19 de diciembre de 2016
Se trata del principal tumor para las mujeres. “Comparar las tendencias de mortalidad entre los países ayuda a identificar qué sistemas de atención sanitaria han sido los más eficientes para reducir la mortalidad por esta enfermedad”, se indicó en las conclusiones de un estudio presentado en un simposio realizado el fin de semana.
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Las tasas de mortalidad por cáncer de mama continúan disminuyendo en muchos países, pero una revisión de las tendencias de mortalidad en 47 países de todo el mundo indica algunas disparidades significativas, particularmente en Corea del Sur y algunas naciones latinoamericanas, según las conclusiones de un estudio presentado en el Simposio de Cáncer de Mama San Antonio de 2016, que se celebró el fin de semana en San Antonio, Texas, Estados Unidos.
“El cáncer de mama es, con mucho, el principal tipo de tumores en las mujeres y en todo el mundo representa una cuarta parte de todos los cánceres en mujeres”, subrayó la autora principal del estudio, Cécile Pizot, miembro del Instituto Internacional de Investigaciones Preventivas de Lyon, en Francia, quien añadió que “comparar las tendencias de mortalidad entre los países ayuda a identificar qué sistemas de atención sanitaria han sido los más eficientes para reducir la mortalidad por cáncer de mama”.
En este trabajo, Pizot y sus colegas extrajeron información sobre las muertes por cáncer de mama de la base de datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y calcularon las tasas de mortalidad durante los años 1987-2013, estratificando los resultados por grupos de edad.
En general, la mortalidad por cáncer de mama disminuyó en 39 de 47 países, incluidos Estados Unidos y las naciones europeas más desarrolladas. Inglaterra y Gales registraron la mayor caída en la mortalidad, con un descenso del 46 por ciento. Pizot dije que esta tendencia era de esperar, debido a los avances en la detección y el tratamiento en las últimas décadas.
Las naciones latinoamericanas experimentaron aumentos dispersos de la mortalidad. Por ejemplo, en Brasil y Colombia las tasas de mortalidad se incrementaron en mujeres de todos los grupos de edad, mientras que en Argentina y Chile las tasas de mortalidad disminuyeron en todas las mujeres.
El dramático caso de Corea del Sur
Corea del Sur registró el aumento más dramático en la mortalidad por cáncer de mama, con un incremento del 83 por ciento en general y una mayor mortalidad en cada grupo de edad. Sin embargo, la tasa de mortalidad por cáncer de mama sigue siendo inferior a la tasa en Estados Unidos: 5,3 por 100.000 mujeres en Corea del Sur en comparación con 14 por 100.000 mujeres en Estados Unidos en el periodo 2011-2013.
“Corea del Sur ha experimentado grandes cambios sociales desde la década de 1950 y rápidamente pasó de ser un país agrícola en desarrollo a ser un país altamente industrializado y occidentalizado”, apuntó Pizot. A lo anteriormente mencionado agregó que “estos avances tan rápidos podrían explicar el importante cambio en la mortalidad por cáncer”.
En Estados Unidos, la tasa de mortalidad disminuyó un 42 por ciento, pasando de 22 muertes por 100.000 mujeres en 1987-1989 a 14 muertes por 100.000 mujeres en 2011-2013. Pizot refirió que las tasas de mortalidad disminuyeron para todos los grupos de edad: en un 50 por ciento para las mujeres menores de 50 años; en un 44 por ciento para las mujeres de entre 50 y 69 años de edad; y un 31 por ciento para las mujeres de 70 años o más.
En ese aspecto Pizot destacó que esto refleja el hecho de que las mujeres más jóvenes tienden a recibir tratamientos más intensos -como ciclos más largos de quimioterapia-, que prolongan su supervivencia y pueden aplazar la muerte por cáncer de mama en las mujeres de más de 50 años y de mayor edad.
Sin embargo, la profesional remarcó que el papel de la detección del cáncer de mama no es claramente evidente en las tendencias de mortalidad, ya que el estudio reveló varios casos donde los países con similares localizaciones geográficas y estado socioeconómico experimentaron tendencias similares, independientemente de si se empleaba la mamografía de cribado desde los años 80 o si se introdujo en 2005 o más adelante.
“La dificultad de aislar un solo factor…”
“Este hallazgo subraya la dificultad de aislar un solo factor común que tenga una influencia importante en las tendencias de la mortalidad”, afirmó Pizot, agregando que la investigación futura sobre la mortalidad por cáncer de mama debería centrarse en otras facetas de la gestión del cáncer de mama, como terapias, acceso a la atención y el uso de equipos multidisciplinarios.
Asimismo “las diferencias en los sistemas de atención de la salud y la gestión de los pacientes podrían explicar las discrepancias en la reducción de la mortalidad entre países similares”, argumentó. “Sin embargo, actualmente hay pocos datos que comparan la atención de pacientes con cáncer de mama entre países”, lamentó Pizot, quien señaló como una limitación del estudio que no había datos disponibles para muchos países latinoamericanos, asiáticos y africanos.
Causas
Existen varios factores que han demostrado elevar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama:
- Edad: La mayoría de los casos de cáncer de mama ocurren en mujeres de más de 50 años.
- Antecedentes familiares: Si una mujer tiene una historia personal o familiar de cáncer de mama tiene más riesgo de desarrollar la enfermedad.
- Alteraciones genéticas: Cambios hereditarios en los genes BRCA1 y BRCA2 o en otros genes, que aumentan el riesgo de cáncer de mama.
- Historia clínica: Las mujeres que ya tuvieron una enfermedad de mama benigna (no cancerosa) pueden tener un riesgo mayor de desarrollar cáncer de mama en el futuro.
- Primer embarazo tardío: tener un primer embarazo tardío (después de los 35 años) o no haber tenido hijos eleva las chances de tener cáncer de mama.
- Exposición hormonal prolongada: Tener la menstruación durante muchos años o el uso de terapia hormonal de reemplazo luego de la menopausia exponen a la mujer a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
- Estilo de vida: Sobrepeso u obesidad luego de la menopausia, in-actividad física, una dieta rica en grasas y el consumo elevado de alcohol juegan un rol importante en el desarrollo del cáncer de mama.
Signos de alerta
En estadio inicial, el cáncer de mama suele ser asintomático, razón por la cual se recomienda realizar controles periódicos tales como mamografías y otros. En un estado avanzado de la enfermedad pueden aparecer uno o varios de los siguientes signos:
- Bulto duro en la mama o la axila, que no suele causar dolor y aparece de un solo lado.
- Cambio en el tamaño o la forma de la mama, incluida una hendidura, el crecimiento (particularmente prominente) de venas o la erosión de piel.
- Cambios en la piel como endurecimiento, hoyuelos, bultos, enrojecimiento/calor o la apariencia de cáscara de naranja.
- Cambios en el pezón como una retracción, secreciones in-usuales o un sarpullido alrededor del área del pezón.
Diagnóstico
- Evaluación física y antecedentes: examen médico para identificar cualquier signo de enfermedad y registro de la historia clínica y características del paciente, incluyendo hábitos, factores predisponentes y otros.
- Examen clínico de la mama: examen realizado por un médico, quien palpará cuidadosamente las mamas y el área debajo de los brazos para detectar bultos o cualquier otro rasgo que parezca poco habitual.
- Mamografía: ecografía mamaria, resonancia magnética y otros estudios que permi-ten ver el interior de las mamas.
- Análisis de sangre: exámenes para detectar anomalías propias del cáncer de mama.
- Biopsia: extracción de células o tejidos que un patólogo observa al microscopio y verifica si hay signos de cáncer.
Tratamiento
Las mujeres con cáncer de mama tienen muchas opciones de tratamiento, que varían según el estadio de la enfermedad y el estado físico del paciente. Las opciones van desde cirugía y radioterapia hasta terapia hormonal, quimioterapia y las más recientes terapias biológicas y dirigidas. Se puede recibir más de un tipo de tratamiento, dependiendo del avance de la enfermedad.
Prevención
Primaria: para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama se recomienda llevar un estilo de vida saludable. Esto supone:
- No fumar
- Reducir el consumo de grasas
- Realizar actividad física
- Moderar el consumo de alcohol.
Además es aconsejable evitar en lo posible las terapias de reemplazo hormonal y la ex-posición excesiva a la radiación ionizante (Rayos X), que también aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Secundaria: consiste en la detección temprana del cáncer de mama. Para ello, se aconseja:
- Mamografía (radiografía de la mama) y examen físico cada dos años en mujeres de 50 a 70 años. Tanto en las mujeres de entre 40 y 50 años como en las mayores de 70, la decisión de hacer o no una mamografía debe ser consultada con el ginecólogo o médico de cabecera.
- Ecografía mamaria y resonancia magnética en mujeres con fuertes antecedentes familiares y mutaciones genéticas predisponentes, y en casos puntuales tales como mamas extremadamente densas o con prótesis mamarias. (Fuente: La Nación Salud).
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