ALUMNI – ATHLETIC

Viejas páginas ante un nuevo clásico

El verbo más gastado en este tipo de ejercicio es “palpitar”. Eso hacemos aquí, de cara a la edición del gran clásico azuleño que tendrá lugar el domingo próximo, en el Emilio S. Puente, por la 13º fecha de la fase clasificatoria del Apertura de Primera División. En noviembre de 2004, la estrellita vencía al albinegro en un cotejo que todavía hoy perdura en el recuerdo, por mucho de lo que aconteció durante, incluido un gol histórico, y bastante de lo que antecedió al partido.

Balquinta busca eludir la marcación de Blanco. Otra relevancia (mayor en aquel noviembre) pero la misma profunda historia que sigue sumando páginas.

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Balquinta busca eludir la marcación de Blanco. Otra relevancia (mayor en aquel noviembre) pero la misma profunda historia que sigue sumando páginas. ARCHIVO/ANTONIO TAMBURO

No hay originalidad en lo que aquí se presenta, vale reconocerlo. Resulta recurrente –por ofrecer apenas un ejemplo– como política televisiva durante la semana previa a este tipo de partidos (y, de paso, se queman una cuantas horas), un piñón fijo de archivo de citas anteriores en un estadio y en otro. Por lo que esta manera de “cortar” la semana que antecede a un nuevo Alumni-Athletic no supera el hecho de traer a estas nuevas páginas, alguna añeja propia del libro histórico que, durante más de cien años, escribieron albinegros y fidelinos.

Y si bien plasmaremos un ejercicio de memoria, de nostalgia si se quiere, el flashback no nos llevará muy lejos en el tiempo: al 7 de noviembre de 2004. Aquel domingo, los dos grandes del fútbol vernáculo definieron el título del Torneo Clausura en el estadio de Cemento Armado. Una semana antes, en el mismo reducto, se habían enfrentado en la última fecha de ese certamen, cuyo cierre los situó a ambos con 24 unidades (al cabo de 11 fechas y con 12 elencos en competencia). Esa jornada final culminó empatada en 1, de ahí que se utilizará el próximo domingo (el 7) para ver quién se coronaba.

El jueves en que Azul cumpliría 172 años, la estrellita terminaría por consagrarse campeón Oficial 2004, luego de vencer por 1 a 0 al conjunto alumnista (campeón del Apertura de ese año). Pero en esta ocasión rememorativa, no llegamos al cascabel de 2004, nos focalizamos en la oposición que puso fin al segundo campeonato local de entonces. ¿Por qué? Entre otras razones (que nada tienen que ver con el club ganador), por una previa polémica, extra campo de juego, y por el gol –y sus características– que cristalizó la suerte de esa disputa en el sur.

Durante las horas que antecedieron a este mano a mano decisorio por el Clausura, el clásico se jugaba en los escritorios. Alumni insistía en que Arnaldo Solano no podía tomar parte en la final debido a que había acumulado cinco amarillas, y recién en las últimas horas del sábado 6, en el seno de la Liga de Fútbol se confirmó que “Tito” cargaba con dicho quinteto de tarjetas y se resolvió sancionarlo reglamentariamente, razón por la cual no pudo jugar. El comunicado que exasperaba a todos los fidelinos –emitido por la entidad madre–, que asumía un “error administrativo” confirmaba: “En virtud del reclamo efectuado por el Club Alumni Azuleño a través del dirigente Roberto Nanni, realizado el día 5 de noviembre próximo pasado alrededor de las 19.30 hs., sobre la existencia que obrara en los Boletines Oficiales de esta Liga del presente año de 5 (cinco) tarjetas amarillas y los informes arbitrales, se estableció que en estos últimos realmente existían la cantidad de tarjetas mencionadas precedentemente, existiendo un error administrativo en la carpeta donde se consignan dichas tarjetas, faltando la de fecha 23 de mayo del corriente año. Teniendo en cuenta lo expresado y la reglamentación vigente se resuelve suspender por una fecha al jugador citado anteriormente y comunicar al Club Azul Athletic para su notificación”. Ese “jugador citado anteriormente” era Solano, por lo que más allá de la temperatura natural de aquel domingo, el clásico azuleño ya había logrado su punto de ebullición.

“Athletic se consagró campeón del Clausura”, anunciaba de manera austera el titular más importante de la página 9 de la edición de EL TIEMPO del lunes 8 de noviembre de 2004. En la crónica se refiere a la diáspora en torno a la exclusión de Solano, circunstancia que, a consideración del cronista, Athletic “supo convertir en fuerza anímica” y “llevarse con mucha justicia el título”.

Rescata la nota la intensión de sendos equipos de evitar la especulación pese a la significativa instancia que los enfrentaba: “No parecía que fuera una final, los dos equipos se jugaban con todo en busca de ganar el encuentro, y todo era ida y vuelta, y con muchas emociones frente a los arcos”. Tornamos actuales estas palabras y las exponemos como una expresión de deseo para la nueva edición.

El conjunto albo comenzó ganando en el primer tiempo, a los 33’, con gol de Matías Bello, al cabo de una pared con Bongiorno y mano a mano frente a Berdún. “Alumni sintió el impacto y se fue para arriba en busca de la igualdad”, se explicaba en la nota gráfica. Y obtuvo lo que merecía, a los 42’. Un tiro de esquina que mandó José Raidigos al primer palo y Carlos Balquinta que, en pos de un rechazo, venció a Díaz, su propio arquero, y cifró el empate.

El complemento perdió méritos y se afeó bastante. Dice la nota en cuestión que “los dos equipos sintieron el ritmo de la primera mitad, y además se dieron cuenta que era una final y todo se hizo más trabado, luchado y no hubo peligros frente a los arcos”. Vieron la tarjeta roja Leonardo Pantaleón en Athletic y un jovencito Jesús Gorosito, defensor de Alumni.

Con los 90 minutos cerrados sin poder romper el 1 a 1, el suplementario llegó como segunda alternativa de definición de la corona en juego. Y lo fue de una manera espectacular, con un gol antológico (de ahí que este clásico aún sea recordado y, por ejemplo, citado aquí). Volvemos a citar la textualidad de la crónica: “Cuando nadie lo esperaba llegó la ventaja para Athletic. A los 8’ Antonio Rígoli ejecutó un tiro libre desde la mitad de la cancha, fue un centro al arco y Diego Berdún salió a cortar el centro, pero calculó mal, la pelota lo sobró y cayó por atrás del arquero y le dio la ventaja y a la vez el título para la “estrellita””.

Torneo Clausura 2004

7 – 11 – 2004

Athletic 2

Alumni 1

 

Athletic

Díaz

Rígoli

Pérez

Pantaleón

Balquinta

Ibarra

Bello

Stracquadaini

Bongiorno

Burgos

Pantaleón

DT: C. Ivanoff

 

Alumni

Berdún

Estanga

Gorosito

Blanco

Crocci

Carballo

Baldi

Layús

Mayoz

Rossi

Raidigos

DT: Abot

Cancha: Cemento

Árbitro: G. Vitale

Asistentes: J. Davis y E. Baigorria

Goles: PT: 33’ Bello (AAC), 43’ Balquinta, en contra (AA). TS 8’: Rígoli (AAC).

 

 

 

 

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