso será; y si nos puso a Lucas en el camino para trabajar con las adicciones, ahí no habrá religión que separe, sino que unifique”.

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *