POR TERCERA POSICIÓN

Y el Concejo lo hizo otra vez

En apretada síntesis para no caer en repeticiones de malas noticias, especialmente para el trabajador asalariado tan castigado por estos meses, y de las que nuestra ciudad también resulta parte, no es fácil opacar noticias consideradas de alto impacto, como a nivel nacional es un paro nacional, o en el orden provincial el conflicto con los docentes. Y hasta en nuestro municipio hay temas que preocupan y mucho: la falta de leche en los periféricos o el posible cierre de otra fuente de trabajo, como la de una fábrica de cartón corrugado.

Pero, siempre el fatídico “pero”. El Concejo Deliberante, en un accionar al menos vergonzante, logró una vez más por 2 o 3 días, convertirse en la vedete de radios, TV y redacciones de diarios, opacando por escandalosa cuanta noticia rodara entre el periodismo en ese lapso.

La vacante producida en la secretaría del cuerpo, ante la renuncia de su titular Hugo Herrera para pasar a integrar el gabinete del Ejecutivo municipal, se convirtió en el “botín de guerra”, llegando a hacer caer la sesión extraordinaria del pasado martes, por falta de quórum.

Claro que para intentar ocultar esto (algo tan infantil e insólito como creer en que los olmos dan peras) todos, si, todos, los 18 ediles, intentaron desviar la atención del ciudadano, o por mejor decir, intentaron engañar al ciudadano. Cada uno con sus mendaces argumentos.

Como nunca antes había quedado expuesto, la grieta política alcanzó al legislativo en el corazón. Está justo dividido por mitades, aunque a estas las una más el espanto que la razón.

Mientras el oficialismo, hoy conformado por seis peronistas (que ahora niegan su pasado kirchnerista); Pedro Sottile –presidente del Concejo-, Liliana Vera, Santiago Zaffora, Estela Cerone, Omar Seoane y Florencia Goyeneche, un -¿ex?-radical: Juan Saenz,  un -¿ex?- frepasista y ex radical: Pablo Yanibelli, y una ex GEN y -¿ex?- radical-: Maya Vena (¡que flor de ensalada 1!), salió a esgrimir a través del titular del cuerpo, que los concejales faltantes a la sesión actuaban de espaldas a los intereses del pueblo, en una clara chicana política que no se condice con su investidura institucional, al expresar: “quiero que los vecinos piensen, cada vez que tengan que tomar un remis para ir movilizarse y gastar una fortuna, en Pablo Zabalza, Omar Norte, Claudio Molina, Erica Torena, Viviana del Río, Roberto Gayani, Manuela Arrarás, Guillermo Vieta y Ulises Urquiza. Ellos son los culpables de que los vecinos tengan que pagar más”. Esto se relaciona con el tratamiento que debía darse en la reunión sobre la concesión del transporte público. Claro que el presidente obvió decir (nada menos) que el problema arrastra más de dos años, y que su propio Ejecutivo tardó 5 meses en estudiar la propuesta antes de elevarla al Concejo para su tratamiento.

Enfrente no se quedaron atrás. La reacción a los dichos de Sottile fue una conferencia de prensa de parte de la oposición, integrada por tres Pro macristas puros (Gayani, Arrarás,Vieta), tres GEN ex radicales (Molina, Zabalza, Norte), una socialista (Torena), una ex peronista y actual dudosa frepasista (del Río) y un ex casi todo y actual también dudoso frepasista (Urquiza) (¡que flor de ensalada 2!). La explicación teórica para su no presencia fue bastante infantil: el horario de realización de la sesión. Adujeron que como no se estaba en el período estrictamente legislativo, el trabajo individual de varios de ellos le impedía concurrir al recinto.

¡Que ilusos los azuleños haber pensado que luego del suculento aumento recibido –el 100 por 100 % de una sola vez en sus dietas, contra el 20 % en cuotas del salario del empleado municipal- los ediles trabajarían tiempo completo en sus bancas!. Parece que no es así, y varios de ellos siguen “regando su quintita dineraria” con sueldos extras, que no estaría mal si no chocara contra con “su compromiso con el pueblo al asumir un cargo público”. La pregunta es: ¿porqué sí pueden faltar al Concejo y no a su otro trabajo?.  La respuesta se cae de madura: el Estado no contempla ninguna acción pecuniaria contra las faltas. A fin de mes reciben el mismo sueldo. Y cuando como ahora, “no están en período legislativo”, también. Así que faltan al Concejo y listo. La caja no sufre pérdidas pecuniarias.

Volviendo a las explicaciones, y dejando atrás el lamentable desbarranco de Torena (también no respetando su investidura pública) tratando a un par suyo, el presidente del cuerpo, de “payaso” en pos de desacreditar sus dichos, previo a esgrimir otras razones políticas como lo hizo luego (“hace 2 años que la empresa de transporte no funciona …”), los ediles opositores terminaron cayendo en las redes de Sottile al no saber contestar con altura a una tan simple como burda chicana, como fue la de cargarles las culpas porque la gente tenía que pagar un remis. O quizás podamos agrandar la hipótesis de que el análisis de lo dicho por Sottile no les agudizó la inteligencia para más. Es que desde “payaso” en adelante, ya nada podía ser totalmente serio.

El ya asiduamente destratado reglamento interno, tampoco sirve de excusa para nadie. Que ningún concejal se haga el distraído, pues lo ha tratado de vulnerar y utilizar a su favor en cuanta ocasión le fuera propicia.

Menos aun seguir insistiendo en política con posturas cuasi altruistas, como que “hubo acuerdos previos”, o que poniendo cara de yo no fui por el interlocutor de turno, aducir que existen en política “buenas y sanas costumbres”, para esconder que lo que existen son intereses (en este caso traducido a pesos, por el puesto de secretario del cuerpo).

Aunque quizás lo más insólito haya sido la respuesta dada por el edil Guillermo Vieta, quien ante la requisitoria de la prensa sobre el alejamiento del actual secretario y nombramiento de su reemplazante (noticia que circulaba y se había hecho pública por todos los medios al menos 20 días antes de la frustrada sesión), dijo que cuando fue a una reunión de presidentes de bloque 24 horas antes de la sesión “nos salen diciendo que el candidato ya estaba. Nosotros no sabíamos ni siquiera que estaban buscando un candidato”. Al parecer Vieta, y siendo concejal,  no vive el mismo “mundo político azuleño” que al menos el resto de sus pares. Pero más sorprendente fue cuando tras cartón afirmó que: “ Había dos candidatos. El bloque oficialista se reunió y los nombres que se barajaban eran dos: Paula Canevello y Leandro Fissina”. Entonces, ¿Vieta no sabía o si sabía?.

También lleva al engaño de la población el comunicado dado a conocer por los ediles opositores cuando habla de buscar “canales de diálogo y consensos”, minimizando y/o ocultando en forma deliberada que si dichos canales no se logran está algo que se llama ¡voto!. Y la realidad marcaba que los votos no le alcanzaban a la oposición para lograr que el oficialismo imponga el nombre del secretario del cuerpo. En otras palabras, no aceptaron el veredicto de una votación que ya sabían perdida, y pegaron el faltazo. ¿Y la Democracia donde queda parada en todo esto?.

Ya a modo de anécdota jocosa, en el mismo comunicado se dice: “Hemos realizado distintos pedidos de informes a la largo del 2016 que, al igual que en la gestión Inza, nunca han sido contestados”.  Tres de los firmantes, Molina, Norte y Zabalza (como funcionarios) formaron parte 12 años del gobierno municipal de la gestión Duclós, intendente que posiblemente ostente el record de no contestar informes al Legislativo. Je.

Dado los “exámenes” rendidos hasta el momento, seguramente este desaguisado no será el último del Concejo Deliberante que entre todos supimos construir con nuestro voto, aunque pensando en otros resultados para el ciudadano.

Será cuestión de azar descubrir el próximo derrape. Empecemos entonces a mirar por el ojo de la cerradura la primera sesión ordinaria del año legislativo, a concretarse el venidero 4 de abril, si antes el diablo (o Sottile, ja, ja) no mete la cola.

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