ENFOQUE

Descripción de los suelos encontrados en las unidades cartográficas del mapa de suelos 1.500.000, sus limitantes, y su uso actual y potencial (IP, Índice de productividad) para la subregión del pedemonte y sierras de Tandilia.
Con el afán de continuar con la difusión de diferentes actividades y resultados que se desarrollan en el ámbito de la Facultad de Agronomía, continuamos con esta serie de divulgación basada en un texto que oportunamente fue elaborado por distintos docentes de la institución; el mismo se denomina "Bases agroambientales para un desarrollo sustentable del Partido de Azul". Escriben: Silvia Mestelan y Juan Carlos Ramaglio
En esta entrega continuamos con extractos del capítulo III: Características, distribución y usos de los suelos del partido de Azul. Para mayor información, solicitamos ingresar a la página web de la facultad: www.faa.unicen.edu.ar.
Introducción: génesis de suelos del partido de Azul Los suelos constituyen un recurso natural no renovable, sustento de la productividad primaria junto con los recursos climáticos. Resultan en consecuencia un componente básico en la configuración de los ecosistemas en general y de los agroecosistemas en particular. El uso que se haga del recurso suelo determina la calidad del mismo y su funcionamiento como buffer ambiental definiendo su capacidad para contribuir a la calidad del aire y el agua.
Los suelos son el resultado de la acción de los elementos del clima (esencialmente precipitaciones y temperatura) y la biota (vegetación dominante, y desde la aparición del hombre, el efecto antrópico) operando sobre el material originario o parental a través del tiempo. El relieve condiciona la intensidad de algunos procesos de formación, imprimiendo entonces el paisaje características propias a los suelos resultantes.
Los suelos del partido de Azul se han desarrollado bajo la influencia de pastizales de composición variable, sobre un sedimento denominado loess, de origen eólico, que ha sido re-trabajado por el agua en algunos sectores de su territorio. Se asume que estos suelos evolucionaron durante el Cuaternario y que fuertes fluctuaciones climáticas acompañaron su desarrollo. Evidencia de esto último es la presencia ubicua de tosca (capa de acumulación de carbonato de calcio) en el subsuelo, la cual se encuentra bien expresada bajo condiciones de semiaridez a aridez, a diferencia del clima actual subhúmedo-húmedo.
El relieve del partido es de naturaleza contrastante, variando desde el relieve plano cóncavo de la Pampa Deprimida al Norte, al relieve positivo definido de las sierras y pedemonte de Tandilia al sur. Un análisis pormenorizado del mapa de suelos de la Provincia de Buenos Aires en escala 1: 500000 revela que básicamente el trazado de la ruta 226 en su paso por el partido de Azul funciona como divisoria aproximada de las mismas. Existe una interfase entre ambas áreas que no puede ser delineada como una nueva desde el punto de vista de los suelos a la escala mencionada, pero puede ser identificada con la metodología de zonación en ecorregiones.
Las actividades del hombre capaces de modificar el paisaje y alterar las propiedades de los suelos comenzaron probablemente hace algo más de una centuria, con la instalación de la ganadería tanto al norte como al sur del partido. Desde hace 4 a 5 décadas el acceso a la maquinaria agrícola posibilitó el desarrollo de la agricultura extensiva en rotación de acuerdo con las propiedades de los suelos. En las últimas dos décadas pasó a ser una agricultura esencialmente continua en las tierras de mayor aptitud al sur del partido.
Suelos resultantes y su clasificación Resumidamente, de la combinación enumerada de factores formadores han resultado suelos con un horizonte superficial (horizonte A) de espesor considerable, rico en materia orgánica, con importante desarrollo de estructura y con provisión importante de cationes. Por las propiedades antes mencionadas, un alto porcentaje de estos suelos califica como Molisoles en el sistema de clasificación mayoritariamente empleado en la Argentina, la Taxonomía de Suelos. Los Molisoles son encontrados en las dos áreas analizadas.
Cuando el porcentaje de materia orgánica no es lo suficiente alto, generalmente debido a la presencia de salinidad y/o alcalinidad sódica desde la superficie del suelo, pueden presentarse suelos clasificados como Alfisoles. Estos suelos se presentan en la Pampa Deprimida. El subsuelo (capas subsuperficiales) puede ser variable en cuanto a los horizontes que presenta y sus propiedades. Las características de los horizontes que componen a los suelos conducen a su clasificación y a su evaluación para distintos usos, pues definen básicamente las limitantes a encontrar y describen la evolución alcanzada por un suelo en particular.
Suelos de las sierras y pedemonte de Tandilia: características y limitantes La tabla 1 resume la información proporcionada básicamente en el mapa de suelos de la provincia de Buenos Aires, escala 1:500,000, junto con información publicada por la Red de Información Agroeconómica para la Región Pampeana, INTA (RIAP) sobre uso de la tierra y otras fuentes. Los afloramientos rocosos del sistema de Tandilia, de carácter esencialmente granítico, ocupan un porcentaje bajo (1%) de la superficie del partido. Los suelos asociados se han formado sobre loess, y suelen ser someros, es decir, limitados en profundidad, por la cercanía a la roca, aunque bien drenados. Estos suelos no son arables, de allí que en la actualidad sólo se observen pastizales naturales en el área y se haya destinado un sector para reserva provincial en el paraje conocido como "Boca de la Sierra".
Asociados con los suelos someros sobre roca aparecen suelos desarrollados a partir de loess sobre tosca. La tosca es un horizonte de acumulación de carbonato de calcio, con variabilidad en su grado de cementación, profundidad a la que se manifiesta, espesor, y capacidad para almacenar agua. Su forma fuertemente cementada es conocida como horizonte petrocálcico. La profundidad efectiva para exploración radicular suele verse limitada si la tosca se encuentra antes de los 50 cm., condición que define la fase somera en la cartografía del INTA. Pendientes superiores al 1-2% son requeridas para definir una fase inclinada. En consecuencia, los suelos sobre tosca asociados a los suelos someros sobre roca presentan susceptibilidad a la erosión hídrica, consecuencia de la pendiente pronunciada. Según la profundidad a la tosca, estos suelos pueden presentar limitaciones por provisión de agua durante la estación de cultivo, por lo que particularmente los cultivos de verano (esencialmente soja y maíz en la zona) podrían encontrar condiciones desviadas del ideal para su desarrollo.