11 de marzo de 2026
En los últimos años, el avance de la tecnología y la presencia cotidiana de dispositivos digitales en la vida de niños y niñas generaron un debate cada vez más profundo en el ámbito educativo, familiar y sanitario. Frente a este escenario, la Provincia de Buenos Aires sancionó el 18 de septiembre la Ley 15.534, una normativa que busca promover el uso seguro y responsable de pantallas en las infancias y regular su utilización dentro de las escuelas primarias. Comenzó a implementarse este mes, con el inicio del ciclo lectivo.
La iniciativa fue impulsada por Lorena Mandagarán -legisladora provincial con mandato cumplido en diciembre pasado- junto al senador Manuel González Santalla, quienes decidieron unificar proyectos similares para avanzar en una propuesta común que pudiera reunir consensos políticos y dar respuesta a una preocupación creciente entre docentes, familias y especialistas.
"Es un proyecto que creamos en la provincia de Buenos Aires de manera conjunta, porque ambos habíamos presentado iniciativas muy similares. Decidimos unirlas en un único proyecto entendiendo que eso mostraba cierto consenso sobre la necesidad de abordar el tema", explicó Mandagarán en una entrevista con EL TIEMPO.
La ley, que finalmente fue aprobada, establece un marco de regulación para el uso de dispositivos digitales en el ámbito escolar, especialmente en el nivel inicial y primario. Sin embargo, la propuesta original contemplaba un abordaje más amplio. Según detalló la exlegisladora, el equipo que trabajó la iniciativa elaboró dos proyectos complementarios: uno destinado a las infancias de 0 a 12 años y otro orientado a adolescentes y jóvenes.
La división respondía a la necesidad de abordar problemáticas distintas según la etapa de desarrollo. Mientras que en la infancia las preocupaciones se vinculan principalmente con el impacto en el desarrollo neurológico, motriz y psicosocial, en la adolescencia aparecen otros fenómenos como la violencia digital, el grooming o la ludopatía vinculada a las plataformas en línea.
"El impacto del uso del celular en los primeros años de vida es muy fuerte, porque se trata de una etapa constitutiva del sujeto. Allí se está formando el desarrollo neurológico y emocional de los niños", explicó Mandagarán.
Si bien el proyecto vinculado a la adolescencia no avanzó en la misma instancia legislativa, posteriormente se presentó una iniciativa que amplía la regulación a la educación secundaria. Ese proyecto ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y deberá ser tratado por el Senado para convertirse en ley.
No se trata de prohibir
Uno de los puntos que la autora del proyecto considera fundamental aclarar es que la ley no establece una prohibición absoluta del uso del celular en las escuelas.
"La ley no habla de prohibición. Lo que plantea es el uso seguro y responsable de las pantallas. Los dispositivos pueden utilizarse cuando tengan un objetivo pedagógico y cuando el docente lo requiera", explicó Mandagarán.
En ese sentido, la normativa establece que los alumnos del nivel primario no deberán utilizar dispositivos digitales durante la jornada escolar, excepto cuando el docente lo indique expresamente para fines educativos.
El objetivo es evitar que los celulares se conviertan en un elemento de distracción permanente dentro del aula o durante los recreos, una situación que, según advierten docentes y especialistas, afecta la concentración, el aprendizaje y la interacción entre los estudiantes.
Mandagarán señaló que muchas instituciones educativas ya venían implementando estrategias para limitar el uso de celulares en clase, pero necesitaban un respaldo legal para poder aplicarlas.
"Las escuelas nos pedían un marco normativo para poder actuar, porque muchas veces no sólo había resistencia de los chicos sino también de algunos padres. La ley viene a ser una herramienta para el ámbito educativo", sostuvo.
La normativa permite que cada institución defina cómo se resguardarán los dispositivos durante la jornada escolar. Algunas escuelas optan por que los celulares permanezcan en las mochilas y otras implementan cajas o espacios destinados a guardarlos hasta el final de las clases diarias.
Un problema que trasciende la escuela
El espíritu de la ley también apunta a generar conciencia social sobre los riesgos del uso excesivo de pantallas durante la infancia.
Para ello se establece que el Estado provincial deberá desarrollar campañas de difusión y concientización dirigidas a la población, con información sobre los efectos que la exposición temprana a dispositivos digitales puede tener en la salud física y mental de los niños.
La normativa prevé, además, la elaboración de cartelería y material informativo que deberá difundirse en distintos espacios donde transitan niños y familias, como centros de salud, consultorios pediátricos, vacunatorios, escuelas, clubes deportivos y centros culturales.
"La preocupación no es sólo de las escuelas. También la escuchamos en instituciones deportivas, culturales y en las propias familias", señaló Mandagarán.
Según explicó, muchos padres reconocen las dificultades que enfrentan para poner límites al uso del celular en el hogar.
"Nos dicen que a veces les resulta difícil establecer límites. Pero también es importante entender que la responsabilidad no puede recaer sólo en la escuela. Los chicos pasan mucho tiempo en sus casas", afirmó.
Evidencia científica y experiencias clínicas
Durante el desarrollo del proyecto legislativo, el equipo impulsor trabajó junto con especialistas en neurología infantil para analizar el impacto del uso temprano de pantallas en el desarrollo de los niños.
Uno de los profesionales que participó del proceso fue el neurólogo infantil Mauricio Pedersoli, jefe de Sala del Servicio de Neurología del Hospital Ludovica de La Plata, autor del libro "Adictos en pañales", una investigación basada en experiencias clínicas y evidencia científica.
Según explicó Mandagarán, los especialistas advierten que la exposición temprana a estímulos digitales puede generar niveles de estimulación demasiado altos para el cerebro en desarrollo de los niños.
"Se cree que la pantalla es un buen estímulo, pero en realidad es un estímulo tan grande que el niño no puede procesarlo. Eso genera ansiedad y alteraciones en el desarrollo", señaló.
El médico también observó en su práctica clínica situaciones en las que el uso intensivo de pantallas generaba conductas que inicialmente eran interpretadas como trastornos del desarrollo. Sin embargo, al reducir progresivamente la exposición a dispositivos, muchos de esos síntomas comenzaban a revertirse.
Entre los cambios que se observaban aparecía una mayor conexión visual con otras personas, mayor interacción social y avances en el desarrollo del lenguaje.
Cambios en la socialización
Docentes y especialistas coinciden en señalar que uno de los efectos más visibles del uso excesivo de pantallas es la modificación en las formas de interacción entre los niños.
Según explicó Mandagarán, muchos educadores advierten que los estudiantes interactúan cada vez menos entre sí dentro de la escuela.
"Los docentes nos decían que los chicos ya no se miran ni se hablan entre ellos. Incluso estando sentados al lado se comunican por mensajes mientras juegan con el celular", relató.
También se detecta un uso cada vez más frecuente de un lenguaje agresivo en las interacciones digitales, algo que se ve facilitado por la sensación de anonimato o distancia que generan las pantallas.
En este contexto, la ley busca promover un cambio cultural que permita recuperar espacios de interacción presencial y fortalecer el desarrollo social y emocional de los niños.
Una responsabilidad compartida
Para la autora del proyecto, uno de los desafíos centrales es generar una reflexión colectiva sobre el uso de la tecnología en la infancia.
"El primer paso es que los adultos nos hagamos algunas preguntas: ¿sabemos qué están mirando nuestros hijos?, ¿creemos que eso contribuye a su formación?", planteó.
Según explicó, la mayoría de los contenidos consumidos por niños de entre 0 y 12 años corresponden a espacios de entretenimiento y recreación, con escasa vinculación con el aprendizaje o la investigación.
La expansión del uso de dispositivos durante la pandemia profundizó aún más esta situación, ya que muchas familias recurrieron a las pantallas como forma de mantener a los niños ocupados durante largos períodos.
"Los adultos depositamos en el dispositivo la confianza de que los mantenga ocupados. Eso contribuyó a que el fenómeno creciera y también el daño que puede generar", puntualizó.
Frente a este escenario, la Ley 15.534 busca abrir un debate social más amplio sobre el uso de la tecnología y promover un acompañamiento responsable por parte de los adultos.
"No se trata de demonizar la tecnología, sino de aprender a utilizarla de manera saludable y en los momentos adecuados", concluyó Mandagarán.

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Este sábado a las 19, la Escuela de Estética será el escenario de un encuentro con el recuerdo colectivo. Estela Cerone, docente y cofundadora de la institución, presentará una obra que reconstruye la gesta fundacional del establecimiento. En diálogo con este medio, la autora profundizó sobre el proceso de creación de la escuela, un proyecto nacido de la pasión compartida con figuras inolvidables como "Keyha" Garat (fallecida en 2021) entre tantos otros.
11 de marzo de 2026
11 de marzo de 2026
Así lo indicó el intendente Nelson Sombra ayer, al ser expuestos los vehículos en el Veredón Municipal. "Nuestro objetivo es volver a equipar a la comunidad de Azul con las herramientas necesarias para el mantenimiento de sus calles", indicó el jefe comunal.
11 de marzo de 2026
10 de marzo de 2026
10 de marzo de 2026
9 de marzo de 2026
9 de marzo de 2026
9 de marzo de 2026
9 de marzo de 2026
9 de marzo de 2026