En ese contexto personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia tuvo a su cargo ayer una campaña de concientización y sensibilización respecto a la temática en cuestión. Además, en el marco de esta conmoración, desde la Mesa Local se llevarán a cabo durante toda la semana otras iniciativas. La propuesta culminará en una convocatoria en la zona de la Plaza San Martín.
Personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia tuvo a su cargo ayer una campaña de concientización y sensibilización en el marco de la Semana contra la violencia de género. JOSÉ BERGER
El 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la No Violencia Contra las Mujeres, una iniciativa surgida desde la Organización de las Naciones Unidas, cuya primera propuesta fue realizada en el Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe celebrado en Bogotá (Colombia) en el año 1981. Actualmente, la violencia contra la mujer es una de las más devastadoras violaciones de los derechos humanos más extendida, persistente y devastadora del mundo.
“Un compromiso de todos los Estados y de la comunidad internacional”
El 25 de noviembre de 1960 fueron asesinadas las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, quienes se habían rebelado contra el régimen dictatorial de Rafael Trujillo en República Dominicana. En reconocimiento a la valentía de dichas mujeres y en la defensa de los Derechos Humanos, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó esta fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
En 1993, la ONU aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Allí se definió esta problemática como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada”. La Asamblea reconoció además que era necesario “un compromiso de todos los Estados y de la comunidad internacional en general” para eliminar estos tipos violencia.
A partir de allí, el organismo internacional invitó a gobiernos y organizaciones no gubernamentales a realizar actividades para sensibilizar a la comunidad mundial sobre este flagelo.
Las actividades en Azul
En Azul durante toda la semana se llevará a cabo una serie de actividades destinadas a la sensibilización y al fomento de la reflexión con perspectiva de género, como forma de promover una vida libre de violencia.
En ese contexto, ayer personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia -como parte integrante de la Mesa Local contra la Violencia de Género- tuvo a su cargo una campaña de concientización y sensibilización respecto a la temática en cuestión. En ese contexto es que se repartió folletería y lazos violetas a quienes transitaban por el centro y en los comercios de la zona.
Las tres mariposas representan a las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas por el régimen dictatorial de Rafael Trujillo en República Dominicana.
Además, desde la Mesa Local se llevarán a cabo durante toda la semana otras iniciativas, las cuales culminarán en una convocatoria a desarrollarse el viernes -24 de noviembre- de la que participarán, entre otros, alumnos de diferentes establecimientos educativos de la ciudad, los adultos mayores que asisten al Centro de Día del Parque Municipal y agrupaciones de danza locales. Esta actividad comenzará a partir de las 10 horas y culminará con la caminata que habitualmente se desarrolla para esta conmemoración.
EL DATO
Una de las finalidades de la campaña realizadas desde la Comisaría de la Mujer y la Familia fue la de dar a conocer la dirección y el número de teléfono de esa dependencia policial.
EL CRIMEN DE LAS HERMANAS MIRABAL
Las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron asesinadas brutalmente el 25 de noviembre de 1960 por el régimen dictatorial de Rafael Trujillo en República Dominicana. MUSEO MEMORIAL DE LA RESISTENCIA HERMANAS MIRABAL
La orden de matar a las hermanas
Patria,
Minerva y
María Teresa Mirabal fue dada expresamente por Trujillo desde el 4 de noviembre, pero no fue sino el 25 cuando se dieron las condiciones para su ejecución. Además de las razones políticas, Trujillo sentía un odio visceral hacia las hermanas, especialmente contra Minerva por el desplante que esta le hizo once años atrás en una fiesta que se celebraba en San Cristóbal y a la cual fueron invitadas las jóvenes junto a sus padres.
Ese 25 de noviembre, poco después de las cuatro de la tarde, las hermanas Mirabal y Rufino de la Cruz regresaban de Puerto Plata de ver a sus esposos en la cárcel San Felipe de Puerto Plata.
“A menos de dos kilómetros de la ciudad (de Puerto Plata) había un carro detenido con aparentes pasajeros afuera, mientras otra persona simula que revisaba el motor…..Rufino de la Cruz se detuvo cuando vio que el carro casi estaba en medio de la vía, al llegar paralelo al vehículo, el jeep fue asaltado; las mujeres lanzadas hacia afuera violentamente e introducidas al vehículo de los calieses”.
Patria logró salir huyendo en dirección a un camión del Seguro Social que venía por allí, pero fue alcanzada y arrastrada por los cabellos e introducida al carro junto a sus hermanas, pero antes alcanzó a gritarles a los del camión:
“Díganle a la familia Mirabal, de Salcedo, que los caliés van a matarnos”.
Cuentan que el carro marchó con las tres hermanas adentro y Rufino fue mantenido en el jeep acompañado de dos calieses.
Antes de llegar a la Cumbre de Puerto Plata se desviaron hacia la derecha, por un camino sin pavimento, entre un cañaveral, y se detuvieron a más de cien metros de la carretera.
Un grupo de esbirros encabezados por el teniente Alicinio Peña Rivera tuvo a su cargo la ejecución de las Mirabal. Fueron asesinadas a palos y puñaladas. Antes, los calieses habían ahorcado a Rufino de la Cruz.
Posteriormente, introdujeron los cuatro cuerpos en los vehículos y se marcharon hasta el lugar donde lanzarían el jeep con ellos dentro.
Con los cuatro cuerpos dentro, los asesinos lanzaron el jeep hacia un precipicio. Al día siguiente un diario tituló: “Tres mujeres y un chofer perecen en vuelco”. Muy pocos creyeron esa información. La noticia del múltiple asesinato corrió como pólvora, provocando la indignación amplios sectores de la sociedad dominicana.
Luego de asesinar a las hermanas Mirabal, Trujillo ordenó la confiscación de todos sus bienes y los de sus esposos. (Fuente: Portal Educando)
“LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES ES UNA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS”Desde el SUTEBA se expresó que desde ese gremio docente se suman a
“esta propuesta que busca la concientización y participación de todos los sectores de la sociedad -fundamentalmente la de los gobiernos-, con el objetivo de erradicar todo tipo de violencia de género: simbólica, física y psicológica, que se expresan como violencia cultural, política, económica, social, laboral e intrafamiliar. Si bien no existen estadísticas precisas se estima que el 60 por ciento de las mujeres del mundo sufrirán algún episodio de este tipo en su vida”.
Asimismo se destacó que
“la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, demuestra el reconocimiento y la comprensión internacionales de que la violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra la mujer”.
De igual forma se apunta que dentro de sus párrafos más significativos se puede leer que:
“Reconociendo que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a que el hombre domine a la mujer y discrimine contra ella, impidiendo su adelanto pleno, y que la violencia contra la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se la reduce a una situación de subordinación respecto del hombre. Reconociendo también que los derechos humanos de la mujer y de la niña son una parte inalienable, integral e indivisible de los derechos humanos universales y reconociendo además la necesidad de promover y proteger todos los derechos humanos de la mujer y la niña”.
Este año, se reiteró el llamamiento a gobiernos, sociedades, entidades y personas del mundo para continuar la lucha frente a la violencia contra la mujer y por el castigo a los responsables de esos actos. La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, recordó que cerca de un 60 por ciento de las mujeres en el mundo sufrirán violencia de género al menos una vez en su vida, y pidió el fin de la
“apatía” y de la
“complicidad” de la sociedad ante este problema.
“La violencia contra la mujer adopta formas diversas, incluidas la violencia en el hogar; las violaciones; la trata de mujeres y niñas; la prostitución forzada; la violencia en situaciones de conflicto armado, como los asesinatos, las violaciones sistemáticas, la esclavitud sexual y el embarazo forzado; los asesinatos por razones de honor; la violencia por causa de la tenencia de los hijos; el infanticidio femenino y la selección prenatal del sexo del feto en favor de bebés varones; el no reconocimiento de las expresiones e identidades de género; la mutilación genital femenina y otras prácticas y tradiciones perjudiciales”, se expresó desde el SUTEBA, para finalizar indicando que
“en Argentina, a pesar de los años, esta situación es soportada por muchas mujeres: campesinas, periodistas, desplazadas, sindicalistas, estudiantes, maestras, descendientes de pueblos originarios, entre otras tantas minorías discriminadas que siguen siendo víctimas de violencia cultural, política, económica, social, laboral e intrafamiliar”.