26 de agosto de 2019
Caterina Peralta admira a Pity Martínez, una de las últimas grandes figuras que ha tenido su River. No es casual, su posición en la cancha y gusto por el juego la asemejan.
En el barrio San Francisco, fue "alumna" de su papá Raúl y compañía predilecta de los nenes que tocaban la puerta de su casa para que jugara con ellos. "Cati" tiene 19 años y es volante ofensiva de Azul Athletic Club, equipo donde también juega una de sus hermanas.
-¿La predilección por el fútbol viene de tu casa?
-De chiquita me gustaba jugar a la pelota. Somos tres hermanas mujeres y un varón. Mi papá nos llevaba a la canchita de enfrente de mi casa, en el barrio San Francisco. Compraba pelotas...nos daba a elegir y le pedíamos que nos comprara pelotas, botines. Él nos enseñó a patear, a pegarle a la pelota, con los cordones y eso.
-¿Cómo reaccionaba tu papá a ese placer de sus hijas por jugar al fútbol?
-A mi papá, lo que más le asombraba era que a mi hermano no le interesara tanto el fútbol. Las que más entusiasmo teníamos éramos nosotras. Lo nenes de nuestra edad iban a mi casa, golpeaban la puerta y en lugar de preguntar por mi hermano, preguntaban por las chicas, mi hermana Valentina y yo (la otra hermana vino después). Preguntaban si podían salir a jugar las chicas (risas), porque nosotras teníamos la pelota. Era todo el día en la canchita.
-¿Qué edad tenías por entonces?
-Teníamos 11, 12 años. El fútbol de mujeres no estaba tan desarrollado como ahora.
-Qué opinaban de "Cati, la futbolera" las demás chicas del barrio, tus compañeras de escuela o, por caso, tus primas?
-Nada. En la escuela tenía una mejor amiga y era nosotras dos jugar a la pelota con todos los varones. Si me decían cosas, nunca me enteré. No me importaba, a mí me gustaba muchísimo y jugaba.
-Mientras tu papá hubo de desarrollar esa tarea formativa en lo que hace al fútbol, ¿qué actitud tomó tu mamá respecto a tu dedicación al fútbol?
-Nunca nos dijo nada, nunca dijo "no vayas" o "no te juntes tanto con los nenes, andá un poco más con las nenas". Ella ni un problema.
-¿Qué pasó después con tu vínculo con el fútbol? Me refiero a cuando tu entorno en parte se fue modificando al ingresar a la secundaria
-Ahí...mis compañeras ya no eran de jugar a la pelota, me empecé a dedicar más a la escuela, y en educación física no se jugaba a la pelota. Yo era la única a la que le gustaba jugar al fútbol, todas mis compañeras elegían vóley. Igual, me gustan todos los deportes, ninguno me ha costado.
"Yo quería jugar"
-Cuando advertiste que te apasionaba el fútbol, quizá cuando tu padre observó que tenías talento, ¿buscaste un club para empezar jugar?
-Jugaba en el barrio. Había otra chica, que actualmente juega en Vélez, con la que jugábamos. Iban profes y nos enseñaban cosas en la canchita. Había equipos chiquitos (hay actualmente) y uno de esos me vino a buscar para jugar. Jugaban fútbol 7 por los barrios. Mi papá no me dejaba, decía que era muy flaquita y tenía miedo que me lastimen. ¡Pero yo quería!
Después se armó un equipo en el barrio, Estrellita se llamaba, y ahí sí me dejó. Pero no hace mucho. Yo no empecé a competir desde hace mucho.
-No obstante ese permiso que te ofrecía, ¿te seguía de cerca, te acompañaba a los partidos?
-Actualmente, mi familia no falta un solo día a la cancha, todos saben que el domingo es de cancha, siempre al pie del cañón. Nos cuidan muchos.
-¿Ese torneo qué canchas utilizaba y qué modalidad tenía?
-Se armaban torneos con plata, tenías que pagar para jugar. En Villa Piazza se armaban siempre todos los torneos, jugaban muchos equipos. Nosotras competíamos ahí solamente, porque también se jugaba en el potrero donde entrenábamos, pero no jugábamos en ése. Era domingo por medio y sentíamos que no podíamos estar todos los domingos jugando en todos los torneos. Aparte, algunas compañeras tenían familia.
-A medida que fuiste modificando el contexto en el que jugabas al fútbol, a medida que comenzó a ser una competencia, ¿aparecieron en vos nuevas dimensiones del fútbol más allá de lo que sucede al jugarlo?
-No, no creo. Es como que todo lo nuevo lo estoy descubriendo ahora. Anteriormente era que nos compraran camisetas nuevas, era re lindo. Ir a jugar y estrenar camiseta estaba buenísimo. O que se interesaran tanto por los equipos chiquitos, que les regalaran pelotas los mismos técnicos.
En nuestro caso, nuestros técnicos siempre nos brindaron todo; desde su bolsillo ponían para comprarnos pelotas, pecheras, conos. Eso te incentivaba mucho.
Llegada a un club
-Si seguimos la película de tu devenir futbolero, ¿lo que sigue es tu llegada a Athletic? ¿O hay alguna otra "estación" en el medio?
-No, terminó ahí: de Estrellita a Athletic. Nosotras en realidad...es verdad, antes estuvimos en Cemento (risas). Cuando se dio que se iba a formar el fútbol femenino 11, que todos los equipos tenían que tener, nuestro primer club fue Cemento porque nuestro técnico, Flamengo, estaba en un equipo ahí. Entonces nos llevó ahí, era técnico de nenes y de nosotras, hacíamos fútbol 11 con los chicos.
A Cemento le pedimos una ayuda, no algo económico, queríamos pelotas y elementos, pero no se interesaron mucho. Entonces nos fuimos todas al club que sí dijo que nos iba a dar camisetas, pelotas y demás. Era Athletic.
-Cuando decís "nos fuimos todas": ¿quiénes, cuántas?
-Todo el equipo, o sea La Estrellita y las que se había sumado cuando llegamos a Cemento. Llegamos a tener un plantel de 25 jugadoras en Cemento.
-¿Qué impacto (no sólo deportivo) tuvo para ese grupo de chicas convertirse en jugadoras albas?
-Sí, re lindo. Lo primero que hicimos fue ver la cancha, distintas dimensiones a las que estábamos entrenando nosotras, que era de fútbol 7. O sea, la cancha ya la conocía, mi hermano juega en San José y lo había ido a ver ahí. Pero internamente nunca...recorrer los vestuarios, el túnel, re lindo. Es una sensación...muy linda. Al que le gusta el fútbol, el clima de vestuario antes de salir a jugar, estar con tus compañeras, cambiarte, escuchar música, charlar.
-¿Cómo te recibió la mirada masculina de Athletic: jugadores, dirigentes, hinchas?
-Te incluyen en todo. Igual, con los varones no nos cruzamos tanto en la cancha. Los días de semana, cuando entrena Primera o Sexta, nosotras vamos a la parte escuelita o la parte de atrás de la cancha. Y si algún viernes ellos no entrenan, ahí sí usamos la cancha para practicar tiros libres y jugadas. Nunca sentimos miradas raras.
Liga: "Muy competitivo se vive"
-¿Qué apreciación hiciste en su momento ante la oficialización, por parte de la Liga, del torneo de Primera Femenino?
-De por sí los equipos siempre han sido super competitivos. Y en fútbol 11, pareciera que se lo toman las chicas como si les pagaran por jugar, por defender la camiseta. Al fútbol lo tomamos de una manera muy profunda, muy competitivo se vive.
-¿La decisión de la Liga te parece que es un genuino reconocimiento o una decisión que es forzada por el momento histórico?
-Lo vi muy interesante que le pongan algo de interés oficial al fútbol femenino. Nosotras jugábamos en canchitas de 7 y en potreros porque nos gustaba como hobby. Ahora tenés un seguro, si te pasa algo, les interesa lo que nos pasa. O lo que vivimos para el Nocturno, que nos hacían notas. Nunca habíamos vivido algo así.
-Bueno, ahora estás acá.
-(risas) Sí, es verdad. Es raro, no sé cómo explicarlo.
-¿Te interesa y estás al tanto de todo el empoderamiento que ha logrado (si bien falta mucho) el fútbol femenino a nivel nacional? Desde el reconocimiento de AFA hasta la vuelta a un Mundial y el desempeño en los Panamericanos.
-Justamente, antes de venir estaba mirando ESPN y estaban hablando dos jugadoras. Decían que antes les pagaban viáticos nomás y ahora les pagan un reconocimiento por haber ganado la plata en los Panamericanos. Para mí está bien. Igual que las hayan profesionalizado también me parece bien. Hay jugadores que juegan como hombres, no te das cuenta que son mujeres en cuanto al juego.
-¿Seguiste la campaña de la selección en el Panamericano y, antes, en el Mundial?
-¡Sí! Me miré todos los partidos. Ya sea en el trabajo, cuando podía, me miré todo. Siempre me interesó. Hubo un tiempo en que Crónica pasaba partidos de mujeres, y en el grupo de WhatsApp de nosotras cuando éramos Estrellita, avisaban "che, miren que en Crónica están pasando Boca-River". Y todas los mirábamos.
-¿Y en cada caso, cuando mirás esos partidos por tele, te parece que hay un destino posible, accesible para vos en ese nivel?
-Miraba y por dentro decía que no está tan lejos, no es un imposible. Esas chicas juegan como cualquiera de las que juegan acá. En algún momento pensaba "esas chicas de la selección deben jugar super bien". Obvio, se lo ganaron ese lugar. Pero no juegan tan bien como para decir que es imposible estar ahí. Con Athletic fuimos a jugar un amistoso con Gimnasia de La Plata y ahí vi que no estamos tan lejos.
Si tuviera la oportunidad me encantaría jugar en un club grande y en la selección. No juego al fútbol porque tengo tiempo libre.
-Una de las tantas miradas machistas suele considerar que el gran esfuerzo es siempre masculino.
-Yo juego al fútbol porque me gusta de verdad. Me hago un tiempo para ir a entrenar. Hay días que trabajo a la mañana, salgo a la 1 y entrenamos a las 2. Y los días que ando en bicicleta, llego a mi casa a la 1.30 y menos veinte ya me voy a entrenar. O sea que ni como. Y a las 5 al trabajo de nuevo. Si yo a esto lo hiciera por hacerlo, pondría la excusa el cansancio y el trabajo, me acuesto a dormir la siesta y solo voy los domingos a jugar.
-Y más allá de las implicancias que puede haber tenido en el fútbol, ¿qué vinculación mantenés con el movimiento feminista y su lucha que se expresa a nivel mundial?
-Me interesa. Yo quiero tener los mismos derechos, por supuesto. Pero el mío no es el interés de exterminar al hombre que tienen algunas mujeres. Me interesa el aborto y esos temas importantes, sí me interesa. Estoy al tanto de todo.
-¿Son temáticas que se abordan habitualmente con las chicas del plantel?
-Más que nada de lo que hablamos es del aborto, pero los otros temas no tanto. No todas pensamos lo mismo, pero se charla mucho. El tema está siempre, en un entrenamiento, en el vestuario, en todos lados.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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