Una “viuda negra” que fue excarcelada y es considerada la autora de tres robos

ESTUVO UNA SEMANA DETENIDA

Le imputan haber dormido a tres hombres, todos de avanzada edad, para después robarles dinero y otros elementos de valor. Los hechos ocurrieron en esta ciudad durante los pasados meses de noviembre, diciembre y enero. En la vivienda de la mujer, que fuera allanada el mes anterior cuando resultó detenida, se recuperaron varias cosas robadas. La investigación señala que contactaba a sus víctimas por redes sociales. Bajo una identidad falsa, después iba a sus casas, los seducía, los dormía y les robaba.

El ama de casa imputada en esta causa penal es una azuleña que tiene 49 años. La Policía la detuvo cuando su vivienda fue allanada. SECCIONAL PRIMERA AZUL/PBA

Claudia Mabel Sarno es un ama de casa azuleña que tiene 49 años de edad. Considerada una especia de “viuda negra”, un juez de Garantías había ordenado su detención el pasado 25 de enero, mismo día en que -además- su vivienda fue allanada.

En ese inmueble, ubicado sobre la calle Belgrano de este medio, a pocos metros de la sede de la comisaría primera local, durante el procedimiento -que al igual que la detención fue dispuesta por el magistrado Juan José Suárez- se hallaron e incautaron diferentes elementos considerados de interés para esa investigación penal donde figura acusada de haber cometido tres robos.

Todos esos hechos tuvieron como víctimas, durante los pasados meses de noviembre, diciembre y enero, a tres hombres en esta ciudad.

Según lo mencionado en la investigación penal que por lo sucedido se está llevando adelante desde una fiscalía local -la UFI 2, que estaba a cargo de Laura Margaretic y desde mañana conducirá David Carballo- la mujer contactó a sus víctimas por redes sociales.

Posteriormente los sedujo -al respecto se menciona que con uno de ellos, un hombre de 79 años de edad, hasta tuvo relaciones sexuales-, después los durmió y, finalmente, los despojó de dinero y de otros objetos de valor que encontró en esas casas a las que se dirigió con fines delictivos.

Durante la pasada feria judicial de verano, además del juez de Garantías Suárez estuvo en principio interviniendo en la causa penal que se está instruyendo la fiscal Karina Gennuso.

Con los elementos que había reunido en esa Investigación Penal Preparatoria, la titular de la UFI 6 solicitó la detención de la mujer, que llegó a permanecer privada de la libertad una semana y fue excarcelada el pasado 31 de enero (ver cuadro en Página 4 de esta edición).

La medida cautelar la hicieron efectiva -tal lo que semanas atrás este diario informara- policías de la Primera y de la Local, durante el pasado viernes 25 de enero.

Aquel día, en horas de la tarde, la vivienda donde se domicilia la mujer fue allanada.

Diferentes elementos incautados en ese procedimiento sirvieron para darle mayor sustento a la prueba reunida hasta ese entonces en esta investigación penal. Pesquisa a través de la cual, al menos hasta ahora, se ha podido determinar que Sarno se comportaba como una especia de “viuda negra”. Primero, contactando a sus víctimas por redes sociales. Después, pactando encuentros con ellos y yendo hasta sus domicilios, donde utilizando diferentes medios los dormía con el fin de despojarlos de dinero y de otros elementos de valor que encontraba.

Días pasados, voceros policiales informaron que la mujer había sido sometida a una rueda de identificación de personas, diligencia donde los hombres que se habían convertido en víctimas de su accionar la reconocieron como la misma que había tenido encuentros con ellos y después les robó.

Si bien los investigadores creen que existirían más hombres afectados por este accionar delictivo, en esa causa que se está instruyendo figuran los testimonios de tres varones, a quienes al parecer Sarno les robó utilizando ese ya referido “modus operandi”.

El primero de los hechos

Elementos incautados durante el allanamiento en la casa de la mujer. Varias de esas cosas se correspondían con los robos que le están atribuyendo. SECCIONAL PRIMERA AZUL/PBA

La denuncia que dio lugar al inicio de este expediente penal se remonta a un hecho que se produjo en horas de la mañana del 9 de noviembre del año pasado.

Aquel día Sarno se hizo presente en el domicilio de un hombre, lugar al que había llegado en un remís.

A quien se convertiría en la primera de las víctimas de su accionar delictivo lo había contactado a través de Facebook. En esa red social la mujer se identificaba como “Pepa Toto”.

Se hacía llamar así “con la clara intención de resguardar su nombre real, dada la maniobra a la postre desplegada”, había escrito el juez Suárez cuando dio lugar a la detención de la mujer, medida cautelar que había sido solicitada por la fiscal Genusso.

La mujer y la primera de sus víctimas, ese día en que se encontraron, tomaron mates y comieron facturas y una torta que ella había llevado. Después de eso, el hombre que la recibió en su casa perdió el conocimiento. Y cuando se despertó, descubrió que le habían sido robados ocho mil pesos -dinero perteneciente a su jubilación-, un bolso, una cámara filmadora y un reloj de bolsillo, de color plateado.

Días más tarde el hombre denunció lo sucedido en sede policial. En esa presentación, contó que había conocido vía Facebook a una mujer y que pactó un encuentro con ella en su casa, ubicada en la prolongación Norte de la calle Jujuy de esta ciudad.

En aquel entonces declaró que Sarno le convidó esa torta que había llevado y que a partir de ese momento él ya no se acordó de más nada porque se desvaneció.

Recién al día siguiente recuperó la memoria, cuando permanecía en el Hospital Pintos, el centro asistencial municipal donde estuvo internado hasta el 16 de noviembre.

Esas conversaciones que el hombre había mantenido con la imputada a través de la red social Facebook están ahora incorporadas como una prueba más a la causa penal que se está sustanciando.

Además, cuando el 25 de enero último la mujer fue detenida, en el allanamiento que se hizo en su casa se encontró el reloj de bolsillo que le fuera sustraído al jubilado.

El hombre había sido hallado en su casa tirado en el suelo, desvanecido, con un golpe en la cabeza. Eso derivó en que tuviera que ser trasladado al hospital para que fuera asistido.

En la causa penal se menciona que Sarno, para reducir al jubilado, aquel día en que ambos se encontraron “ejerció violencia” sobre él, al suministrarle en la ingesta de bebida y comida sustancias inhibidoras de sus funciones conscientes, anulando así el poder defensivo de la víctima hasta provocar su inconsciencia total” para después llevar a cabo el ilícito.

Dos robos más

Una situación similar a la anteriormente descrita tuvo como víctima a otro hombre y se produjo en horas de la noche del 8 de diciembre de 2018 en una casa ubicada en la calle Falucho.

En aquella ocasión el vecino, de 79 años de edad, mantuvo relaciones sexuales con esa mujer, que sería Sarno. La misma que luego le sustrajo dinero y otros objetos de valor.

Cuando aquella noche concurrió a su domicilio, después de que tuvieron sexo ambos cenaron. Y en esas circunstancias, el anciano perdió completamente el conocimiento.

El robo consistió en que a la víctima le fueran sustraídos 18.500 pesos, un reloj de pulsera y una cartera.

La denunciante de lo sucedido fue una hija del hombre que se convirtió en víctima del accionar de esta “viuda negra”.

Después, cuando el hombre declaró en la causa penal, contó que la mujer le había dicho a él que se llamaba “Mariana” cuando la contactó, en la previa a que fuera a su casa.

En la cena que los dos compartieron en su domicilio el hombre recordó que sólo tomó medio vaso de vino y medio de Gancia. Unos minutos después, perdió el conocimiento y se desvaneció,

Cuando se despertó, estaba internado en el Sanatorio Azul. Tenía un golpe en la cabeza y no recordaba absolutamente nada de lo que le había pasado.

Una vez que le dieron el alta, al regresar a su casa constató que le habían robado.

En la vivienda donde este hecho se produjo los investigadores después encontraron una campera de la mujer imputada. Se comprobó que era de Sarno por diferentes fotos que ella tenía publicadas en redes sociales.

Más complicada parece la situación procesal de la mujer acusada con relación al tercero de los robos que se le está imputando, un hecho que se produjo el pasado 20 de enero.

El hombre que resultara víctima, tras denunciar lo ocurrido, describió físicamente a la mujer que le sustrajo sus pertenencias cuando concurrió a su domicilio. Además, proporcionó la dirección exacta de la casa donde vive Sarno, el inmueble que el pasado 25 de enero fue allanado, en ocasión de que la azuleña encausada resultara detenida.

Cuando el hecho se produjo el vecino narró que en horas del mediodía una mujer tocó el timbre de su domicilio. Y que al abrir la puerta para atenderla ella le roció la cara con una sustancia que le hizo perder el conocimiento.

Una vez que el hombre se despertó, constató que le habían sido robados setenta mil pesos. También, dos perfumes y “un frasco de Raid”, según consta en el expediente judicial.

El día en que Sarno fue detenida, para fundamentar la ejecución de esa medida el juez Suárez escribió en lo dispuesto que la mujer elegía entre sus víctimas a “personas de avanzada edad, con menor poder de defensa orgánico a la ingesta de sustancias de las características a las denunciadas”, lo cual volvía extremadamente peligroso a su accionar.

Más allá de esa apreciación, en ese entonces aún no había podido determinarse con certeza qué les daba a sus víctimas para dormirlas y después robarles.

Al ser arrestada en una vivienda de la calle Belgrano de este medio, policías que intervinieron en el procedimiento hallaron e incautaron elementos que les habían sido sustraídos a las víctimas durante estos hechos. Ilícitos cometidos por una “viuda negra” que, una semana después, fue excarcelada y actualmente aguarda en libertad el futuro juicio al que será sometida por estos tres robos.

El dato

Según el Juez de Garantías que ordenara la detención de la acusada, la violencia de estos robos quedaba configurada por la utilización de “sustancias químicas inhibidoras de la conciencia, en distintas presentaciones y/o formatos”. Eso lo hacía la mujer “con el claro fin de neutralizar a las víctimas para lograr el desapoderamiento”.

ESTUVO DETENIDA SEIS DÍAS Y LUEGO FUE EXCARCELADA

La considerada “viuda negra” había sido detenida el pasado 25 de enero, mismo día en que su vivienda, ubicada en cercanías a la Seccional Primera local de Policía, fue allanada. NACHO CORREA

Cuando Claudia Mabel Sarno, la mujer que está procesada por los robos que tuvieron como víctimas a tres hombres en esta ciudad, fue excarcelada, su liberación se hizo efectiva desde la comisaría que está en la localidad de Norberto De la Riestra, en el Partido de 25 de Mayo.

Hacia esa seccional había sido trasladada días antes, luego de que en un principio, tras el allanamiento realizado en su domicilio de esta ciudad que se tradujo en su arresto, permaneció privada de la libertad en la comisaría primera local.

Después de que estuvo detenida durante seis días, la magistrada Magdalena Forbes -titular del Juzgado de Garantías número 1 departamental- se pronunció a favor de la liberación de Sarno, en una resolución que data del pasado 31 de enero. La funcionaria judicial lo hizo al dar lugar a un pedido de excarcelación que había sido formulado por una Defensora Oficial que en un principio estuvo patrocinando a la mujer en esa causa penal donde figura acusada del delito de robo -tres hechos- en concurso real.

Un día después de que había sido detenida, Mariana Mocciaro presentó ese incidente de excarcelación que a la semana siguiente se resolvió favorablemente para su defendida.

Que la mujer cuenta con “arraigo fijo” en Azul en una casa situada sobre la calle Belgrano, en la misma cuadra donde también está la Seccional Primera local de Policía; que no registra antecedentes penales computables y que no tiene los recursos económicos suficientes para intentar eludir el accionar de la Justicia se convirtieron en elementos que la jueza Forbes valoró y luego derivaron en que la imputada fuera excarcelada.

Otro aspecto que tuvo en cuenta la titular del Juzgado de Garantías número 1 tuvo que ver con que, de resultar finalmente condenada por estos tres robos que le están atribuyendo, no necesariamente esa pena que le sea dictada será de efectivo cumplimiento.

“Por otra parte -había señalado la magistrada en esa resolución que data del pasado 31 de enero- valoro también la ausencia de elementos objetivos que generen sospechas en torno a la posibilidad de que la causante destruya, modifique, oculte, suprima o falsifique prueba o influya para que testigos aporten datos falsos”.

“Ello -aclaró la titular del Juzgado de Garantías 1- teniendo en cuenta que el domicilio de la misma fue allanado y se secuestraron los elementos relacionados con la investigación en curso”.

“No existen impedimentos en que Claudia Mabel Sarno recupere su libertad, ya que considero que no surgen elementos que hagan considerar la existencia de peligros procesales o riesgos de fugar, resultando suficiente la imposición de condiciones especiales para la sujeción de la nombrada al proceso”, concluyó Forbes.

De esa manera, al concederle la excarcelación “bajo caución juratoria” de la que actualmente la imputada sigue gozando, la Jueza de Garantías dispuso para ella una serie de pautas de conducta que deberá cumplir para que ese beneficio no le sea revocado.

Tales obligaciones incluyen que se presente ante la Justicia siempre que sea convocada, que constituya residencia dentro de la provincia de Buenos Aires -lugar de donde “no podrá ausentarse por más de veinticuatro horas sin conocimiento ni autorización previa, debiendo denunciar las circunstancias que pueden imponerle una ausencia del domicilio por un término mayor”– y presentarse semanalmente en la sede de la Comisaría Primera de Azul. La seccional policial que, en una de las esquinas de Belgrano y Las Flores, está situada a pocos metros de la casa donde vive.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *