Visitando el Hospital “Dr. Ángel Pintos”

 

(Recorte de la realidad)

Todos somos el Estado y el estado de las cosas que nos rodean es en gran parte nuestra responsabilidad. Esta situación que voy a intentar relatar con cierta ironía se repite, se replica todos los días

Habrá escuchado usted de lo mal que está el Municipio, de lo mal que está el Hospital Pintos Si es verdad, no es noticia nueva ¿Pero es lo que en realidad está mal? Lo que yo creo que se ve muy mal es la impunidad con la que los empleados del Estado, en este caso algunos médicos, creen ser seres superiores y no son más que malas personas en lugares no merecidos.

Usted seguro participó y participa de las campañas del Hospital de manera solidaria, pues yo también. Pues lea bien esta frase algunos médicos -entre ellos la doctora María Valeria Rosende- puede tirarte en la cara que vos estás en condiciones de pagar el Sanatorio, y que ellos allí te atienden de buenos que son o porque no conseguiste cama.

Ayer -junto a unos seis u ocho pacientes- se encontraba mi madre, de 78 años, con orden de internación por neumonía, la cual estuvo esperando mas de 40 minutos en su silla de ruedas tapada con una frazada porque vino en ambulancia, al preguntar porque no atendían la guardia ,la respuesta fue:  los doctores están en una reunión . Que disparate pensé y allí me empecé a enojar mirando las caras de otras personas que por lo bajo protestaban; bueno, alguien tiene que ser la voz y como consecuencia recibir maltrato. Entonces empecé a hacer preguntas incómodas, a plantear lo ridículo de la situación. Claro que después llegaron cuatro médicos a ocupar sus respectivos lugares, no vayan a creer que fue producto de mi enojo… pero quizás un poco sí.

La doctora antes mencionada llegó bastante alterada, quizás por la reunión, e intentó controlar su bronca pero le duró poco.

Creo que alguien se enojó más que yo y llamó al director, motivo por el cual la mencionada doctora y una de sus pares comentaban sus descontentos en voz alta mientras le medían la saturación a mi mamá. Menos mal que no midieron la mía.

Aclaro que escuché decir a la misma médica, que ella no hacía “paro”; cosa que me parece muy bien. El Derecho a Huelga, es Derecho de un Trabajador que sabe, sabe ser, sabe hacer y como si fuera poco sabe vivir en comunidad con los demás.

Atrevida sugerencia para el Municipio: inviertan en personal idóneo en derechos humanos para ser la voz de los pacientes frente a situaciones constantes de agresión pasiva.

Mis respetos a todos los buenos empleados del Estado que hacen bien las cosas porque no hay otra manera de hacerlas. Una empleada del Estado por más de 30 años.

M L

DNI 16.752.573

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