SÉPTIMA NOTA
Escribe:Doctor Isidoro Knopoff.
Entre las muchas definiciones de "diálogo" la más sencilla que encontré es:" comunicación entre dos o más personas, que manifiestan sus ideas o afectos alternativamente". Debemos entender, entonces, que diálogo no significa simplemente que dos o más personas expresen lo "suyo" sino que interactúen tratando de comprender al otro y que el otro entienda el suyo.
Es el uso de la palabra como mecanismo válido, que permita o aún incremente una mejor interrelación entre los seres humanos. Desde ese punto de vista debe ser un elemento de acercamiento y no un martillo que se utilice para destruir al que piensa distinto.
Yo apoyo la idea de un gobierno (nacional, provincial o municipal) que, independientemente de su identificación política, ejerza sus funciones con un carácter nacional y popular, ya que solo estará cumpliendo con lo que nuestra Constitución lo marca desde el primer párrafo del Preámbulo: "Nos, los representantes del Pueblo de la Nación Argentina?"
De hecho, entonces, todas las leyes deben respetar a ultranza los derechos del pueblo (es decir lo popular) y nuestro concepto inalienable de Nación, porque hemos elegido una forma de gobierno Representativa, Republicana y Federal.
Veo, entonces, redundante que se refiera a su gobierno como "nacional y popular". Quiero creer, señor Intendente, que no les está imputando a sus adversarios de ser antinacionales o antipopulares, porque el hacerlo implicaría sugerir imputarles el estar en contra de nuestra Carta Magna.
Quisiera volver al uso de las palabras y el diálogo.
Admitamos que una mayoría de azuleños lo votó por diversos motivos, entre ellos por apostar a un cambio. Pero un cambio que mejorase el Azul en que vivimos. Con mejor prestación de salud, calles con menos baches, veredas más sanas, con un máximo respeto por nuestro Parque Municipal y las actividades culturales que teníamos y con un diálogo.
Queremos un Departamento Ejecutivo que respete sus compromisos preelectorales y que, si hay motivos o situaciones que se lo impidan, que nos lo diga, que dialogue y nos explique el motivo de los cambios.
Ninguno olvida que usted fue, es y seguirá siendo un azuleño, uno de nosotros, alguien que fue elegido por nosotros y para defender lo nuestro. Queremos ser informados antes. Participar de alguna manera, tal como marca la Constitución que indica que lo hacemos a través de nuestros representantes (en una forma de gobierno representativa).
Para eso elegimos a nuestros Intendentes. Para que actúen y ejecuten para nosotros y en representación de todo el pueblo de Azul, independientemente del color del voto que introdujeron en la urna.
No es mucho lo que pedimos. Ser escuchados es solo una parte. Importante, pero insuficiente. Queremos un diálogo abierto. Ser escuchados y escuchar. Ser partícipes directos o indirectos en las decisiones que nos involucren. Pedimos dialogar.
Gracias, Señor Intendente, por escucharme. Atentamente.