25 de noviembre de 2015

. Doce ciudadanos comenzaron a juzgar ayer a un militar retirado que mató a su ex mujer


En febrero del año pasado el encausado mató de tres disparos en el pecho a la víctima, una azuleña con la que tuvo cuatro hijos y convivió durante alrededor de dos décadas. Ayer, en la primera de las audiencias de este juicio por jurados, declararon once testigos. Entre ellos, el hombre que acompañaba a Silvia Machesi aquella madrugada en que fue asesinada por José Melitón Tapia en el estacionamiento de la casa de juegos de la vecina ciudad.

 

[gallery ids="94113,94114"]

José Melitón Tapia, un militar retirado que tiene 70 años, está preso desde el 11 de febrero del año pasado.

En las primeras horas de ese día, utilizando un revólver calibre 38, asesinó a balazos a su ex concubina, una mujer que se llamaba Silvia Noemí Machesi, trabajaba como telefonista en la Cooperativa Eléctrica de Azul Limitada y tenía 53 años.

El femicidio se produjo en el estacionamiento del Bingo que está en Olavarría, cuando el hombre viajó desde Azul a la vecina ciudad, después de que alguien lo llamó por teléfono y le dijo que su ex pareja, una mujer con la que convivió alrededor de dos décadas y tuvo cuatro hijos, estaba en la casa de juegos con un hombre.

Luego de cometido el crimen, Tapia regresó a Azul en la camioneta Toyota de su propiedad en la que se movilizaba.

Al volver, lo primero que hizo fue ir hasta la casa de su yerno, un hombre que está casado con una de las hijas que el ex militar tiene de un matrimonio previo a la relación que inició con la víctima de este homicidio.

A ese hombre le dijo que se había mandado “una macana”. Después, esa misma madrugada del 11 de febrero de 2014, ambos concurrieron a la sede de la comisaría primera local.

En la seccional policial de Belgrano y Las Flores Tapia confesó la autoría del hecho -algo que desde el punto de vista jurídico no puede ser valorado como una prueba en su contra- y entregó el arma homicida.

Transcurridos algo más de un año y nueve meses de ocurrido ese asesinato, hecho donde el hombre que acompañaba a Machesi en ese momento resultó con una lesión leve a causa de uno de los disparos efectuados por el militar retirado, José Melitón Tapia comenzó a ser juzgado ayer por el crimen.

Ahora, un jurado popular integrado por doce ciudadanos será quien deberá determinar si el hombre es culpable o no de ese asesinato que cometió y que las partes, cuando dieron a conocer sus lineamientos ni bien el debate comenzó, no discutieron.

El Dr. Martín Céspedes, uno de los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal número 1, es el juez que está conduciendo el debate.

El Ministerio Público Fiscal está representado por el Dr. Cristian Citterio, a quien está acompañando la fiscal Viviana Beytía.

A Tapia, en tanto, lo está representando el defensor Oficial Martín Marcelli. Y en esa tarea lo asiste la Dra. Mariana Mocciaro, funcionaria judicial azuleña y, también, Defensora Oficial.

Tras lo que fue, durante toda la mañana de ayer, el proceso de selección del jurado que está ahora interviniendo en este debate, el juicio propiamente dicho se inició pasada la hora 14. Y tuvo como escenario, como ya es habitual para este tipo de procesos, la sala que en el tercer piso de los Tribunales de Azul posee la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal.

Con sus diferentes versiones, los once testigos que declararon le fueron dando forma a lo ocurrido aquella madrugada del ya referido 11 de febrero del año anterior, en el marco de un proceso que está previsto que continúe hoy con los dichos de más personas.

Cerrada la etapa testimonial, llegará el momento de los alegatos de las partes, algo que de concretarse también durante el día de hoy derivará en que, instantes después, los doce ciudadanos que en calidad de jurado están interviniendo en el caso den a conocer el veredicto que servirá para saber si el militar retirado es “culpable” o “no culpable” de ese homicidio que cometió.

Lineamientos

A José Melitón Tapia le imputan la autoría de un homicidio “doblemente agravado”. Tanto por la utilización de un arma de fuego para cometerlo como por quien resultara la víctima: esa mujer con la que mantuvo un vínculo de pareja que se prolongó por alrededor de dos décadas.

Pero también, al hombre oriundo de la provincia de Jujuy y que desarrollara gran parte de su carrera militar en la Guarnición que tiene sede en esta ciudad, lo están juzgando como el presunto autor de otros delitos.

Específicamente, ilícitos que están relacionados con la portación ilegal de ese revólver marca “Colt” calibre 38 -considerado desde el punto de vista penal como un arma de guerra- con el que asesinó a balazos a la madre de cuatro de los diez hijos que tiene; y con el abuso de armas que cometió durante el mismo hecho. Concretamente, al herir al hombre que aquel día acompañaba a Machesi.

Los lineamientos de las partes dejaron ayer bien en claro, ni bien comenzado el debate, hacia dónde intentará el Fiscal apuntar su hipótesis y el rumbo que a la misma le dará el Defensor Oficial, en ese afán de ambos por convencer con sus respectivas pretensiones al jurado.

El Dr. Citterio fue bien claro cuando se paró frente al jurado para presentarle su versión del caso. Y les dijo a esos doce ciudadanos que forman parte del mismo que Tapia “cometió un delito por el cual debe ser declarado culpable”.

Su versión de la existencia material del hecho hizo especial hincapié en que Machesi recibió tres disparos en el pecho. Sucedió cuando estaba en el interior del automóvil Renault Megane de su propiedad en el que se preparaba para volver a Azul. En el asiento del acompañante, hasta se había colocado el cinturón de seguridad.

En ese entonces la acompañaba Gastón Urruti, ese hombre al que el Defensor Oficial señaló como el amante de Machesi en su lineamiento de ayer.

Y otra cosa que le pidió al jurado el Fiscal del juicio fue que estuviera atento “a la historia de vida de Tapia y de la víctima”.

Después, cuando al defensor Marcelli le tocó presentar el caso, el funcionario judicial puso especial énfasis en las circunstancias que rodearon al hecho.

Esos sucesos, desde su punto de vista, apuntan a convencer al jurado de que el militar retirado cometió un homicidio enmarcados en cuestiones relacionadas con la violenta emoción que lo invadió al observar que su mujer salía de la casa de juegos abrazada a quien era su amante.

Para Marcelli, ese día José Melitón Tapia cometió “un homicidio pasional”, cuando su conciencia estaba momentáneamente perturbada por esa imagen que estaba viendo, situación mediante la cual “no pudo comprender la criminalidad del acto ni dirigir sus acciones”. En otras palabras, un homicidio en estado de emoción violenta, marcado por eso con lo que se encontró cuando, alertado por alguien que lo llamó por teléfono mientras estaba en Azul, esa voz anónima le dijo que su mujer estaba en el Bingo con otro hombre. O también, tal como el propio Defensor Oficial lo refirió, un crimen marcado por “circunstancias extraordinarias de atenuación” debido a que Machesi -supuestamente- lo engañaba.

“Tapia no pudo controlarse”, le dijo Marcelli a los miembros del jurado. “No pudo hacer algo distinto a lo que hizo. El impulso lo llevó”, les dijo también a esos doce ciudadanos convertidos en los jueces de este proceso, sin dejar de mencionar que esa reacción del hombre tuvo mucho que ver con esa “formación rígida” que posee y está ligada a su carrera militar.

Los testigos

Por sus especiales características, entre los once testigos que declararon ayer -entre policías y civiles- hubo dos versiones que se convirtieron en fundamentales para tener un panorama más claro sobre lo que sucedió aquella madrugada del 11 de febrero del año pasado en el Bingo que está en Olavarría.

Una de esos testimonios fue el del hombre que estaba con Machesi, un azuleño llamado Gastón Marcelo Urruti.

A Urruti, el Defensor Oficial lo señala como el amante de Machesi. El hombre, aquel día, había ido junto a Machesi al Bingo. Y era él quien conducía el auto de la mujer cuando lo peor para la víctima de este homicidio sucedió.

“Yo abrí la puerta y salí corriendo”, le dijo ayer al jurado Urruti. El hombre no pudo decir que había sido Tapia el autor de los disparos. Dijo que se enteró después, por lo que decían los medios que daban cuenta de lo que había pasado aquella madrugada en el estacionamiento de la casa de juegos.

Urruti, que dijo ser “proveedor de la CEAL”, fue consultado también por las partes sobre su relación con Machesi.

El hombre, sin dar demasiados detalles sobre cómo era aquel vínculo, habló de que ambos “se estaban conociendo” para cuando la mujer fue asesinada. Y también declaró que con ella “eran compañeros de trabajo”, al mismo momento en que estaban iniciando una relación que se truncó dramáticamente cuando el militar retirado prácticamente la ejecutó desde muy corta distancia de tres balazos.

Lo hizo después de destrozar con el codo de uno de sus brazos la ventanilla de la puerta delantera del acompañante para, inmediatamente, comenzar a dispararle al pecho con ese revólver calibre 38 que portaba.

Los dichos de Urruti sirvieron también para conocer que la mujer estaba separada del ex militar desde hacía unos diez años, según ella misma –aseguró el hombre- le había contado.

Para ese entonces, José Melitón Tapia vivía enfrente de la casa donde Machesi lo hacía con los hijos que ambos habían tenido durante esas dos décadas en que duró la convivencia.

“Me rozó el plomo de la bala”, contó también Urruti mientras se tocaba en la parte de atrás de su cintura, señalando el lugar del impacto con un dedo de su mano.

Aquella noche, el hombre tuvo que ser atendido en el Hospital Cura de Olavarría por esa lesión leve que había sufrido, antes de que en sede policial brindara su primera versión de los hechos que derivaron en la muerte de la mujer.

En las fotos exhibidas ayer por las partes a los testigos, a la víctima de este crimen esas imágenes la ubicaban ya sin vida fuera del vehículo, tirada boca arriba en el piso y del lado del conductor, algo que llamó la atención teniendo en cuenta que ella, ni bien con Urruti ambos se disponían a volver a Azul, iba en el asiento del acompañante.

Cuando Carlos Agozzino se convirtió en el noveno de los testigos que ayer declaró en el debate, su versión de lo sucedido introdujo matices que hasta ese entonces los que habían pasado por la sala de debates no habían referido.

El hombre es yerno de José Melitón Tapia. Está casado, según contó, con la hija mayor que el militar retirado tiene, fruto de ese matrimonio previo a que el encausado conociera a Machesi.

“Me mandé una macana, la maté a mi mujer”, relató ayer Agozzino en el juicio que su suegro le dijo aquel 11 de febrero, ni bien regresó de Olavarría luego de ocurrido el crimen de Machesi.

Su versión de lo que pasó cuando Tapia lo fue a buscar a su casa indicaba también que al llegar tenía la ropa manchada con sangre, además de una herida en uno de sus codos tras haber destrozado el vidrio de la puerta del acompañante del auto en el que estaba sentada Machesi cuando le disparó.

Agozzino fue quien acompañó a su suegro hasta la comisaría primera para que se entregara. También, en ese momento el homicida le dio a los policías que lo atendieron el revólver.

El arma de fuego le fue exhibida ayer a uno de los efectivos de seguridad que estaban ese día en la seccional de Belgrano y Las Flores. Y en la sala, el policía reconoció el revólver -con un tambor con capacidad para seis proyectiles- como el mismo que ese día Tapia llevó cuando se entregó.

“Me pidió que lo acompañara a la comisaría a entregarse”, recordó Agozzino sobre lo que pasó aquella madrugada con su suegro.

Ese testigo fue quien señaló también que, estando en Azul, José Melitón Tapia le dijo que recibió un llamado telefónico donde una voz del otro lado de la línea lo trataba de “viejo cornudo” y le informaba que su mujer estaba en el Bingo de Olavarría con otro hombre.

En medio de esa confesión, el militar retirado le contó también a su yerno que cuando fue a Olavarría vio a Machesi con ese otro hombre, cuando ambos “salían riéndose de adentro del Bingo, abrazados y a los besos”.

Agozzino definió a la relación entre Tapia y Machesi como “medio enfermiza”. Y no dejó de mencionar que su suegro le había contado que ella le robaba plata porque “le gustaba mucho jugar”.

Esa noche recordó también que sintió que su suegro tenía “aliento a alcohol” y que estaba “muy nervioso y alterado” cuando regresó de Olavarría.

Aunque en algún momento el militar retirado le dijo que dudaba de si Machesi había fallecido luego de que le disparara, su yerno recordó que ni bien ambos ingresaron a la comisaría Tapia dijo: “Maté a mi esposa, me vengo a entregar”.

Bastó que dijera eso para que al hombre lo aprehendieran, teniendo en cuenta que en la seccional policial azuleña -vía radial- ya estaban al tanto de lo que había ocurrido instantes antes en la casa de juegos de Olavarría, cuando en el estacionamiento se produjo ese femicidio que ahora se ha convertido en la trama principal de este juicio.
El dato

Los demás testigos que declararon ayer en este debate fueron tres empleados del Bingo que esa noche estaban trabajando como custodios en la parte del estacionamiento de la casa de juegos y observaron lo ocurrido. También dieron sus versiones de lo ocurrido en torno al crimen policías que tomaron intervención en el hecho, del mismo modo que los dos agentes que estaban en la Seccional Primera de Azul cuando José Melitón Tapia se hizo presente para entregarse. Y la recepción de la prueba testimonial se completó con la presencia de la médica que atendió a Urruti en el hospital de Olavarría, quien dijo que prácticamente no recordaba absolutamente nada sobre lo que había sido asistir al hombre que resultara herido.

 

FÚTBOL LOCAL

FÚTBOL LOCAL. El Clausura entra en una fecha clave en la lucha por el liderazgo y la clasificación

El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.

16 de octubre de 2026

DIVISIONES INFERIORES

DIVISIONES INFERIORES . Dos punteros en Décima División

16 de octubre de 2026

ORGULLO AZULEÑO ORGULLO AZULEÑO

ORGULLO AZULEÑO . Minvielle se destacó en el Sudamericano

15 de octubre de 2026

GOLF CLUB AZUL GOLF CLUB AZUL

GOLF CLUB AZUL. Campeonatos 2026: se viene la definición

15 de octubre de 2026

LA PRESUNTA ESTAFA PIRAMIDAL QUE INVOLUCRA A SANTAMARÍA MARTINI LA PRESUNTA ESTAFA PIRAMIDAL QUE INVOLUCRA A SANTAMARÍA MARTINI

LA PRESUNTA ESTAFA PIRAMIDAL QUE INVOLUCRA A SANTAMARÍA MARTINI . Para Furiasse, el caso "es sumamente grave y delicado"

15 de octubre de 2026

5° MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA 5° MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA

5° MARCHA FEDERAL UNIVERSITARIA . "Nos parece el momento exacto para volver a hacer escuchar nuestra voz"

15 de octubre de 2026

CON ENTRADA A LA GORRA CON ENTRADA A LA GORRA

CON ENTRADA A LA GORRA . Encuentro coral en la Capilla Buen Pastor: música y comunidad

14 de octubre de 2026

SE PUEDE PARTICIPAR HASTA EL 26 DE OCTUBRE SE PUEDE PARTICIPAR HASTA EL 26 DE OCTUBRE

SE PUEDE PARTICIPAR HASTA EL 26 DE OCTUBRE . Festival Cervantino: convocatoria al concurso "El postre identitario cervantino"

14 de octubre de 2026


TRES VARONES Y UNA MUJER . A juicio por delitos en el Cementerio

mask

EN EL MARCO DEL XX FESTIVAL CERVANTINO . Se desarrollará el proyecto "La Danza Espejo de Cultura e Identidad"

mask