COLUMNA
La administración nacional que ha comandado el matrimonio Kirchner, también quedará en la historia por la división que ha generado en muchos de los sectores de nuestro país, instalando y practicando una perversa lógica binaria entre "Buenos y malos". Así lo muestran a diario los medios oficialistas, que ya representan el 80% de los existentes, y cuyo mensaje es "o están conmigo, están CONTRA mí".
En Azul, la han asumido los funcionarios de la administración local y el mayor referente del ejecutivo, es quien más propone esta forma de hacer política. Un claro ejemplo de esto es lo sucedido en la fallida privatización de las tasas municipales, en la que el Intendente intentó defender a su funcionario desoyendo las alertas de los bloques de concejales de la UCR y del FAP. La contundencia de los hechos que denunciábamos en ese momento hizo que el intendente debiera "soltarle la mano" al recordado Requelme, quien dicho sea de paso, goza de la buena vida que otorga la impunidad del renuncio y me voy. Lo mismo ha sucedido con el Pro.Cre.Ar: una avalancha de pedidos de informes para saber si los terrenos son adecuados para la construcción de viviendas, y un ejecutivo autista que defiende una postura basada vaya uno a saber en qué argumentos. Esta semana hemos escuchado al presidente del Concejo Deliberante, hombre del FpV, hablar de "desgobierno", que el ejecutivo se "choca con la realidad", haciendo visible a toda la comunidad, una "interna" que hasta ahora no había visto mucho la luz. Estas disputas internas no solo se ve entre el ejecutivo CONTRA el bloque del FpV, sino que se da entre integrantes del mismo bloque. El pedido de licencia de un Concejal fiel al Intendente Inza demuestra esto, conjuntamente con posturas dispares que han tenido en ese bloque, con ausencias y abstenciones que intentaron tapar las disidencias internas.
Esa disputa también es explicita en el interior del Ejecutivo, con peleas de menor cuantía como han sido por ejemplo en la Secretaría de Desarrollo Económico entre Zubiría CONTRA Pitluk con denuncias de maltrato que se vieron en los medios de comunicación, otras menos expuestas (Ej: jefatura del hospital CONTRA Secretaría de Salud o Cultura CONTRA Turismo) y en una lucha que parece de fondo entre Inza CONTRA el funcionario más efectista del Ejecutivo como es Bertellys, que gestiona la vuelta de la dragalina, y anuncia el llamado a licitación de la Presa la Isidora, sin que el intendente supiera que esto sucedía.
Esto es producto de la negación al diálogo que deviene en la negación de la política como espacio de construcción de consensos, en lo que la administración municipal está "alineada" con la Gestión K. El intendente tiene la intención que el bloque de concejales del FpV tenga la misma forma de actuar que los bloques del Congreso nacional, que acatan y "dan fe" de cada una de las propuestas que "bajan" de la Rosada.
Esta diáspora política no nos importaría nada si no fuese que los que están todo el tiempo pensando en "la interna", son los que el pueblo ha elegido para que nos gobiernen y tengan los problemas de los azuleños como motivo de preocupación. Las horas del día son 24 y si uno las ocupa en la "interna" no las puede ocupar en otra cosa, por más que esta sea infinitamente más importante. En 18 meses de gestión se ha visto una enorme parálisis en la administración municipal y una de las causas es esta lucha interna de todos CONTRA todos, y no habrá punto de inflexión hasta que no se invierta la consigna para que los funcionarios del ejecutivo trabajen internamente cohesionados y con los concejales, a favor de todo el pueblo, no solo de quienes los votaron, sino también de aquellos que pensamos distinto, y que como siempre terminamos siendo rehenes de la interna del peronismo de turno. Ateneo para el reencuentro Presidente Raúl Alfonsín. Unión Cívica Radical de Azul