AL IMPUTADO LO HABÍAN ARRESTADO EL MARTES

Yegua de Equinoterapia robada y carneada: al joven detenido le negaron la excarcelación

Un juez de Garantías se opuso a un pedido presentado por una defensora Oficial para que el acusado de este “robo simple” recupere la libertad. Hasta anoche seguía preso en la sede del CPR Azul y hoy lo trasladarían a la comisaría primera.

Un juez de Garantías rechazó un pedido para que sea excarcelado el joven que está detenido por la sustracción de una yegua usada para Equinoterapia y que después había sido carneada, un hecho ocurrido a principios de este mes y por el que se instruye una causa penal caratulada como robo simple.

Cuando el caso se produjo, la Policía había demorado en Villa Piazza Sur al joven que desde el pasado martes permanece detenido, después de que en su poder habían sido hallados algunos de los cortes del equino faenado en forma clandestina.

El pedido de excarcelación para el presunto autor de la sustracción del caballo -una yegua que se llamaba “India”- había sido formulado desde la Defensoría Oficial que lo está patrocinando en la causa penal, que se tramita a través de la UFI 1 departamental que está a cargo del fiscal Marcelo Fernández.

El martes que pasó el acusado de sustraer la yegua que después fue faenada había sido detenido en su casa de esta ciudad, contando para eso con una orden dispuesta por el mismo juez -Federico Barberena, titular del Juzgado de Garantías número 2 de Azul- que anteayer rechazó ese pedido para que fuera excarcelado.

El acusado tiene 22 años y se llama Alfredo Julián González. Su Defensora Oficial había pedido que recuperara la libertad, por considerar que el ilícito que le atribuyen no supera, como pena máxima ante una eventual condena, los ocho años de prisión.

Pero el Juez de Garantías que anteayer le denegó la excarcelación al joven se opuso a ese pedido, por considerar que se encuentran vigentes para el imputado “peligros procesales conjuntos” por los cuales resulta adecuado que continúe privado de la libertad.

En ese contexto, el juez Barberena aludió al “peligro de entorpecimiento del proceso”.

Desde su punto de vista, “obran indicios concretos que demuestran que luego de acaecido el hecho el causante se dirigió hacia la damnificada en forma altamente intimidante -a través de una red social-, lo que permite advertir en el autor un ánimo que se ha materializado en pos de interferir en los elementos que habrán de recogerse y, particularmente, en lo que pudiere tener que transmitir al proceso nuevamente, ante el eventual avance del mismo, la Sra. Paola Veltri”.

Veltri, la propietaria del animal y profesora de Educación Física, utilizaba en la Equinoterapia a la yegua robada y después faenada. Según el propio Barberena definió en el dictamen, para “tareas de rehabilitación y acompañamiento de personas con diversas problemáticas y capacidades diferentes”.

Esas amenazas a través de redes sociales que la propietaria de la yegua había recibido fueron informadas a la Justicia, por lo que en lo dispuesto el jueves pasado el titular del Juzgado de Garantías número 2 concluyó que “esta circunstancia denota un claro designio presente en el imputado de influir respecto de los testigos de la presente pesquisa, aspecto que, lejos de resultar una inferencia establecida basándose en parámetros de probabilidad, se demuestra como una actividad concreta que lo confirma cabalmente”.

Otras cuestiones

En el mismo dictamen, el Juez de Garantías indicó que la vigencia de la detención para González también tenía sustento en que de resultar condenado será a una pena a cumplir y no de ejecución condicional, ya que el joven registra antecedentes penales computables por los que incluso ya ha estado preso. Según fuentes judiciales indicaron, por un caso de violencia de género en el que había figurado como víctima una ex pareja suya.

A las cuestiones ya referidas, el juez también mencionó la existencia en el caso de “concretas agravantes que permiten inferir válidamente que, en caso de recaer condena, la misma se elevará por encima del mínimo previsto, tornando a su vez proporcional el espacio temporal de privación de libertad actualmente vigente y aquel que pudiere eventualmente proyectarse”.

“Concluyo en ello en orden a la elevada afectación que, principalmente desde la faz personal, se ha producido en la damnificada y su núcleo familiar, que al tratarse de un delito contra la propiedad posee su correlato en la consiguiente apreciación patrimonial de la extensión del daño causado”.

“Es relevante destacar que el equino faenado resultaba destinado a tareas de rehabilitación y acompañamiento de personas con diversas problemáticas y capacidades diferentes. Y que ello se presume que en un alto grado de probabilidad era conocido por el imputado, al ubicarse su vivienda a escasas cuadras del lugar de la sustracción”, sostuvo el juez.

“Asimismo, las condiciones y dimensiones del predio en que el (caballo) era poseído permitían avizorar con claridad que tenía un empleo y destino diferente al de tareas de tipo rural, siendo a su vez, en razón de su domesticación, notoriamente más sencilla de ejecutar la sustracción con destino y finalidad de la posterior faena emprendida”, aspectos de los cuales Barberena sostuvo que González se valió para la comisión del hecho.

El dato

Hasta anoche el acusado continuaba detenido en el CPR Azul, la dependencia policial que está en Urioste y Ruta 3. Tras la denegatoria a su excarcelación había sido previsto su traslado “por cuestiones de seguridad” -dijeron voceros policiales- a la comisaría primera local, algo que posiblemente se concrete durante el día de hoy.

CARNEADA EN UNA CAVA 

Alfredo Julián González, el acusado del robo de “India”, la yegua que era usada para Equinoterapia y que después fue carneada, está detenido desde el martes pasado.

Al día siguiente, cuando lo habían trasladado a Tribunales para ser indagado por ese robo simple que le imputan, el joven se negó a declarar.

A González la Policía lo detuvo en una casa del barrio Urioste, vivienda ubicada en Rauch entre Darhanpé y Antártida Argentina.

Una semana antes, la Policía lo había demorado en momentos que llevaba consigo una bolsa en cuyo interior había restos del equino faenado.

Pero en ese momento no quedó aprehendido, ya que por aquel entonces se ignoraba todavía quién era el propietario del caballo y también las circunstancias en que el animal había sido carneado.

Después, con el testimonio que la profesora Paola Veltri -la dueña de la yegua- brindara en la sede del CPR local, se pudieron conocer más detalles del caso.

Tanto “India” como su hija, una yegua llamada “Violeta”, habían sido sustraídas entre la noche del martes 4 de julio y las primeras horas del día siguiente de un predio que está en Obligado entre Leyría y las vías.

Veltri utilizaba a ambas yeguas para trabajar en la rehabilitación de personas, a través de la Equinoterapia.

Mientras que “Violeta” pudo ser encontrada, cuando los efectivos del CPR dieron con “India” la yegua ya estaba carneada y algunos de esos cortes los tenía en su poder González en el interior de una bolsa.

Eso se pudo determinar cuando el joven fue demorado en las primeras horas del miércoles 5 de julio en Villa Piazza Sur.

Para ese entonces, un vecino que llamó a la Policía había informado que en Malvinas y San Luis estaban matando un caballo.

Se trataba de “India”, que había sido sacrificada y carneada en una cava que está ubicada en ese sector de la ciudad.

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