22 de noviembre de 2015
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--La expresión surgió del ingeniero Alejandro Irigoyen, una de las caras visibles del grupo inversor que está al frente del proyecto que prevé edificar un mall de 7.500 metros cuadrados con un amplio estacionamiento. A horas de conocida la propuesta, los voceros habían recibido numerosos llamados de potenciales interesados, incluyendo un banco que quiere radicarse en esta comunidad. Una ciudad que, al parecer, empieza a salir de su letargo de años.
La autocrítica; el dejar de esperar que el Estado haga todo; el pasar del decir, al hacer. Son algunos de los puntos de partida que un grupo inversor de capitales locales tomó al decidirse a comenzar a plasmar hechos concretos que apuntan a inscribirse en ese “despertar” que desde hace muchos años nos reclamamos como ciudadanos los habitantes del Partido de Azul. El puntapié del proyecto macro no puede menos que sorprender gratamente en un distrito y en una ciudad que lejos están de pasar por su mejor momento en la historia reciente.
En este marco, un grupo de empresarios que tiene como su voz cantante al Ingeniero Alejandro Irigoyen se propone dar vuelta la página y en ese marco anunció la realización de un emprendimiento con el que se proponen marcar un antes y un después en esta ciudad. Se trata de un centro comercial con multiplicidad de rubros para ofrecer todo lo que el azuleño y el turista requieren y en una zona, como la sur, que está en franca expansión. Para conocer detalles del proyecto, EL TIEMPO entrevistó a Irigoyen y al martillero Mauricio “Bocha” Sarno, encargado de la comercialización del emprendimiento que estará en uno de los principales ingresos a la ciudad, por la Ruta Provincial N° 51, en terrenos que le fueron adquiridos recientemente al gremio SMATA, desde donde se podría abastecer a vecinos de barrios como Pinasco, Ceferino Namuncurá y Santa Elena, entre otros.
Los orígenes del proyecto
Irigoyen dijo que una base sólida del proyecto en cuestión es que no requiere de ningún tipo de ayuda financiera del Estado en cualquiera de sus estamentos. “Como grupo inversor decimos que se puede; no le toquemos timbre al Estado porque plata no tiene; innovemos, seamos creativos, tomemos riesgo, tengamos esa suficiente energía para contagiar a los demás y tal vez, en el término de 8 o 10 años, miremos para atrás y digamos ‘mirá todo lo que hemos hecho; Azul se puso de pie’”, expresó.
“Esto empezó visualizando una demanda real de la zona sur que fue creciendo en sectores residenciales y de quintas y en materia de servicios no tuvo un acompañamiento proporcional, además de que no hubo planificación urbanística. Cuando surge una demanda aparecen opciones para generar una propuesta. Nos dimos cuenta de que esto podría ser una oportunidad real por el hecho de encontrar el terreno adecuado, más allá de que veíamos a este lugar inalcanzable por el monto a invertir pero entendíamos que tiene una ubicación relativa estratégica. Cuando hablamos por primera vez con ‘Bochita’ estábamos en la terraza de uno de los bloques de La Azuleña (emprendimiento habitacional generado por el mismo estudio del Ingeniero Irigoyen), cuando le dije que tenía que hacer una primera aproximación para ver si la gente de Smata estaba dispuesta a vender, y ahí empezamos; tres años y medio, casi cuatro hace de esto…nunca tardé tanto en comprar un terreno”, recordó el profesional de la construcción.
Extendida negociación
No fue fácil cerrar el acuerdo de la compra del inmenso predio ubicado junto al barrio Namuncurá y frente al ingreso principal al Santa Elena hasta que finalmente se logró la transacción y este paso dio lugar a la conformación del grupo inversor. “Por ahí nos poníamos de acuerdo en el valor, cambiaba la situación y variaba el precio relativo. La operación se concretó hace tres meses aproximadamente, se hizo una sociedad anónima de capitales azuleños que es la propietaria de las tierras y la que va a llevar adelante el desarrollo urbanístico en el cual estamos trabajando pero estamos esperando la aprobación definitiva del Concejo Deliberante, que va a ser una resolución que habilita al área de Planeamiento a hacer unas pequeñas adecuaciones que la ordenanza 500/80 permite en la zona de la que estamos hablando”, explicó y agregó que el aval del Legislativo “redundaría en un mejoramiento de las condiciones del emprendimiento porque hay zonas que necesitamos que todos estén comprometidos en el mantenimiento de esos espacios: estacionamiento, vereda, plaza en la zona de gastronomía, luminarias, pintura y limpieza en general”.
Señales positivas -
El entrevistado dijo que las primeras señales una vez que el proyecto comenzó a hacerse público son por demás positivas. “Hemos tenido una muy buena recepción, tenemos esperanza de que esto salga y en función de eso vamos avanzando en el proyecto. Más allá de que no sea un inversor probable, la gente común está muy contenta por poder tener un centro comercial moderno con todos los servicios que estamos proponiendo. Estamos hablando de tener en un mismo emprendimiento comercios como supermercado, lavadero, tintorería, área de gastronomía, ferretería, farmacia, estación de servicio, sala de cine, hotel cuatro estrellas, centro de convenciones, oficinas y centro médico. Esto va a ser un hito desde el punto de vista comercial y turístico y nuestra empresa se ha propuesto que esto lo abrace la comunidad, que lo sienta como propio. Para eso haremos un aporte, a nuestro costo, de un centro de información turística del municipio y ofrecerle a la policía mudar el destacamento balneario al otro lado de la ruta”, señaló. La última iniciativa, acotó, pretende evitar que ante una crecida la dependencia policial se inunde y, además, hacer un destacamento moderno que sea una “carta de presentación” de quienes ingresan por la R-51.
El Ingeniero Irigoyen dijo que la búsqueda de un apego de la comunidad local con el emprendimiento es total, y puso como ejemplo la invitación a que sean los estudiantes azuleños quienes elijan, mediante un concurso a través de las redes sociales, cómo habrá de llamarse el centro comercial. “Todo lo que sea participación y que la gente pueda aportar ideas lo vemos con muy buenos ojos. Nosotros solos, sin el apoyo de la comunidad, no lo podemos hacer”, resaltó.
“El azuleño está herido en su dignidad”
La propuesta del emprendimiento comercial a metros del puente San Benito, si bien tomó estado público hace pocas horas, ha generado espontáneas expresiones de apoyo, acaso por la debacle en que se encuentra sumida la comunidad local. “Hay un montón de apoyo que no es el económico y que la gente te lo expresa hasta caminando por la calle. El azuleño está herido en su dignidad y una noticia como esta hace aparecer una lucecita de esperanza en un aspecto de la vida en comunidad. La gente se entusiasma, te llama por teléfono o te envía un mail y eso, aunque parezca secundario, es importante. Ya recibí una llamada en mi casa de la visita de representantes de un banco de primera línea que no está en la ciudad, se enteró del proyecto y les interesa participar con una sucursal en el emprendimiento. Ojalá nos podamos poner de acuerdo”, manifestó.
Irigoyen destacó la magnitud del proyecto a iniciarse en la práctica ni bien tengan el aval del Concejo Deliberante.
“Cuando mirás el proyecto es tan grande que lo tenés que manejar a escala para que entre el plano en una mesa de trabajo. Cuando te posicionás y ves que en los locales de un sector a otro hay más de cien metros de distancia, se advierte la magnitud de un centro comercial de este tipo. Estamos hablando de más de 150 cocheras de estacionamiento”, mencionó y ratificó el espíritu de integralidad de la iniciativa. “Les hemos propuesto a los artesanos puestos para que ellos mismos vayan rotando y así tengan la posibilidad no sólo de mostrar lo que hacen a los visitantes sino de comercializar. Va a ser un sector privilegiado que va a estar cerca del sector gastronómico. Todo es con miras a que la ciudad adopte al emprendimiento como propio”, subrayó.
Un comienzo, varios proyectos
Se consultó a Irigoyen sobre las razones que llevaron al grupo inversor a decidirse por llevar adelante un centro comercial y no otro emprendimiento, como uno habitacional. “Podemos construir otros tres edificios de departamentos pero eso no le cambiaría el perfil a la ciudad. En cambio, creemos que este tipo de emprendimiento tiene muchas más consecuencias positivas hacia el futuro desde el punto de vista comercial, de la inversión en sí misma porque es una construcción enorme (mucho más que hacer dos o tres edificios juntos) y tiene consecuencias por el aprovechamiento turístico, ya que potencia la zona y complementa lo que ya está. Pretendemos que, además de una visita obligada, sea un motivo de orgullo para el azuleño como lo es el balneario o el parque. La definición moderna del centro comercial no es sólo un centro de compras sino un punto de encuentro”, señaló.
Coincidió con quienes sostienen que una de las cuestiones que el distrito tiene para desarrollar es el turismo interregional, cuando indicó “¿por qué no salir, por ejemplo, a vender las termas de Tapalqué cuando tenés semejante centro comercial con hotelería y demás?. Eso va a ser una práctica natural porque, por más que nosotros no lo digamos, el administrador del hotel lo va a hacer”. “Más de una vez –agregó- protestamos porque Tandil ‘vende’ más que nosotros el paseo turístico de la Trapa y ese es un problema nuestro, no de Tandil. Hay que tener una actitud proactiva y eso va a generar fuentes de trabajo. Azul tiene que sentarse a charlar con Olavarría y Tandil para tener una propuesta regional; en cultura somos líderes y por qué no armar un proyecto cultural y que desarrollen las otras ciudades algo complementario. Azul debe demostrar que está dispuesta a emprender un camino de desarrollo. Es muy importante que la gente vea que se producen hechos concretos, positivos, que generan laburo y un efecto contagio y que otros sectores hagan sus propios emprendimientos”.
Trabajo para todos
El centro comercial que construirá el grupo inversor será, según lo asegura uno de sus impulsores, una fuente importante de creación de mano de obra y el fin es que éstas sean destinadas exclusivamente al ámbito local. Las fuentes laborales a cubrir serán a partir de la construcción y luego, con el mall abierto, en distintas cuestiones inherentes al funcionamiento cotidiano.
Respecto del primer punto, el Ingeniero Irigoyen dijo que la obra comprende inicialmente 7.500 metros cuadrados más de 6.000 metros cuadrados de estacionamiento. “Esto implica muchísimos puestos de trabajo directos e indirectos. Nos esperanzamos con que todos, o la gran mayoría de los comercios que se van a instalar en el centro comercial, sean de capitales locales. También es un desafío que la tecnología a usar en el diseño sea tal que le permita al proveedor local –herrero, plomero, electricista, etc.- ser parte del proyecto. No nos suma tener que ir a contratar a una empresa de Rosario o Córdoba porque eso iría contra nuestros propios intereses como azuleños. Los que estamos en la industria sabemos en qué es lo que Azul puede ser fuerte y cuáles son los proveedores que están dispuestos a hacer un paso más allá e invertir en una máquina para abastecer estas cuestiones; esa persona crece como pyme ‘a caballo’ de este emprendimiento”, explicó.
Irigoyen aclaró que ya mantuvo reuniones con autoridades de la Cooperativa Eléctrica de Azul Limitada a fin de conversar sobre las evidentes necesidades energéticas que tendrá un centro comercial como el proyectado. “Ellos van a hacer algunos cálculos de energía disponible porque esto tiene un consumo de energía monumental. Los vi muy entusiasmados; es difícil no entusiasmarse con un proyecto como este”, señaló y aclaró qué alcance tiene potencialmente la intervención del Legislativo y el Ejecutivo local. “En cuanto al Departamento Ejecutivo no estamos dependiendo en nada, más allá de que cuando el Concejo habilite a la Dirección de Planeamiento va a ser la participación que va a tener en esto. Como grupo de desarrollo una de las condiciones fue no pedir plata ni a la Nación ni a Provincia ni al Municipio. Tenemos que demostrar como empresarios locales que estamos dispuestos a asumir el riesgo e ir para adelante. El empresario moderno no tiene que depender del Estado sino de su propia innovación, de su capital, de su riesgo y de darle para adelante”, añadió.
Facetas de inversión
Los voceros del grupo desarrollador advirtieron que existen diferentes etapas de inversión: desde el comerciante que vaya a explotar el negocio y adquiera el local, o que un comprador “equis” adquiera el local para luego alquilárselo al comerciante. En tal sentido, Irigoyen adelantó que el banco que ya entabló contacto con ellos para una posible radicación en Azul ofreció líneas de crédito para contribuir con estas operaciones inmobiliarias.
“Si bien este proyecto es muy grande, no es el fin último del grupo económico que estoy representando. Vamos por mucho más y decimos que, en diez años, tenemos que dar vuelta este pueblo. No nosotros solos pero sí con otros grupos que se sumen y que interpreten lo que buscamos. Azul tiene que recuperar el impulso y el brillo que supo tener. Tenemos que respetar cuestiones básicas de lo que significa ser un empresario moderno, comprometido con la realidad social y comunitaria entendiendo lo global que significa una inversión de estas pero también la cuestión de estética debe ser respetada. Ese es un activo que ya tenemos ¿por qué no brincar desde ese escalón y potenciar eso para recuperar el brillo?. Debemos levantarnos con el mismo impulso que tuvieron nuestros padres o abuelos, que es la gente que hizo grande a Azul. Podemos hablar horas pero si eso no lo traducimos en hechos…la gente está muy descreída; estamos todos muy descreídos”, admitió.
Ratificó la intención de fomentar el desarrollo de emprendedores azuleños como proveedores de la materia prima (materiales, insumos y servicios) que se requieran para la construcción edilicia. “Recibimos dos llamados de Olavarría y les dijimos que la prioridad la tienen los proveedores locales. Ellos podrán decir ‘¿qué les pasó a los azuleños? ¿se despertaron…?’. Sí, nos despertamos y vamos a tratar de generar un proyecto porque también tenemos fortalezas y, desde una condición de igualdad, podremos negociar. De lo contrario estaríamos bailando con la música que pongan los demás”, concluyó.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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