[gallery ids="62355,62356,62357"]
Fue el viernes por la noche en la casa de Emmanuel Claudel en donde se abrió la jornada con una degustación de una bebida típica uruguaya, posteriormente el trío Saravia-Larraz-Claudel hizo lo propio con músicos invitados y se inauguró un mural “La música será siempre la libertad del alma”, cuya autoría pertenece al artista Martín Meza.
El viernes por la noche se realizó una jornada más del Ciclo al patio de la casa de Emmanuel Claudel, ubicada en De Paula 142, para disfrutar de la música rioplatense con el trío Saravia-Larraz Claudel, en la que además participaron como invitados la cuerda de tambores y se inauguró el mural del reconocido artista azuleño Martin Meza, “La música será siempre la libertad del alma”.
Cabe recordar que el trío se presentó durante el VII Festival Cervantino, a su vez, también actuaron en diferentes pub´s y espacios culturales del interior del país. Su primera presentación fue en la Facultad de Ingeniería de la ciudad de Olavarría, en el ciclo “Noches de cultura Facultad UNICEN”, en el año 2010.
Como dúo Saravia-Larraz, ambos de la vecina ciudad de Olavarría, vienen tocando hace tiempo, acompañados por cuerdas de tambores, el percusionista Bity Benítez y Emmanuel Claudel, este último como trío actual.
Pasadas las 20 horas el evento tuvo su apertura con un brindis con el público con una bebida típica uruguaya denominada “mMedio y medio” (vino espumoso dulce y vino blanco seco).
A continuación el conductor del encuentro “Toqui” Carlomagno hizo una reseña histórica del barrio en donde se encuentra la casa de Emmanuel Claudel -en De Paula y Sarmiento- que casualmente el conductor también nació allí, mencionando que hace 40 años se llamaba “Barrio de la Santa Fe”, actual Barrio Norte. El describió este sector de la ciudad refiriéndose a algunos vecinos, enumerando instituciones, artistas del barrio, clubes, y destacando que están cerca de la obra de Salamone, demás centros culturales y a 10 cuadras del radio céntrico.
Posteriormente subieron al escenario montado sobre el imponente patio, Gabriel Larraz, Adriana Saravia, quien cautivó a todos con su voz, el músico Leandro Páez, el percusionista y dueño de casa Emmanuel Claudel y el invitado Bity Benítez.
Los artistas hicieron un recorrido por el repertorio popular de música Latinoamérica de diferentes autores, interpretando 15 temas. De hecho invitaron a diferentes instrumentaciones como lo es una cuerda de tambores uruguayos, sección de ritmo cubano, “colándose” algún bossa brasilero, instrumentos del repertorio peruano y bloco de samba, entre otros.
Hasta algunos de los integrantes del público se animaron a bailar una chacarera con todo el ritmo del folclore tradicional argentino.
Cuando los artistas terminaron de tocar con el acompañamiento de las palmas del público bajaron los tambores y realizaron una tocada, a lo cual se sumó gente a danzar y se trasladaron a la vereda con tres tambores, y terminaron bailando afuera de la casa dándole el cierre a esta innovadora jornada de la cual participaron 150 personas, aproximadamente.
“Lo que más me impactó del candombe en si mismo fue la tradición de los esclavos negros”
Martíin Meza está estudiando muralismo y arte público momumental en la Facultad Nacional de Bellas Artes de La Plata, está radicado en la ciudad de las diagonales y es quien pintó el mural que está en el patio de la casa de Emmanuel Claudel a principios de enero de este año, en sólo una semana.
En diálogo con este medio contó que “hace cuatro años que me dedico de lleno a hacer murales y otro tipo de intervenciones como dibujos, ilustraciones, entre otras trabajos”.
Consultado en cuanto a cómo fue convocado para realizar semejante ilustración, el estudiante explicó que “conozco a Emmanuel (Claudel) hace mucho tiempo, a su hermano Ramiro y Emma tenia ganas de hacer un mural y vio trabajos míos por internet, así que se interioriorizó a ver quien podía abarcarlos y me llamó”. Agregó que “en principio era una relación laboral, me mostró su patio que es hermoso, con ese paredón de esa magnitud que tiene 6 metros de alto por casi 8 metros y lo pintado son 40 metros cuadrados. Así que tomé medidas, preparé todo, él me pidió algo sobre candombe, así que estudié a ver qué es este género musical, todo lo que conlleva y lo que más me impactó del candombe en si mismo fue la tradición de los esclavos negros estando oprimidos”. Es decir “su mano de obra, reivindicando sus tradiciones, unirse a través de la música, a través de los tambores, al costado del fuego hasta finalmente encontrar su libertad para no perder su esencia como personas. Me pareció un mensaje muy importante y que podía reflejarse no solamente en el caso del candombe, sino también a través de nosotros mismos por eso fue el hilo conductor del mural intentando que interpele justamente lo que es la parte musical, pero también después ser tomada por la persona que lo ve y buscar su propio vuelo en base a sus propias tradiciones, sus propias culturas, a su punto de referencia, y finalmente desplegar vuelo. Es lo que trato de contar y el otro lo complementa con su propia subjetividad”.
Sobre si recibió comentarios del público puntualizó que “sí, este es un trabajo particular, además yo realizo otro tipo de cosas para instituciones y se genera algo. Todas las condiciones para trabajar son distintas. Emma tenía su patio, yo me tuve que interiorizar en el candombe para tener que elaborar un discurso apropiado y me metí tanto en la cultura uruguaya que me terminé yendo a Uruguay y lo cuento como anécdota (risas) y cuando volví me enteré de este encuentro, el cual celebro. Que se continúe apostando a esta cultura y obviamente que superó mis expectativas porque de repente estar estudiando un tema para hacer algo acorde, a viajar a Uruguay y volver y que me digan que se inaugura el mural con una cuerda, con entrada libre y gratuita porque es una casa particular fue fuerte. Había gente que lo había visto por internet o el diario, pero en vivo es mas impactante, toma otra dimensión, la verdad es que estoy realmente muy contento”.
Por último contó qué materiales utilizó para pintar el imponente mural “látex para exterior, tiene una base de blanco con una pintura antihongos, se preparó la pared, no tenia nada de humedad, porque los principales enemigos son el sol y la lluvia, incluso Emma me cargaba porque quería ponerle techo para prevalecerlo, pero es todo a pincel”. Los colores que utilizó son amarillo, rojo y azul con eso generé los distintos naranjas y violetas. En este caso pedí verde por el pasto, negro de fondo, blanco para darle un toque y las distintas gamas de marrones para formar las maderas de los tambores. “Debo decir también que hace cuatro años que me dedico a ello y para este trabajo en particular estuve una semana y me acompañó Federico Torres Basile y siempre me dio una mano, necesitas tomarte un mate y ya se da maña, pinta solo”.
Opinión del público
Por su otro lado parte del público ofreció su opinión en cuanto a este encuentro en el cual se fusionan las diferentes disciplinas artísticas.
Así Cecilia, profesora de Biología del Nivel Secundario y Valentina, estudiante de Licenciatura en Alimentos en la Facultad de Agronomía contaron que “nos enteramos del encuentro por Facebook y nunca habíamos venido a un evento así”.
Con efusividad destacaron que “realmente es muy buena la idea de Patios Abiertos para ver bandas y estar aire libre porque no hay lugares en la ciudad para ver grupos musicales, re lindo. Ojalá que se siga haciendo, que se fomente la cultura, todos los estilos musicales y el mural que es tan lindo”.
Además Lucrecia, empleada de un comercio subrayó que “supe de esta movida por el diario, está buenísimo, que empiece temprano, que sea gratuito, llegué medio tarde así que no vi la presentación del mural pero es hermoso y la música me encanta”.
EL DATO
La próxima edición del “Patios Abiertos” será en el Museo de Arte López Claro.