Se trata de Marisa Rojas, quien de manera personal contó lo que le ocurrió y consideró que un profesional médico no puede negarse a atender a un paciente. Como presidenta de la comisión vecinal de Villa Fidelidad dijo que la doctora en cuestión tiene muchas denuncias por malos tratos. La postura del plenario y lo que explicaron del municipio.
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EL DATO:
Marisa Rojas contó que ha recibido mensajes estos últimos días de personas del barrio que han pasado por lo mismo y por miedo no han hecho nada ni denunciado la situación. Mostró los mensajes para certificar lo que estaba relatando.
Marisa Rojas es una vecina de Villa Fidelidad que de manera personal y como presidenta de la comisión vecinal de esta zona de la ciudad salió a denunciar malos tratos y falta de cumplimento de su tarea profesional de una médica que se desempeña en el Unidad Sanitaria N° 2, sita en Escalada esquina Bolívar.
Su reclamo fue avalado por el Plenario de Comisiones Vecinales que hace tiempo que viene quejándose por la deficiente atención en las unidades sanitarias de Azul.
“El día viernes concurrí a la unidad sanitaria, salí del trabajo porque me sentía descompuesta. Me preocupé porque el martes ya había tenido un episodio por la presión, por el cual terminé en el hospital, donde el Dr. Domínguez me atendió muy bien. Llegué me tomó la presión la enfermera y tenía la mínima un poco baja. Entonces, pedí que me atienda la doctora Andrea Suárez porque estaba y no había nadie del barrio para atender. Una de las chicas que trabajan en el lugar fue la encargada de decirme que la doctora no me quería atender”, relató Rojas sobre lo que le pasó.
Según lo aseguró,
“no me atendió porque anteriormente la había denunciado en la Municipalidad y ante el Plenario por incumplimiento de su función”.
“Mezcló las cosas” “Ella mezcló las cosas, me sentía mal y con mucho dolor de cabeza. Terminé ese día a la tarde nuevamente en el hospital donde me atendió la Dra. Serena Kolman”, contó.
Por eso enfatizó que
“ella no puede negarse a atender a alquien, sea que quién sea. No estoy cuestionando sí es buena profesional o no, cuestiono su accionar”.
“No se trata si le gusta mi cara o no; se trata que si tengo un accidente en la calle y concurre esta médica me dejaría en la calle. O sí ese día a mí me pasaba algo peor”, expresó.
Paciente crónica Además, enfatizó que
“al sentirme mal, estando la unidad sanitaria de mi barrio, concurrí porque para eso se crearon y evitar que el Hospital Municipal colapse y terminaron atendiéndome en la guardia a la tarde”.
A su vez, explicó que ella tiene un problema crónico de salud, tiene lupus con fibromialgia y eso está asentado en la historia clínica que poseen en la unidad sanitaria, y eso es otro motivo más por el cual la médica debió atenderla.
“La enfermedad me la detectaron hace unos años en la unidad sanitaria”, recordó.
“Mil denuncias contra ella” Rojas no se quedó en la denuncia pública, ya que radicó la correspondiente presentación ante el área de Defensa de los Derechos Humanos de la comuna y la Defensoría del Pueblo
La vecina y dirigente vecinal aclaró que
“no me molesta que esté en la unidad sanitaria, sino que trate mal a la gente”.
Ya como presidente del barrio y más allá de su caso en particular, informó que
“he tenido mil denuncias contra ella y he hablado en reuniones del Plenario para que la cambien. Hace rato que la gente del barrio se queja de la Dra. Suárez”.“Lo que no quiero es que dejen sin médico a la Unidad Sanitaria”, exclamó por último.
LA OTRA CAMPANAPara conocer la otra campana en esta historia este medio se comunicó ayer con la unidad sanitaria en cuestión desde donde consignaron que había que comunicarse con el responsable de Atención Primaria de la Salud,
Beto Hourcade.
El funcionario habló con EL TIEMPO y explicó que se ha iniciado una especie de investigación interna por este hecho y como responsable del área se encuentra a la espera de un descargo de parte de la médica sindicada como responsable de no haber querido atender a Rojas el pasado viernes.
Este medio intentó también comunicarse con el secretario de Salud, Dr.
Rodolfo Juárez, pero nunca respondió los reiterados llamados.
También se puede mencionar que Marisa Rojas contó que
Marcos Turón, subsecretario de Gobierno municipal, se comunicó con ella enseguida y le informó que se inició un expediente por este tema, dándole incluso el número para que lo siga.
“ESTO REFLEJA LA AUSENCIA DE UNA POLÍTICA DE SALUD”
Marcelo Ibarra explicó cuál es la postura del Plenario.
Desde el Plenario de Comisiones Vecinales fijaron postura respecto de este tema e incluso hicieron público un comunicado que fue difundido por este diario en la edición del pasado domingo.
Marcelo Ibarra, integrante de la entidad, habló también ayer con este diario y manifestó en principio que se solidarizaron con la presidente del barrio Villa Fidelidad ante la situación que atravesó por su salud.
Más allá de este caso en particular, dijo que la atención en las unidades sanitarias es un tema que vienen planteando y no han tenido una respuesta.
“Como ejemplo podemos decir que no se cumple con el horario que deben cumplir los médicos comunitarios”, comentó.
Puntualizó también que
“acá hay una cuestión humanitaria y un juramento profesional y hay que atender a quién sea”.
Destacó además que “
esto refleja la ausencia de una política de salud que impacta en las unidades sanitarias. Nos hemos cansado de escuchar que no se quieren atender los problemas menores en el Hospital Pintos y entonces dónde va la gente. Tendría que ser las unidades sanitarias el lugar y para eso las crearon. Si están que brinden un servicio como corresponde”.
“Así como le pasó a Marisa le pasa a otra gente que no tiene la posibilidad de expresarse o tiene los medios y todo queda en la nada. Muchos se vuelven a sus casas y el problema de salud se les va agravando”, consideró Ibarra.