LUIS CANTALUPPI

LUIS CANTALUPPI

"Azul es mi raíz, es primordial para mí, no voy frecuentemente, pero pertenezco a mi ciudad"

Lo expresó el azuleño que "presentamos" este miércoles. Él es doctor coordinador del Plan de Plasma del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires para la recuperación de pacientes con Covid-19. Humildemente accedió a una entrevista con EL TIEMPO, subrayando que el espacio le pareció "exagerado en importancia".

22 de octubre de 2020

Por Laura Méndez

de la Redacción de EL TIEMPO

Es azuleño y hace muchos años que se fue de su ciudad natal para alistarse en el servicio militar, pero le dieron de baja porque se hacía pis en la cama. Si bien reconoció que no tenía sueños a largo plazo, dijo que todo se fue dando. Sin embargo con esta liviandad en su expresión, se recibió de médico en la Universidad Nacional de La Plata. Luego en Buenos Aires, concursó y realizó la residencia de terapia intensiva y después la jefatura de esa especialidad. Quedó trabajando como médico en el Hospital Fiorito de Avellaneda y realizando la superespecialidad de neurointensivismo en España. Hoy se convirtió en el impulsor del plan de plasma de la Provincia de Buenos Aires.

Es decir, escuchó sobre los primeros casos en nuestro continente y se contactó con médicos intensivistas en Nueva York y Baltimore, buscó sus protocolos, los adaptó a las condiciones hospitalarias en Argentina y comenzó a buscar la forma de implementarlas.

Armó un pequeño esquema en su hospital de residencia esperanzado en la idea de la pronta recuperación de pacientes con Covid-19. Todo este plan llegó al Ministerio y lo convocaron desde la Dirección Provincial de Hospitales y comenzó con la realización de un protocolo de infusión de plasma.

A lo largo de la nota no deja de mencionar a sus afectos en esta ciudad y a quienes lo apoyaron en sus comienzos.

Indefectiblemente el azuleño Luis Cantaluppi nos representa en todo el mundo.

"Más que sueños en la valija me lleve ausencias"

-¿A qué edad te fuiste de Azul y qué sueños te llevaste en la valija?. ¿Dónde fuiste y cómo fue el proceso para que ahora estés viviendo en Buenos Aires?

-Me fui de Azul a los 18 años, un 9 de enero rumbo al servicio militar en la base aérea Morón, donde fui soldado hasta el 9 de julio de ese mismo año, del cual fui exceptuado por que me hacia pis en la cama. En ese entonces no tenía sueños a largo plazo esta tomado por la salida del servicio militar obligatorio y poder cursar las materias de la Facultad de Medicina con regularidad. Lo cual fue así. Nunca tuve grandes sueños como meta, fueron moldeándose con objetivos a corto y mediano plazo, era como ir avanzando por postas.

No me identifico con grandes sueños a futuro, creo ahora, con muchos años que suenan ideales, más épicos que reales.

Más que sueños en la valija me lleve ausencias. Pasé todas las etapas de cursadas la facultad con normalidad y me recibí de médico en la Universidad Nacional de La Plata, luego fui a Buenos Aires, concursé y realicé la residencia de terapia intensiva y luego la jefatura de esa especialidad.

Quedando como médico en el Hospital Fiorito de Avellaneda y realizando la superespecialidad de neurointensivismo en España.

-¿Cuándo te fuiste, sentiste que lograste todo solo o alguien te tendió una mano?

-Los "logros" por así llamarlos, fueron sucediéndose con la cadencia normal, y obviamente eso fue posible gracias al apoyo constante, continuo y de una enorme generosidad de mis abuelos paternos; mi abuela Coca y mi abuelo Pepino. Si estuviesen leyendo estas líneas estarían felices; no tengo dudas. También me tendió una mano mi tío Juan Carlos Capittini, desde el apoyo y su presencia.

"Estamos haciendo que muera menos gente"

-Contame de este proyecto ya implementado. ¿Tenés conciencia de que sos el creador de esta infusión de plasma?, ¿qué te hace sentir?

-Con respecto al plan de plasma de la Provincia, técnica de la cual no soy el creador, mas que nada, el que se apoderó de esa herramienta y la difundió, inicialmente.

En marzo cuando empezamos a escuchar de los casos en América, sobre todo en E.E.U.U., empecé a contactarme con médicos intensivistas en Nueva York y Baltimore, donde están los hospitales de mayor renombre en el mundo ellos usaban plasma de convalecientes de Covid -19, con resultados que parecían buenos. Y busqué sus protocolos, los adapté a nuestras condiciones hospitalarias y comencé a buscar la forma de implementarlas. Armé un plan pequeño en mi hospital de residencia, solo pensando en la posibilidad de poder contar con una herramienta terapéutica, hasta ese momento la única esperanzadora, y que los pacientes de mi hospital pudiesen acceder. Lo publiqué en las redes sociales con ayuda de mi novia y unas amigas con millares de seguidores, en plan de búsqueda de posibles donantes, en ese momento en Argentina había un poco más de 100 recuperados de Covid-19; tarea casi imposible. Esta idea llego al Ministerio y me convocaron desde la Dirección Provincial de Hospitales, el Dr. Juan Riera (directo de hospitales) que me dio el aval y su confianza para comenzar con la realización de un protocolo de infusión de plasma, no solo para mi hospital, si no para los más de 80 hospitales provinciales y los mas adelante hospitales municipales.

Pasamos todos los requisitos del comité de ética de la escuela de investigación de la Provincia de Buenos Aires y junto con el Instituto de Hemoterapia de La Plata y el Cucaiba. Pusimos en marcha la logística para la obtención, traslado e infusión de plasma de convalecientes Covid-19 en pacientes graves de Covid-19.

Cuando me preguntas que me hace sentir, me viene la idea de que infundimos al día de hoy más de 5.000 pacientes de hospitales públicos y es mas fácil acceder al plasma desde una institución publica que desde una privada, independientemente de su prepago u obra social. Eso es logro de una política, como la del Ministerio de Salud de la Provincia que mira que los avances de la técnica lleguen a los más necesitados primero.

La verdad es que todos los que trabajamos en esta pandemia como esenciales en Salud, los médicos y medicas, enfermeras y enfermeras, camilleros, personal de limpieza, profesionales de la salud, estamos haciendo que muera menos gente, es nuestro deber, para eso hacemos lo que hacemos, no podría ser de otra manera. En pandemia es donde más se nota.

Soy un convencido que los enfermeros y enfermeras son dentro de los profesionales de la salud los menos reconocidos en su labor y en su profesionalismo; en esta situación de mortalidad son los que mas están no solamente curando si no acompañando en esta situación de miedo y soledad que pone a los pacientes la enfermedad Covid-19.

-¿Tuviste temor por estar cerca del virus, ¿cómo lo manejas?. Evidentemente sos una persona muy valiente.

-Tuve y tengo mucho miedo cada vez que entro a la sala de terapia intensiva, lo manejo con terapia y un poco de ansiolíticos por la noche algunas veces indicados por mi terapeuta; en casa de herrero...

Estamos con la sensación de habernos contagiado casi continuamente. El cansancio lleva al error y de ahí al contagio. Nosotros, en mi terapia nos cuidamos y supervisamos continuamente sobre todo al sacarnos los trajes de protección personal, donde mayormente ocurren los accidentes.

"Cuanto más rápido aprendamos a convivir con el, más libertad vamos a tener"

-¿Qué crees que va a pasar el Covid-19, digo ¿cuándo se termina esto?

-Cuando se termina, al encontrar una vacuna eficiente, que pueda inmunizar a gran parte de la población del planeta. Hasta entonces y me atrevo a decir que este virus vino para quedarse, dicho en términos científicos, para instalarse con endémico y que nosotros, cuanto más rápido aprendamos a convivir con el, más libertad vamos a tener.

El uso de barbijo va a ser en un futuro, el preservativo de los 90', vino para quedarse.

Tengo expectativas en las vacunas hay muchas en ensayos cínicos y si no son cien por ciento eficaces con que lo sean un poco ya cortaríamos la expansión del virus. A mediados del año próximo vamos a ver resultados y quizás podremos aliviarnos.

Pero de algo tenemos que estar seguros, y es que si como habitantes modificadores del planeta no cambiamos nuestra conducta, ¿por qué vamos a esperar que no aparezcan nuevos virus similares?. La situaciones que hacen que se generen y se propaguen las enfermedades virales tiene que ver con como nos tratamos. Este virus hasta el momento no tiene tratamiento específico, solamente con anticuerpos donados de otro paciente que ya se curo, es una puesta a prueba de generosidad, es una idea que merodea en mis pensamientos con frecuencia. El uso de tapabocas también es un acto solidario es mas efectivo para no contagiar que para no contagiarse, y casi no encontramos personas que no lo usen. De esta pandemia no se sale solos.

-¿Qué es Azul para vos? ¿cuáles son tus recuerdos más presentes?

-Azul es mi raíz, es primordial para mí, no voy frecuentemente pero pertenezco a mi ciudad. Mis recuerdos son la loma del Parque, la carreta, el Arroyo Azul, no se si viví mas lindos. Últimamente el Ángel de la Muerte, monumental obra de Salamone que se aprecia cuando te alejas en tiempo y espacio.

Mi familia y mis amigos, son también parte de mis recuerdos y mis raíces. Vivo en Palermo, mi familia esta conformada por mi novia Julieta (Cardinali), nuestras dos hijas Charo de 13 y Maria 14 años, y Coco nuestro perro de 5 meses.

Con respecto a ¿qué se necesita para llegar a donde estoy hoy?: coherencia interna en los objetivos, siempre para mi, a corto y mediano plazo; perseverancia y trabajo, tenemos que esforzarnos, aprender muchas cosas, todo al final de cuentas siempre suma, es como hacer cosas que hacen bien a los demás, siempre hay un feedback positivo. Siempre sumás. En eso consiste.

A un aspirante a estudiante de Medicina, le diría que va vivir, sin ninguna duda. Que le espera un futuro de emociones constante a las cuales no puede darle la espalda; te mueve el acto ancestral de curar. Es casi chamánico, mágico, lo tenemos en los genes de alguna manera.

En un viaje al Amazonas, un indio recolector que nos cruzamos en medio de la selva nos agradeció que le convidásemos licores y cuando me tocó las manos me murmuró unas palabras que el traductor luego me dijo que quiso decirme que yo curaba.

-¿Te gustaría volver a Azul, con qué proyecto definitivamente?

-Como vivo a cortas metas por ahora no está en mi imaginario, porque mi trabajo en el Ministerio y en mi hospital. Además de la educación de nuestras hijas, serian un imposible. Pero disfruto de Azul y mis amigos, con ellos río mucho.

Cuando me decís si quiero nominar a amigos o familiares, serian muchos y olvidaría algunos haciendo totalmente injusto, solo me gustaría mandarle un beso enorme a mi sobrina/ahijada Katia Barcelonna.

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