14 de octubre de 2013

PASADO, PRESENTE Y FUTURO DEL OBISPO EMÉRITO DE VIEDMA MIGUEL HESAYNE
MIGUEL ESTEBAN HESAYNE, UN PREDICADOR DE LA FE LLENO DE VIDA
"Oro por mi país siguiendo el ejemplo de Jesús, que lloró por su Patria en decadencia"
El Obispo Emérito de Viedma y Fundador del Instituto Cristífero recibió a EL TIEMPO y dio cuenta de sus actividades actuales. Recordó sus inicios en el Catolicismo y habló acerca de su relación con el Papa Francisco. Por Augusto Meyer De la Redacción de EL TIEMPO augustodmeyer@yahoo.com.ar
"Nunca le he tenido miedo a la verdad. No hay que tenerle miedo a la verdad. Por eso no le tengo miedo a los periodistas, con quienes tengo muy buena relación".
La expresión no es un concepto más, ni es de autor anónimo. Así se inició la entrevista que EL TIEMPO tuvo con Miguel Esteban Hesayne, Obispo Emérito de la Diócesis de Viedma y Fundador del Instituto Cristífero.
Próximo a cumplir 90 años, el sacerdote católito y teólogo azuleño, confió que le produjo "una gran alegría" la designación, como Papa, de Jorge Bergoglio, con quien tiene una relación de más de dos décadas. De hecho, el ex arzobispo de Buenos Aires, visitó Azul cuando se concretó la Aprobación Pontificia del Instituto Cristífero, del cual Hesayne es uno de los fundadores, junto con Beatriz Abadía.
Con la buena predisposición que lo caracteriza, el obispo emérito dijo que se mantiene pleno, con actividades vinculadas con la prédica de la fe cristina, aunque recalcó que ya no es autoridad eclesiástica, motivo por el cual no aborda temáticas que son propias de las autoridades de la Iglesia que tiene como máximo referente, a nivel local, al Obispo Diocesano Monseñor Hugo Manuel Salaberry.
"Felizmente tengo esa disposición, mientras tenga fuerzas humanas, cumpliré con mi misión de obispo, que es anunciar a Jesucristo y su Evangelio. Lo hago con alegría; no digo la alegría de la carcajada, sino con la alegría del espíritu", expresó.
"Trabajo atendiendo el Instituto Cristífero, que está aprobado por la Iglesia a nivel universal, y ya está extendido en todo el territorio de la República Argentina, en 14 o 15 diócesis", agregó.
Consultado de si se informa de lo que sucede en el país a través de los medios masivos, Hesayne dijo: "Sí, pero relativamente poco, como un ciudadano".
"A mi no me toca dar, desde el punto de vista como Obispo, ningún juicio de valor pastoral; para eso están los Obispos Diocesanos y la Conferencia Episcopal a nivel nacional. Claro que me interesa la realidad política y social; de lo contrario, dejaría de ser humano. Me interesa para responder, aún como Cristiano, con la oración. Yo oro mucho por todo el país, por mi Patria; hasta siguiendo el ejemplo de Jesús, que lloró por su Patria en decadencia", manifestó.
Su misión pastoral a orillas del Río Negro
En sus ojos, Miguel Hesayne da cuenta de los imborrables años que vivió a orillas del Río Negro, durante su misión pastoral como Obispo Emérito de Viedma. Conoció lo suficiente todos los matices de una Patagonia que, aún hoy, él considera olvidada.
"Tengo gratísimos momentos. Me enriqueció muchísimo en la fe cristina ese tiempo de Obispo Diocesano y, aún desde el punto de vista humano, conocer todo un mundo que no se conoce", afirmó.
"Siempre digo -añadió- que la Patagonia sigue siendo declamada, desconocida y postergada".
Su natalicio y vocación sacerdotal
"Azul es mi ciudad natal. Aquí he nacido, he sido bautizado. Por eso que mi cuna espiritual es la piedra bautismal de la Catedral; eso desde el punto de vista de la fe. Ahí inicié mi vida cristina, en ese templo, y en esa parroquia, Nuestra Señora del Rosario", respondió Hesayne, cuando se le preguntó qué representaba esta población en su vida.
"Yo nunca pensaba ser sacerdote, tenía otras aspiraciones, hasta que un 7 de octubre de los años treinta y algo, con aproximadamente 14 años de edad, un sacerdote nos preguntó a un grupo de chicas y muchachos que esperábamos entrar a la Misa Solemne de las 10.30, me preguntó por qué no me hacía cura como él, y le dije que de ninguna manera. Yo era un adolescente y en ese entonces estaba pensando si quería ser militar, terminando el secundario en el Colegio Militar. Desde aquel día, como un llamado natural, cada vez que entraba al templo, miraba la imagen de la Virgen del Rosario y me venía ese pensamiento. Lo rechazaba; no es que estuviera en contra de los sacerdotes; al contrario, era de la Acción Católica, pero personalmente no quería. Así pasaron unos cuantos meses o un año con esta inquietud. Inquietud que, por otra parte, se la había mencionado nada más que a mi madre, quien era una muy buena cristiana.
Luego surgió la pregunta de quién era Cura Párroco de entonces, Monseñor Luis Actis, muy conocido y actualmente gozando en el Cielo del encuentro con el Señor Jesús, mientras estaba jugando al ping-pong me preguntó qué iba a ser, a lo que le respondí "como usted"; me salió así, y así fue", describió.
Hesayne había descubierto su vocación, lo que lo llevó a ingresar en el Seminario Diocesano.
"No digo que haya comenzado con toda la seguridad. Esos tiempos me sirvieron para ir madurando y llegó un momento en que decidí ser Sacerdote. Cada año que tengo de vida, me siento feliz en esta vocación. Vos me preguntabas cómo me siento y te puedo decir: como un viejo contento", afirmó.
""El que quiera ser Papa es un loco", dijo Francisco"
No caben dudas que, como a tantos compatriotas, religiosos o ateos y sean o no católicos, la elección de Jorge Bergoglio como Papa, generó una profunda satisfacción en el país entero.
"Fue una grata sorpresa", dijo Miguel Hesayne, tras lo cual desestimó las especulaciones mediáticas vinculadas con las adhesiones que el arzobispo de la Catedral porteña despertaba de cara a su designación.
"Tengo experiencia que los más nombrados y esos cálculos periodísticos, políticos, no aciertan, porque la elección pasa por otro lado. De hecho, es así: no fue el más mencionado como posible", aclaró Hesayne.
Negó, el Obispo Emérito de la capital rionegrina, que un sacerdote aspire o sueñe, en sus inicios, con llegar a un Papado.
"Como dijo el mismo Francisco: "El que quiera ser papa, es un loco"".
De hablar pausado pero firme, Hesayne no renegó de su actual estado de salud, a pesar de que éste le impide realizar tareas determinadas y bajo condiciones climáticas que no lo favorecen.
"Lamentablemente, aunque lo tomo con mucha paz, por razones de una insuficiencia coronaria severa, no debo viajar. Más bien debo llevar una vida, no digo sedentaria, pero sin grandes viajes. Ahora sí puedo salir con el buen tiempo, durante el invierno hice la invernada del oso (risas)", mencionó.
¿Tiene trato personal con Francisco?
- Lo tenía, con cierta frecuencia, cuando estaba como Arzobispo de Buenos Aires. De todas formas, lo conozco desde el año "75, una vez que fui Obispo y le pedí ayuda para algunas parroquias necesitadas de Río Negro. Después de una madura reflexión, porque era una novedad que fueran Misioneros a la Patagonia, me concedió lo que le pedí. En una carta él me decía que, "después de haber orado y pidiéndole al Espíritu del Señor coraje, he decidido esta colaboración".
¿Le sorprende esta suerte de "revolución" que ha generado Francisco dentro de la Iglesia, por su particular forma de ser?
- Hasta revistas que escriben de asuntos de la Iglesia hablan de revolución. A mí no me gusta esa palabra. Más bien él está llamando a conversión a Jesucristo y a su Evangelio. No me sorprende respecto de aquellos que se preguntan "¿pero, cómo, Bergoglio ahora aparece así...?". Te lo voy a decir con una figura: para mí es Jorge Bergoglio con pantalla panorámica. Es un hombre abierto al espíritu y el que gobierna la Iglesia de Jesucristo a través del Espíritu Santo. ¿Por qué hace todo esto? Porque es muy abierto al proyecto de Jesús como Papa. Me alegra muchísimo porque lo que ya en Buenos Aires lo hacía con una dimensión local, o en pantalla chica, ahora lo hace a nivel universal para el bien del mundo. Nada es por generación espontánea. Lo de Brasil (con una concentración de varios millones de personas de distintas naciones que lo fueron a ver en persona) no lo fue. Toda la Iglesia se estuvo preparando e, indudablemente, como el puntito de la "i", ahí estuvo Francisco dándole el toque final.
De todas formas, él le da una impronta singular...
- Esos puentes que se tienden al anoticismo, a la incredulidad, toda vez que nos dejemos llevar hacia el espíritu, todo cristiano hace maravillas de acuerdo a su visión. Con eso no lo estoy desmereciendo, al contrario; lo admiro y me confirmo lo que ya lo conocía en forma local que es un hombre que ante todo no cuenta con su fuerza sino con la fuerza de sus actos. Y es por eso que para la iglesia, y de modo especial para obispos y sacerdotes, es un testimonio que debemos imitar. Cuando se habla de iglesia, yo me remito a las catequesis de Francisco que yo estoy transcribiendo y salen publicadas en EL TIEMPO. Tengo la oportunidad de agradecerles a ustedes y vamos a ir viendo que la iglesia no es lo que tanto por ahí se dice. La palabra Iglesia está tan deteriorada...y vamos a poner un ejemplo. Se reúne un grupo de Sacerdotes Obispos para la Conferencia Episcopal y se dice "la Iglesia está reunida". No. Los Pastores de la Iglesia ¿Y qué es la Iglesia?: es la comunidad de los creyentes en Jesucristo muerto y resucitado. Es el pueblo de dios, que tiene sus pastores que somos, sí, Iglesia, en nuestra función de pastores, pero no agotamos los Obispos el ser y misión de Iglesia. La Iglesia es como un vitraux: visto desde afuera, ¿no te parece que fuera un mamarracho? No se lo entiende ¿por qué? porque está hecho para mirarlo desde adentro y a plena luz, porque cuanta más luz del sol haya, tanto más aparece la belleza de un vitraux. La Iglesia es una comunidad y entonces, entrando a la luz de la fe en la iglesia, vas conociendo y percibiendo lo que es la Iglesia. Por eso es que a veces hay más bien una descripción desde afuera de la Iglesia, por ejemplo cuando hacen esa división entre "conservadores y progresistas". Esa es una categoría política. Por eso es que, sobre este tema de la Iglesia, yo recomiendo que vayan leyendo. Sería una oportunidad que les brinda el mismo diario, a cuyos integrantes, desde el director hasta quien abre la puerta, mis amigos azuleños, les estoy agradecido".
Reflexiones papales
Lo cierto es que Francisco ya demostró que su papado no es uno más. Desde el mismo día de la asunción de su Apostolado, realizó toda clase de sugerencias con un lenguaje claro, no rebuscado.
"Yo siempre aconsejo a los matrimonios nuevos que se peleen todo lo que quieran, que vuelen los platos si quieren volar, pero que nunca, nunca, terminen la jornada sin reconciliarse". O cuando sostuvo: "Pienso en ustedes, sacerdotes, ¿qué más lindo que caminar nuestro pueblo? Recuerdo a un cura que me dijo: "Yo conozco hasta el nombre del perro de cada familia de mi diócesis"".
¿Qué es el Instituto Cristífero?
El Instituto Cristífero tuvo sus inicios en 1954, en 25 de Mayo, por iniciativa de la joven Beatriz Abadía y del entonces sacerdote Miguel Hesayne, vicario de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario.
En ese momento, en la Iglesia Argentina la consagración secular no tenía presencia. Abadía tuvo la intuición de una consagración a Dios sin abandonar familia, trabajo y empeños eclesiales. Gracias a la guía del padre Miguel, "Bety" acogió así la propuesta de iniciar una experiencia de vida consagrada en el mundo y para el mundo, experiencia que fue muy pronto compartida por otras jóvenes movidas por el mismo deseo.
Luego de un largo proceso de sucesivas autorizaciones, el Congreso de la Congregación para Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida apostólica, reunido el 21 de junio de 2011, reconoció al Instituto Secular Cristífero merecedor de ser contado entre los Institutos seculares de Derecho Pontificio.
Muy personal
Miguel Esteban Hesayne nació el 26 de diciembre de 1922, en Azul. Fue ordenado el 12 de diciembre de 1948, en el Seminario San José, de la ciudad de La Plata, por Monseñor Tomás Juan Carlos Solari. Recibió la Consagración Episcopal, el 4 de junio de 1975, de parte de Monseñor Manuel Marengo. Durante quince años se desempeñó como Capellán Auxiliar no militar en el Regimiento de Azul y la Base Naval Azopardo. Fue Obispo de Viedma durante 20 años, hasta el 28 de junio de 1995. Tuvo un rol episcopal intenso durante el denominado Proceso de Reorganización Nacional, entre 1976 y 1983, siendo uno de los pocos miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica Argentina que criticó abiertamente abusos y crímenes sobre los derechos humanos. Ya en democracia, fue crítico -por igual- de los gobiernos de Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde. Recientemente salió al cruce de acusaciones dirigidas al Papa Francisco, cuando se intentó vincular a Jorge Bergoglio con el secuestro de los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics.

FOTOS NACHO CORREA
"Siempre digo que la Patagonia sigue siendo declamada, desconocida y postergada", denunció el Obispo Emérito de Viedma, Miguel Hesayne.
El Fundador del Instituto Cristífero reveló que a los 14 años de edad, su vocación distaba de ser la sacerdotal. Pensaba ingresar en el Colegio Militar de la Nación.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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