21 de octubre de 2015
Delfina Muñoz viene llevando adelante, junto con su hermana radicada en esta ciudad, una lucha sin cuartel para lograr que una repartición que depende de la Corte Suprema de Justicia, desaloje el inmueble que ocupa en San Martín 537 entre De Paula y Moreno. En conversación telefónica con EL TIEMPO, la mujer que tiene domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio cuenta del sinfín de situaciones que viene pasando desde hace años.
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Una lucha sin cuartel viene llevando adelante una mujer domiciliada en esta ciudad y su hermana, radicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para poder avanzar con el desalojo del Juzgado de Familia N° 1, dependiente de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, que funciona en pleno centro de Azul en virtud de que hace más de un año que caducó el contrato de alquiler y que no siempre el pago de la renta se realiza en tiempo y en forma.
La historia –que podría no tener antecedentes recientes en esta región y que da cuenta de una evidente inseguridad jurídica de un ciudadano ante el Estado- tiene ribetes increíbles como es el haber logrado una de las damnificadas tener acceso en persona a funcionarios nacionales y, pese a ello, no tener aún una respuesta satisfactoria. En una extensa nota realizada telefónicamente por EL TIEMPO, Delfina Muñoz no ocultó su fastidio por la falta de compromiso con el que se encontró en abogados y escribanos azuleños, que luego de algunas evasivas terminaron admitiéndole que no estaban dispuestos a enfrentar en un proceso judicial al máximo tribunal bonaerense. Muñoz aseveró que el tiempo de espera para la resolución de su problema no sólo le conlleva grandes disgustos y una imprevista inversión de dinero sino que hasta perdió la oportunidad de cerrar un contrato de alquiler con empresas privadas que estaban interesadas en arrendarle el local, con propuestas económicas tentadoras. La entrevistada aclaró que los inconvenientes en materia de negocios inmobiliarios en relación con este mismo inmueble vienen de hace tiempo, ya que anteriormente se lo habían alquilado a Eugenio Curatola, sindicado como autor de estafas millonarias.
“Llamé a la Corte y se lavan las manos. Que no, que sí, que no. Yo les dije que estaba cansada de esta situación, que me están hundiendo, que me genera depresión y que iba a salir en el diario mi caso. Con el Tribunal de Cuentas hablé y me dijeron que no es tema de ellos porque se ocupan de los dineros de la provincia. Les planteé que, si se ocupan de los dineros de la provincia, precisamente es de lo que se trata mi caso. No puede ser que sea la justicia la que esté ocupando mi propiedad”, dijo y agregó: “Hace como ocho años atrás le alquilamos a la Corte Suprema, que viene a tener sede en los tribunales de La Plata pero en la jurisdicción de Azul”.
Si pagan, es tardíamente
En la nota con este matutino, Delfina Muñoz afirmó que la Corte Suprema, como responsable del arrendamiento, se desentiende del pago de algunos impuestos y que, cuando lo hace, es con atraso y pagando punitorios. Además afirmó que, si bien el contrato oportunamente firmado por dos años expiró, la repartición bonaerense no le admite a las dueñas del local ningún aumento del valor de la renta. “Después de los dos primeros años nos dimos cuenta de que habíamos metido la pata porque no te aceptan que les cambies una letra al contrato. El contrato lo hacen y digitan ellos. Como dueños de la propiedad, no nos admiten un cambio en un solo punto del contrato de alquiler”, explicó la mujer.
Señaló que ante el trato de un locatario “invisible”, en un momento quisieron hacer figurar a una persona con nombre y apellido para poder remitirse a ella ante cualquier eventualidad, “y dejar de andar primer piso al segundo piso; del segundo piso al primer piso y no tener un referente al que ir a ver para conversar”.
Seguidilla de cartas documento
“En 2013 ya tenemos una carta documento enviada diciéndoles que no les íbamos a renovar el contrato y, en 2014, les mandamos una carta documento por mes porque, si no mandás todos los meses un recibo, no te pagan tampoco el alquiler”, dijo Muñoz y advirtió: “En enero no pagan el alquiler porque hay feria, pero es feria para ellos y no te pagan los punitorios por el hecho de pagar recién a fines del mes de febrero”.
La interesada lamentó las pérdidas económicas que tiene como consecuencia de este caso que hasta ahora tampoco nadie del espectro político local, por más gestiones realizadas, le ha podido solucionar. “Además de enviarles las cartas documento, constantemente les decimos que se busquen otro lugar porque no les vamos a renovar. De hecho se tenían que ir en diciembre de 2014 porque teníamos compañías interesadas en alquilarnos el local; la cuestión es que en enero no se fueron y nosotros nos perdimos de arrendar a gente seria y responsable. Cuando les preguntamos por qué no se iban, nos dijeron que tenían adónde ir”, agregó.
Comentó que algunos particulares hasta les han ofrecido alguna casa grande en alquiler, pero desde el mismo Poder Judiciales les refieren que no están en condiciones de afrontar un pago superior a 15.000 pesos, en virtud de lo cual las posibilidades de dar con un inmueble acorde para el funcionamiento de la repartición oficial se achica. “Tenían un lugar como para irse pero les pedían 25.000 pesos y ellos dijeron que era mucho; son los valores que se pagan hoy en día por las dimensiones del lugar que ellos necesitan”, advirtió Muñoz.
Notas cursadas
Delfina Muñoz detalló que ha cursado infinidad de notas sin que a partir de ello recibiera respuestas positivas a su reclamo. Mencionó que, entre otras, le dirigió dos cartas a la presidenta de la Nación Cristina Fernández y otras tres a Aníbal Fernández, actual jefe de Gabinete de Ministros y candidato a gobernador bonaerense. “Hasta les he mandado fotos para que conozcan el lugar porque a veces la gente se cree que es una tiendita y no; es un edificio y grande. También lo puse al tanto a Wado de Pedro, a Héctor Larroque, a Mariano Recalde (los dos últimos máximos referentes de La Cámpora)”, amplió.
Ante la insistencia de que la cuestión es ingerencia de la Provincia de Buenos Aires, por tratarse de un acuerdo celebrado con la Corte Suprema, Muñoz dijo: “¿Qué hice? Me fui a la cabeza, al gobernador y a todos les he entregado un comprobante del cajero automático por los 6.800 pesos que yo cobro (lo mismo que mi hermana); resulta que después de pagar los ingresos brutos el margen de ganancia se achica y, cuando querés acordar, no te queda nada, porque también tenemos que afrontar impuestos del local que ellos no pagan como Alumbrado, Barrido y Limpieza y ARBA”, sostuvo.
La mujer aclaró que, como el medidor de luz se encuentra a nombre de ella y su hermana, evalúan iniciar el trámite para avanzar con el corte del suministro, a fin de forzar el desalojo de los supuestos “okupas”. Acotó que también asumen ellas el pago de un seguro por incendio, mientras que el costo del suministro de agua corre por cuenta de la Corte y que no hay medidor de gas, ya que los empleados se manejan sólo con artefactos eléctricos.
Cuando se le preguntó por la respuesta que había encontrado hasta ahora en abogados y escribanos que ellas contactaron en Azul, señaló que “ese es otro escalón más en contra porque nadie nos quiere representar porque hay que ir contra la Corte como si fuera un ‘okupa’ cualquiera, un usurpador del espacio. El último abogado que tuvimos, en vez de decirnos que él se dedicaba a riesgos de trabajo, nos estuvo dando vueltas y al final se borró”.
“Con los escribanos nos pasa lo mismo, no te toman el caso. La frase es esta: ‘¿cómo me voy a tirar yo contra la corte…’? y los abogados alegan: ‘después, me cajonean todos mis casos’. Son las frases de rigor de todos”, añadió.
La contraofensiva menos esperada
Más allá de ser atendida correctamente en algún caso por empleadas judiciales, la damnificada expresó su malestar por las escasas expresiones que ha encontrado en quienes trabajan dentro del local de su propiedad, incluyendo al titular del Juzgado de Familia N° 1 del Departamento Judicial Azul, Dr. Federico Berlingieri.
Esta tirante relación llevó a que Muñoz les advirtiera que estaba dispuesta a llevar un albañil para levantar una pared e impedir el ingreso de los empleados judiciales, a lo que tuvo como respuesta que “me iban a denunciar por querer quedarme con los expedientes judiciales de la gente”. “No te pagan el alquiler que uno, como dueño, tiene derecho a cobrar. Son ‘okupas’ porque tienen el contrato vencido y no se van. Si fueran ciudadanos comunes, hacés la denuncia y al rato los sacan”, expresó.
Reconoció que tiene ilusiones para recibir, antes del domingo, cuando se celebren las elecciones generales, un llamado telefónico en el que le adelantan que la solución está en camino.
El ímpetu de la interesada hizo que la noche que se enteró de la presencia del candidato a vicepresidente por el Frente para la Victoria, Carlos Zannini, se dirigiera presurosa hasta el hall de entrada de la Televisión Pública. “Estuve con el secretario privado de él, que es Gabriel Spina y me dio una tarjeta. Para que sea bien notorio le entregué una nota en un sobre de color rosa para que se distinguiera, aunque sonara un poco ridículo, pidiéndole exactamente lo mismo. Adentro le dejé una fotocopia aumentada para que se vea que son 6.800 pesos” lo que cobro en concepto del pago del alquiler, precisó.
SCIOLI, CASAL E INZA
Muñoz, que prácticamente no ha dejado dirigente político por “encarar” para que le resuelvan la situación, dijo que realizó gestiones ante el intendente municipal de Azul. “Lo llamé a Inza; hablé con una secretaria, hablé con la otra secretaria, dos chicas muy amables. Él mismo tuvo la gentileza de ir y de hablar con esta gente y no hubo caso. Yo le dije por qué no aprovechaba para la Municipalidad, porque el personal está un poquito incómodo. Esto es algo más nuevo y más grande; tiene como seis baños para varones y otros tantos para mujeres con lavadores de granito y en la cocina todo eléctrico, nada de gas, todo muy moderno que le venía bien para la municipalidad”, indicó. Cuando se le preguntó por eventuales modificaciones internas en el edificio, sostuvo: “Yo creo que no. Lo que pidió el juez era un baño abajo, que no había. Ya ni me acuerdo si se los hicimos…”.
Indicó que en su visita a la Gobernación del mes de abril pasado tomó contacto con una subsecretaría que se encargó de hacer que el reclamo llegase a quien es, en definitiva, el máximo responsable como para tomar cartas en el asunto. “El gobernador Scioli de puño y letra le escribió una nota a Ricardo Casal (Ministro de Justicia bonaerense) para que se ocupara y resolviera esto. Casal lo volvió a mandar a la Corte Suprema a un señor llamado Néstor Antonio Trabucco, que no tiene ningún cargo” como para resolver la cuestión, concluyó.
DOLORES DE CABEZA Y GASTOS
Delfina Muñoz afirmó que, a esta altura de las circunstancias, no se conforma sólo con que los inquilinos se vayan de su local. También quiere cobrar el retroactivo de los alquileres adeudados. De lo contrario, advirtió, avanzará con un juicio de desalojo y una causa penal por daños y perjuicios “porque yo tenía dos compañías, tanto Musimundo como Favacard” interesadas por arrendarme el edificio. “Tuve reuniones de un montón de horas en el Gran Hotel Azul y todo sale del mismo bolsillo, que es el nuestro y todo al revendísimo cuete, porque no pudimos cerrar con nadie. Todos quieren el edificio vacío y es lógico”, amplió. Cuando se le preguntó si estaría dispuesta a renovar el contrato con otra dependencia judicial bonaerense, respondió: “Nooooooo…ni loca”. “Tengo un vecino que es juez y me dijo que a él le pasó que le alquiló una propiedad a una comisaría y es el día de hoy que no se lo devuelven. La comisaría se mudó pero el comisario se le quedó con la casa…”, indicó. Además respondió positivamente cuando se le planteó si considera que su caso desnuda la inseguridad jurídica actual. “Yo lo he comprobado porque he hablado con todo el mundo, he mandado escritos a todo el mundo porque soy insistidora. He visto amanecer en la Casa Rosada porque Aníbal Fernández, antes de las 7, está en Casa de Gobierno”, aclaró.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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