11 de octubre de 2018
ENTREVISTA A MARCIAL LUNA (ESCRITOR) Y HÉCTOR PERLI (ILUSTRADOR), AUTORES DEL LIBRO
El libro refiere una oscura etapa de la historia argentina reciente. Desde el presente, se interpela con rigor y crudeza uno de los acontecimientos más trágicos vividos en el país, momentos previos al golpe de 1976, a manos de la “Triple A”. “Hay una generación que evidentemente está silenciada frente a esta cuestión”, se afirmó. Se trata de un relato histórico ilustrado a color. La presentación se realiza en el marco del XII Festival Cervantino.
Marcial Luna.
Por Silvio Randazzo.
Fraguar la memoria con el fuego de las preguntas. Casi un imperativo cultural que no debiera de quedar reducido a la trama de “Ginebra”, la primera nouvelle de Marcial Luna editada recientemente a través de la flamante editorial de Revista SUBTE. Esta historia de preguntas inocentes (en realidad, el lobo vestido de cordero) y de silencios que no responden pero que aturden todavía más que las interpelaciones de un niño curioso, es parte del sustrato del abordaje que el escritor y periodista continúa llevando a cabo de la historia (social y judicial) del criminal accionar de la Triple A y sus cómplices civiles hace ya más de 40 años.
Luna también tuvo “complicidad”: la del ilustrador Héctor Perli, quien aportó una dimensión visual a la obra que, a la vez de embellecerla, profundiza su siniestro encanto. Perli le otorga identidad física a aquellos que trabajaron (el nieto le pregunta a don “Ginebra” por su antiguo “trabajo” y todo en su mundo eclosiona) para desaparecerla en miles. Desde la actualidad, Juanito interpela al abuelo sobre su vil pasado, de la misma manera que Luna desea pudiere hacerlo la sociedad: “Con inquietudes, con interrogantes, no olvidando, sino preguntando”.
En charla con EL TIEMPO, mientras los mates y los bizcochos preponderaban como amalgamas sustanciales de una mañana sabatina, Luna y Perli pormenorizaron la etapa creativa de “Ginebra”, las características de un trabajo conjunto no demasiado corriente en el mercado vernáculo y anunciaron la presentación este domingo 14 en la Casa Cultural de la AECA de una obra que, a decir del ilustrador azuleño, “es tan simbólica y tan necesaria”.
-No obstante las posibles licencias literarias, los cimientos de “Ginebra” son hechos reales, con la “Triple A” como pérfida protagonista.
-ML: Sí. Tiene que ver con la historia de la “Triple A” y el proceso penal que continúa; un expediente que ya tiene varios cuerpos y por el cual se ha procesado a varios civiles. El caso es interesante porque prosigue, las detenciones continúan. Yo tomo un retazo de esa historia.
-El abordaje de esa causa es un tema permanente en tu labor como periodista.
-Sí, porque hay atentados de “Triple A” en Azul. No estaban investigados hasta que los empezamos a publicar en este diario, el año pasado. Aquí actuó nada menos que el “Comando Libertadores de América”, que fue el más tristemente célebre de la “Triple A”. “Ginebra”, en definitiva, refiere a todo eso: interpela desde el presente hacia un 1975 a las puertas de un golpe de Estado, con la participación de civiles en esa organización parapolicial.
-¿El abuelo “Ginebra” es una persona real? ¿O lo imaginaste como arquetipo de muchos represores?
-Existe y representa a un montón de individuos que, aunque hoy abuelos, han sido torturadores, secuestradores y violadores; alguno de los cuales, en el caso de Azul, siguen circulando libremente por la calle. Te encontrás al torturador y al torturado en el mismo lugar. Me ha pasado precisamente en la cola de un supermercado.
-Al conocer de ambos, las sensaciones de atestiguar eso deben de ser…
-¡Realmente impactante! Los observé, me llamó la atención cómo se tensaron ambos en esa situación tan extraordinaria. De todas maneras, falta investigar judicialmente el accionar e integración de la “Triple A” en Azul. Periodísticamente ya se han dado pasos, ¿verdad? Lo hemos hecho en EL TIEMPO, revelando inclusive documentos desconocidos, como los panfletos arrojados a la calle por el “Comando Libertadores de América”. En otras ciudades se ha avanzado en procesos judiciales, como por ejemplo Bahía o el caso de la CNU en Mar del Plata. O la “Causa Almirón”, que es la causa central de la “Triple A” (se inicia con López Rega pero está caratulada con el apellido de Almirón, que fue la mano derecha de exministro). La organización con sus delitos recorre distintas ciudades, pasa por Junín también… Pero en Azul no se ha instalado judicialmente el tema. Y tampoco sé si va a ocurrir.
-¿Qué tiempo de preparación concreta te llevó la nouvelle?
-Es un proceso de dos años. Yo quería salir del formato de narrativa histórica formal y vincularme más con el relato como género. La idea de la obra requería algunas licencias, como puede ser el caso del nieto (o la estructura misma de la obra). O lo que significa ese nieto en un escenario tan siniestro. Pero en realidad se planificó como una novela; de hecho quedaron capítulos afuera, que tendrán otro destino o quedarán arrumbados. Lo cierto es que la escritura de “Ginebra” llegó a un punto en que dije “¡ya está! Este es el fin”. No daba para agregar nada más.
-La historia te impuso el final
-(Risas). Sí, algo así. Fue extraño, pero lo entendí luego como parte del proceso de ese tipo de relato histórico.
“Hay una generación silenciada frente a esta cuestión”
-Las preguntas funcionan (incluso se percibe en las ilustraciones de Héctor) como detonantes de la pequeña historia en la casa de “Ginebra”. El nieto necesita respuestas de su abuelo, su maestra de escuela es quien le genera —con preguntas— esa necesidad al niño. ¿Pensaste al nieto como símbolo de la valía de continuar hoy interpelando esos hechos y sus perpetradores?
-Es una forma de entenderlo. Cuando yo hablaba de licencias, una es esa: que cada cual lea el texto y se figure la significación de ese nieto. No importa si existe o no, lo que importa es qué está representando. Porque está instalado en 2018, 2017.
Héctor capta muy bien en sus dibujos esas preguntas, cosas que no preguntaban los padres. Hay una generación que evidentemente está silenciada frente a esta cuestión.
-HP: Algo muy simbólico que tiene el libro es la maestra, la importancia que tiene la educación. Eso a mí me llamó mucho la atención. Lo necesaria que es la educación para que el nene le termine haciendo todas esas preguntas al abuelo.
Me das pie, Héctor, para preguntarte sobre cómo fue tu vínculo con la obra cuando todavía era un proyecto de Marcial.
-Un día me llamó Marcial y me cuenta de su proyecto. La obra, desde el principio, me fascinó. Él escribe de una manera que para el ilustrador… ¡está todo hecho! Lo único que hay que hacer es ponerle forma a lo que él escribe.
-Para darle quizá una noción a quien ya tenga el libro o vaya a comprarlo en breve, cuál fue la primera ilustración que hiciste, el primer impulso a manifestarte que te brindó la obra?
-El abuelo con el nieto, ahí empezó. Después, creo que el primero terminado fue el que están reunidos en la parrilla. Y el otro, cuando entran al lugar donde comenten la tortura.
-¿Considerás que hubo ciertas razones por las cuales dibujaste esas escenas inicialmente?
-No, no. Voy desarrollando imágenes, las voy plasmando en una hoja, después tomo otra. Es un trabajo que a mí me encanta. Y más me gustó con esta obra, que es tan simbólica y tan necesaria.
Cuando la terminé de leer le escribí a Marcial para decirle que me recordó a un libro de Marcos Aguinis que cuenta de esto, tan perverso, que estemos conviviendo… y nos pasa, nos sigue pasando. No sabemos realmente con quiénes estamos conviviendo, las cosas que han hecho estos personajes.
Y a “Ginebra” lo veo por todos lados, lo veo. Digo “este tipo existe”.
-Es poco común en el plano local este tipo de dupla, trabajando casi en coautoría de lo que es el libro. ¿Establecieron alguna dinámica más o menos rígida de trabajo?
-HP: En ese sentido, Marcial es de conformarse pronto. A él todo le encanta y le parece que está bien.
-¿No hubo desaprobados?
-ML: Ninguno.
-HP: (Risas) Al contrario, muy alentador ante cada imagen que le he ido pasando. No sé si en Azul se ha dado que un escritor del nivel de Marcial convoque a un dibujante.
-¿Habías participado de una obra así, Héctor?
-HP: Nunca de un libro, pero sí he trabajado para revistas. Pero nunca para un libro, y más para semejante libro. No me lo esperaba a esta altura. Estoy muy ilusionado para que este libro llegue a la gente.
Sobre “héroes” y cómplices
-Marcial, más allá de la apropiación, singular, que cada lector vaya a hacer, ¿cuál es tu idea, tu propósito al publicar esta obra? ¿Es una interpelación, es una denuncia? ¿Te sentís como ese nieto que pregunta?
-“Ginebra” representa para mí cómo me gustaría ver a la sociedad. Me gustaría que se parezca a ese niño, que el nieto represente la sociedad con inquietudes, con interrogantes, no olvidando, sino preguntando. Además, la pregunta es el punto de partida del periodismo; de la historia, también.
-Hay un espejo incómodo y bastante clarificador que le ponés delante a los adultos, a la generación de ese represor.
-Es que hay una complicidad directa en todo un entorno. La abuela sabe que ha vivido cuarenta, cincuenta años junto a un torturador. Sin embargo, ¿cómo lo ve? Como un héroe de la patria. Está convencida de eso. De la misma manera que los represores están convencidos de que con este tipo de hechos estaban defendiendo a la patria y no cometiendo un delito. Eso se da de cara con el delito de lesa humanidad y no hay forma de que lo razonen de esa manera. Vos lees las declaraciones de civiles y militares en la Megacausa —porque acá hay un acompañamiento de civiles (como el caso de este grupo operativo que aparece en el libro, que no son ni militares ni policías)— y están convencidos de esa “causa patriótica”. Contra un comunismo que es un fantasma porque, en realidad, Videla hizo negocios con la Unión Soviética en el mismo momento en que actuaban estos comandos de Triple A. ¿De qué comunismo hablamos entonces?
-¿Cuánto de sorna tiene la asimilación que el nieto hace de los represores con Belgrano y San Martín?
-Para los chicos, lo primero que se le representa ya desde el jardín o los primeros años escolares como héroes de la patria, son naturalmente Belgrano y San Martín. Entonces, cuando esta abuela le dice “tu abuelo luchó por la patria”, la primera imagen que le viene a la mente a ese niño es la de los héroes que conoce por la escuela. Dice: “Lo que pasa es que mi abuelo todavía no tiene nombre de una calle, o de un barrio”. Eso es lo que no le cierra al chiquito. Podés tomarlo como una suerte de absurdo trágico.
El ilustrador Héctor Perli aportó una dimensión visual a la obra que, a la vez de embellecerla, profundiza su siniestro encanto. Le otorga identidad física a aquellos que trabajaron (el nieto le pregunta a don “Ginebra” por su antiguo “trabajo” y todo en su mundo eclosiona) para desaparecerla en miles.
PRESENTACIÓN EN “AECA” 
El libro “Ginebra” será presentado el domingo 14 de octubre en la Casa Cultural de la AECA (Colón 519) a partir de las 19 horas, con entrada libre y gratuita.
Marcial Luna explicó en qué consistirá la cita: “Será una presentación breve. El comentario de la obra lo va a hacer la especialista en Literatura María Victoria Martínez. También vamos a inaugurar una exposición de obras de Héctor Perli que permanecerá abierta durante toda la semana siguiente. Se trata de trabajos que nutrieron el libro y otros de anterior producción”.
El libro es un producto anticipo de Revista Subte, que pronto va a editar su número 1. El domingo, “Héctor [Perli] va a hacer un dibujo personalizado a cada ejemplar en el momento de la presentación. “Ginebra” se va a vender allí. Hubo una preventa y le hemos dicho a esa gente que lleven el libro, así no se pierden su dibujo personalizado, algo que no es para nada habitual. Se trata de una edición especial, que ha salido numerada y con firma de autores. Esa ha sido una idea que se le ocurrió a Luis Librandi que es, al igual que la AECA, motor de varias de estas ideas y a quienes agradecemos mucho”.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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