El Dr. Gustavo Borghi, mismo juez penal que en noviembre de 2012 presidiera el Tribunal que condenó al productor agropecuario por este hecho, fue quien ayer ordenó su detención, que después del mediodía se hizo efectiva en Chillar. El encausado sólo había estado preso veinticinco días por el caso. La medida fue dispuesta luego de que la semana pasada así lo solicitaran la fiscal y el abogado querellante que habían intervenido en lo que fuera ese debate. El fallo no está firme aún, pero ya lo habían confirmado Casación y la Suprema Corte.[gallery ids="76433,76434"]
Oscar Alfredo Harriague, un productor agropecuario que en noviembre de 2012 había sido condenado a
seis años y diez meses de prisión por un caso de abuso sexual, fue detenido ayer en Chillar, la localidad donde reside, informaron fuentes judiciales y policiales.
La medida fue ordenada por el magistrado Gustavo Borghi, mismo juez que presidiera el juicio donde el hombre, que tiene 63 años de edad, había sido condenado como autor de un
delito continuado de abuso sexual con acceso carnal.
Hasta que ayer fuera arrestado en Chillar, Harrigaue sólo había estado privado de la libertad durante veinticinco días, medida cautelar cumplida ni bien el caso fuera denunciado en la Justicia y una causa penal había comenzado a instruirse desde la UFI 1, la fiscalía a cargo de la Dra. Neli Rosas.
Si bien en principio una jueza de Garantías había denegado un pedido para que en ese entonces fuera liberado, apelación mediante el hombre -oriundo de Azul- recuperó la libertad por decisión de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal del Departamento Judicial de Bahía Blanca.
De esa manera, para cuando el juicio por el ilícito que se le atribuye se llevó a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1, en noviembre del año 2012, Harriague llegó en libertad a ese proceso y permaneció en esa condición hasta que ayer se dispuso que comience a purgar en una cárcel común esa pena de la que sólo había cumplido, en enero de 2011, nada más que veinticinco días.
Dos pedidos que fueron avaladosLa detención del hombre fue ordenada en respuesta a un pedido que en forma conjunta, durante una audiencia llevada a cabo el pasado jueves en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal número 1 del Palacio de Justicia local, habían formulado la fiscal Rosas y el abogado querellante que -en representación de la familia de la víctima- había intervenido en lo que fuera aquel juicio desarrollado tres años atrás: el Dr. Gabriel Di Giulio, perteneciente al estudio “Tancredi & Asociados”.
Entre otros aspectos para el dictado de la medida de coerción, el juez Borghi tuvo en cuenta que aquel fallo de primera instancia -dictado a modo de conclusión de lo que fuera ese proceso para el que integraron también el TOC 1 los magistrados Gustavo Abudarham y Carlos Pagliere (h)- ya cuenta con la confirmación en todos sus términos tanto del Tribunal de Casación Penal de la Provincia como por la Suprema Corte, luego de que sendas apelaciones en esas dos instancias judiciales presentadas por el abogado defensor del encausado, el abogado tandilense Jorge Dames, habían sido rechazadas años atrás.
Si bien el fallo aún no ha adquirido rango de firmeza, esa triple conformidad surgida de lo que fuera el juicio y dos apelaciones posteriores que no prosperaron y sirvieron para ratificar lo dispuesto en primera instancia son más que suficientes para ordenar la detención de un imputado, tal como ayer fue dispuesto por el juez penal azuleño Borghi.
Además, existe desde hace tiempo un nuevo criterio de la Cámara Penal de Azul en situaciones así, el mismo que han adoptado los dos tribunales orales que funcionan en el Palacio de Justicia local para ordenar otras detenciones como la que ayer lo tuvo a Harriague como protagonista.
Otras cuestiones que ahora también se tuvieron en cuenta estuvieron relacionadas con la magnitud de la pena impuesta al productor agropecuario.
Al ir confirmándose en diferentes instancias judiciales dicha sanción, eso hace que actualmente exista una mayor presunción desde el Tribunal que lo condenó en cuanto a que Harriague podría haber eludido el proceso.
Sobre tal cuestión, es válido reconocer que eso hasta el momento no había sucedido, ya que el hombre continuaba viviendo en la misma localidad en la que comenzó a investigarse ese abuso sexual por el que está condenado -aunque no todavía con fallo confirmado- a esos ya mencionados seis años y diez meses de prisión.
En la audiencia que se llevara a cabo el jueves de la semana pasada, tanto la fiscal Rosas como el abogado Di Giulio habían fundamentado sus respectivas y coincidentes posiciones al momento de volver a pedir la detención de Harriague -tal como ya lo habían solicitado cuando el juicio se hiciera- en el hecho de que sus posibilidades económicas eventualmente le permitían darse a la fuga, sabiendo ahora que esa pena que debía cumplir no había podido ser modificada a pesar de las diferentes apelaciones presentadas por su Defensa.
En aquella audiencia el abogado del productor agropecuario se había opuesto a una eventual detención, señalando -entre otras cosas- que el fallo no estaba firme y que siempre su defendido había estado ajustado a Derecho.
Pero en lo dispuesto ayer, finalmente el juez Borghi terminó dándole la razón a la fiscal y a la querella, contando para eso -además- con decisiones similares recientemente adoptadas en otros casos, no sólo relacionados con abusos sexuales sino también con diferentes ilícitos cuyos imputados ya cuentan, al menos, con un doble conforme de sus respectivas resoluciones, después de esos juicios de primera instancia a los que fueran sometidos y condenados y de apelaciones posteriores que no prosperaron ante tribunales de Alzada.
El ilícito por el que fue condenadoHarriague había sido condenado por el Tribunal 1 en un juicio que finalizó en noviembre de 2012 como autor de un caso de abuso sexual que había tenido como víctima a una mujer que para el momento en que los hechos ocurrieron era menor de edad.
La víctima padece, además, lo que en aquel juicio fuera definido como
“una discapacidad con retardo mental moderado”, algo que a criterio de los jueces que lo condenaron favorecieron la circunstancia de que Harrigue abusara de ella en varias oportunidades, hechos que -según quedara demostrado en el juicio- se produjeron tanto en una camioneta que el encausado poseía como también en su casa.
La víctima es sobrina de la actual pareja del productor agropecuario y su declaración, que durante la Instrucción Penal Preparatoria del caso brindara en sede judicial a través de la Cámara Gesell, se convirtió en fundamental para dar por probados los abusos que sufriera y, también, para demostrar que fue el hombre detenido ayer el que los cometió.
El dato
Efectivos policiales de la Subcomisaría de Chillar llevaron a cabo la detención de Harriague, ocurrida alrededor de las 13 de ayer, dos horas después aproximadamente a que desde el TOC 1 de Azul se ordenara la medida. Hasta anoche el hombre permanecía alojado en esa dependencia. Pero debido a que los calabozos de la subcomisaría están clausurados, se pidió cupo para trasladarlo a otra seccional policial, a la espera de que se consiguiera un lugar para que lo remitan a una cárcel común.