PANORAMA DELICADO

Zona núcleo: las lluvias ya acumulan 1.000 milímetros en lo que va de 2017

El dato surge de un informe de la Bolsa rosarina. En el sur de Santa Fe y Córdoba los productores están desesperados. Reclaman obras hídricas y asistencia financiera.

Las graves inundaciones que afectan al sur de las provincias de Santa Fe y Córdoba, al noroeste de Buenos Aires y al norte de La Pampa se deben a que en seis meses llovió casi lo mismo que en todo un año.Por las inundaciones aún quedan lotes de maíz y soja sin cosechar y los planes para sembrar trigo se complican por la cantidad de lotes que están anegados, encharcados y embarrados.
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Las graves inundaciones que afectan al sur de las provincias de Santa Fe y Córdoba, al noroeste de Buenos Aires y al norte de La Pampa se deben a que en seis meses llovió casi lo mismo que en todo un año.

Las graves inundaciones que afectan al sur de las provincias de Santa Fe y Córdoba, al noroeste de Buenos Aires y al norte de La Pampa tienen una explicación sencilla: en solo seis meses llovió casi lo mismo que en todo un año. Las pérdidas productivas son millonarias porque no se puede levantar una parte significativa de la cosecha de soja y maíz, y es gravísima la situación de los tambos y establecimientos ganaderos.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que todavía no termina el mes de mayo y ya se tocan los 1.000 milímetros cerca de algunas localidades de la zona núcleo. Es una cifra que está muy cerca del promedio anual de lluvias para esta región.

Complicaciones   

En Labordeboy, por ejemplo, se acumularon 997 milímetros en lo que va de este año y en Chovet 895 milímetros. “Buena parte de las localidades del centro y sur de Santa Fe están por encima de los 700 milímetros cuando aún falta bastante para alcanzar la primera mitad del año”, destaca la Bolsa rosarina.

En este contexto, aún quedan lotes de maíz y soja sin cosechar y los planes para sembrar trigo “tambalean” por la cantidad de lotes que están anegados, encharcados y embarrados, una situación que también está atrasando los barbechos. “Los pocos campos de soja que quedaban aislados y algunos bajos ya no se van a poder levantar en la zona comprendida entre Colón, Pergamino, Ferré y Wheelwright”, precisa el informe.

En Rufino, el veterinario Oscar Gil estima que el 50% del área rural está afectada por las inundaciones. “Los tambos están en una situación caótica y hay productores que cosecharon la soja y la metieron en la bolsa con un 18% de humedad, porque estaban desesperados. Lo más probable es que se pudra”, reconoció, en diálogo con Clarín Rural.

Gil cuenta que hace meses que no hablan de otra cosa que del agua. “En vez de enfocarnos en los temas productivos, nos contamos cómo se hace para sacar una cosechadora que está encajada en el barro. Estamos rompiendo todos los fierros y la situación es gravísima porque la napa está al nivel del suelo y todo lo que llueve se queda en la superficie”, advirtió.

En Villa Rossi, en el sur de Córdoba, Alberto “Tito” Migliori atiende a Clarín Rural en un tambo que está rodeado de agua. “Tenemos las vacas encerradas comiendo silo, pero los números no dan para sostener este esquema. En mi zona ya cerraron 12 establecimientos lecheros”, aseguró.

Hay videos que muestran cómo los productores deben arrear los animales con el tractor en campos que tienen unos 50 centímetros de agua. “Algunos los llevan a lotes más altos de La Pampa o directamente a San Luis. También hay muchas vacas de tambo, que se están malvendiendo para carne”, contó Migliori.

En esta zona del sur cordobés, los productores estiman que se acumularon unos 900 milímetros este año, cuando lo habitual es que el régimen de precipitaciones llegue a 700 milímetros en todo el año. “En una sola semana de marzo cayeron 300 milímetros, una locura”, recordó Migliori. En Rufino también calculan que las lluvias acumuladas están cerca de los 1.000 milímetros.

Para reclamar obras hídricas y solicitar asistencia financiera, productores de todas esta región se van a concentrar el vienes en Laboulaye (Córdoba). “Sabemos que las obras van a llevar varios años, pero necesitamos que comiencen lo antes posible para no hipotecar el futuro de nuestros hijos”, planteó Gil.

Alberto Malmantile, especialista del INTA Venado Tuerto, elaboró un informe que analiza la difícil situación del Departamento General López, en el extremo sur de Santa Fe.

Cuenta que las lagunas están saturadas y también los desagües y canales que deberían conducir los excesos hídricos a los ríos. “Muchos productores están teniendo pérdidas económicas muy altas. Es que al no haber caminos rurales por donde se pueda transitar no están pudiendo entregar su producción”, advirtió.

Los ganaderos están muy complicados con la implantación de verdeos y pasturas, y evalúan vender un buena parte de sus animales porque ya no tienen recursos forrajeros y la condición corporal de los rodeos de cría se sigue deteriorando. “Los accesos hacia la manga y corrales se ven dificultados por el barro y el agua, lo que complica juntar animales para la aplicación de vacunas, tactos, ordeñe y otros tratamientos necesarios”, indicó. En relación con la agricultura, Malmantile aseguró que como los suelos están saturados de agua es casi inviable la siembra del trigo.

Fuente: CLARÍN

 

 

 

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