15 de julio de 2018
Sospechados de cobrar coimas en las rutas, los imputados son un subcomisario, dos capitanes y un oficial subinspector de la Policía de la Provincia. Desempeñaban funciones en los destacamentos de Seguridad Vial que están en esta ciudad, Tandil, Las Flores y Monte. Los habían detenido en mayo pasado. Y ahora la Cámara Penal confirmó las prisiones preventivas de los cuatro, aunque sólo por el delito de “asociación ilícita”.
Los efectivos de seguridad están presos desde el 10 de mayo pasado. Los habían detenido durante allanamientos realizados por funcionarios judiciales y policías de la Federal en los destacamentos de seguridad vial de Azul, Las Flores, Monte y Tandil. NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO
Los cuatro policías de la Bonaerense, entre ellos dos azuleños, que están procesados por hechos de corrupción relacionados con el cobro de coimas en las rutas a conductores de vehículos y empresas de transporte seguirán presos.
Después de que los habían detenido durante una serie de allanamientos que el pasado 10 de mayo se hicieron en los destacamentos de Seguridad Vial de Azul, Tandil, Las Flores y Monte donde trabajaban, la semana que pasó la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal departamental confirmó las prisiones preventivas que un juez de Garantías les había dictado en primera instancia hace un mes.
Las ratificaciones de esas medidas cautelares, al mismo tiempo, incluyeron que ahora se declarara la nulidad de varios ilícitos que también les atribuyeron en un principio.
Pero a pesar de lo argumentado por los abogados de los policías que habían recurrido ante la Cámara Penal esas prisiones preventivas, los cuatro siguen procesados por el delito más grave: asociación ilícita, que contempla penas que van desde los tres a los diez años de prisión.
Damián Cini -el único magistrado que por el momento forma parte de la Cámara Penal- y el juez Correccional Aníbal Álvarez integraron el Tribunal de Alzada para dar respuesta a esos recursos que habían sido presentados por los defensores particulares de los policías encausados.
Mientras tanto, el subcomisario, los dos capitanes y el oficial subinspector de la Policía de la Provincia que están procesados continúan privados de la libertad en la Unidad 30, la cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense que está en General Alvear.
A ese penal los habían trasladado dos días después a que resultaran detenidos en esos allanamientos que se realizaron en mayo pasado, luego de que en Tribunales fueran indagados y todos se negaran a declarar.
Con lo dispuesto el miércoles que pasó desde la Cámara Penal, Javier Enrique Murray, Raúl Exequiel Ferreyra, Emiliano José Sparaino y José Luis Arrubia -tal las identidades de los policías- ahora son considerados en esta Investigación Penal Preparatoria autores penalmente responsables de esa ya referida asociación ilícita. Y en el caso de Murray, además, se le sigue imputando otro delito: peculado de servicios.
Algunas consideraciones
“Los diversos elementos de juicio colectados a lo largo del expediente permiten tener por acreditado -con la probabilidad positiva que la etapa procesal requiere- el enrostre penal más grave por el cual se encuentran detenidos Murray, Arrubia, Sparaino y Ferreyra”, escribió Damián Cini en el dictamen. Y después, teniendo en cuenta los elementos reunidos en la investigación penal que lleva adelante el fiscal Marcelo Fernández -el titular de la UFI 1 con sede en los Tribunales de Azul-, indicó que los cuatro policías “formaban parte de una asociación”.
En esas circunstancias, “poseyendo un acuerdo previo de voluntades, el cual no requiere el carácter de explicito”, dicha asociación tenía “como finalidad la planificación y realización de delitos -el cobro de dádivas a los transportistas para dejar de cumplir sus obligaciones de control y exigencia del cumplimiento de la reglamentación vial, entre otros- cuantitativamente indeterminados, en lo que hace a actos pasados y a la proyección de actos en el futuro; y con cierto grado de permanencia y estabilidad”.
“En el caso en estudio, nos encontramos con varias acciones ilícitas realizadas por el mismo conjunto de personas que conforman el grupo, que tenían como principal objetivo dejar transitar por las diferentes rutas a los transportistas que no cumplieran con las condiciones mínimas de circulación a cambio de dádivas, valiéndose los mismos de la condición de jefes o subjefes de las delegaciones viales de distintas ciudades”, agregó el camarista con relación a esos hechos.
Uno de los principales elementos reunidos en la instrucción por el fiscal Fernández incluye más de 600 horas de escuchas a los teléfonos de los policías encausados, los cuales habían sido intervenidos.
Esa prueba, conformada por un “cuantioso flujo de llamadas no sólo entre los investigados sino también con personas encargadas de empresas de transporte de cargas -sostuvo el camarista Cini- me permite afirmar positivamente la existencia de la actividad ilícita que se les enrostra a los imputados, así como que los mismos eran parte de una asociación criminal”.
Al contenido de esas escuchas telefónicas se sumaron desde la Cámara, como demás pruebas que demostrarían la existencia de esta asociación ilícita, todos los elementos que fueron recogidos durante los allanamientos que se hicieran el día que los cuatro policías resultaron detenidos.
Esos procedimientos, llevados a cabo en los destacamentos de Seguridad Vial donde los acusados desempeñaban funciones y en sus domicilios, incluyeron que también fueran requisados los vehículos en los que se movilizaban.
En otro tramo del dictamen, Damián Cini escribió: “El cobro de las dádivas y el tráfico de influencias para dejar circular a transportes con irregularidades exigía un actuar coordinado entre las dependencias policiales de seguridad vial de las ciudades de Monte, Las Flores, Azul y Tandil. De lo contrario, dicha actividad ilegal sería de imposible ejecución para la asociación ilícita que venimos analizando”.
En el dictamen dado a conocer el miércoles que pasó se indicó también que de las pruebas reunidas hasta ahora “surgen plurales indicios unívocos, trascendentes, precisos y congruentes para sostener, sin duda, que los cuatro imputados formaban parte de una asociación que tenía, mediante un acuerdo previo y una organización establecida, un plan común de cometer delitos indeterminados”.
“Las múltiples conductas por parte de Murray, Arrubia, Sparaíno y Ferreyra eran concurrentes y se encontraban dirigidas a coordinar la actividad en la percepción de sumas de dinero de parte de las empresas transportistas, así como también el permanente tráfico de influencias recíproco, gestionando de manera usual la liberación de los transportistas detenidos en operativos viales ante cualquier otro encargado de Destacamento de la zona, para que dejen de cumplir con su obligación funcional de control de tránsito vehicular”.
Se mencionó también en la resolución firmada por los jueces Cini y Álvarez que los cuatro imputados pertenecían en la misma institución, la Policía de la Provincia, al área de Seguridad Vial; y que desempeñaban funciones “en una zona vinculada geográficamente por el paso de camiones a quienes se les solicitaba dádivas”.
En ese contexto, se tuvo en cuenta que “el funcionamiento de cobro de dádivas y tráfico de influencias, para dejar circular a transportes con irregularidades, exigía que las dependencias de seguridad vial de Las Flores, Azul y Tandil tuvieran un actuar coordinado con la de la ciudad de Monte. De lo contrario, dicha actividad ilegal sería de imposible ejecución para la asociación ilícita”.
Las confirmaciones de las prisiones preventivas para los cuatro policías obedecieron también a “la gravedad del delito imputado”; a que los procesados son funcionarios públicos que -en algunos casos- eran los máximos responsables de las dependencias de seguridad donde trabajaban y al “peligro que sus diferentes conductas provocaban, al dejar circular a rodados de gran porte sin el debido control necesario como para transitar en la ruta, todo lo cual hace mayormente reprochable sus conductas”.
A modo de estimación, para los jueces de la Cámara todas estas circunstancias referidas hacen adecuada la continuidad de las medidas cautelares por las cuales los policías están presos, teniendo en cuenta que “de recaer sentencia condenatoria para los investigados, la misma superaría, ampliamente, el mínimo de la pena y sería indefectiblemente de efectivo cumplimento”.
El dato
Un dato que en el dictamen firmado por los jueces Damián Cini y Aníbal Álvarez surge como importante se vincula a que esa “asociación ilícita” que los tiene por el momento presos a los policías investigados “no comprende únicamente a ellos, desprendiéndose de la prueba producida la posible participación de una innumerable cantidad de efectivos de otras delegaciones”. En ese contexto, hay que señalar que tiempo atrás dos policías más que no están procesados ya habían pedido sus respectivas eximiciones de prisión al juez de Garantías que interviene en esta causa penal.
Los efectivos de seguridad están presos desde el 10 de mayo pasado. Los habían detenido durante allanamientos realizados por funcionarios judiciales y policías de la Federal en los destacamentos de seguridad vial de Azul, Las Flores, Monte y Tandil. NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPOEl torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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