23 de diciembre de 2013
Yo, que soy una vulgar ave de corral, temerosa, no quise cobijar un pichón también temeroso. Pretendí empollar un cóndor con determinación de águila. De espíritu libre, fiel sólo a sus convicciones, sin miedo a las contradicciones que trae el crecimiento.
De pensamiento crítico, capaz de analizar y escudriñar la realidad y atreverse a intentar modificar el status quo, cuando sus propias razones -meticulosamente examinadas- se lo aconsejaren. Jamás alguien que diga sí o no porque todos lo dicen. Sino un alma sensible que intérprete el silencio de los más débiles y le ponga su voz, que no titubée en enfrentar el poder pequeño o grande de quienes se creen con privilegios, escondiéndose en normas convencionales manchadas de injusticia.
Le enseñé a ser libre de las miradas y opiniones ajenas, de los pensamientos y acciones en masa. Libre para seguir su camino. Libre hasta de mí. Crié, en definitiva, un cóndor con tenacidad de águila. De cóndor tiene la energía en la mirada, la valentía, la inteligencia y la fuerza. De águila, tiene la serenidad de atravesar las tormentas, remontándose más alto. Los vientos sólo potencian su vuelo hasta que indefectiblemente, pacientemente, inhibe y destruye la amenaza. Mientras las aves de corral, como yo, nos enredamos en pequeñas cuestiones de oscuro gallinero alborotado, este cóndor con alas de águila avanza a otro nivel superior y más luminoso.
Mi hija egresó del secundario; no voy a detenerme en las medallas que colgaron en su cuello por obtener el mejor promedio de sexto año y el mejor promedio de primero a sexto. Eso es anecdótico y nos enorgullece a sus padres más que a ella, que minimiza los éxitos tanto como los fracasos y siempre va por más. Terminar el secundario, para nuestra cultura de clase media, esforzada y trabajadora, tiene el significado del comienzo de la etapa de la adultez. Como hayamos sido, ya no seremos. Lo que hayamos vivido, ya no viviremos.
Me quedaré con sus fotos de jardín maternal y de infantes, con el recuerdo de las seños Pato, Ale, Celina y Gaby, que fueron las que cumplieron el papel de mamá en los primeros despegues de mí, y que a la vez le enseñaron a relacionarse. Las fotos del primario, con la magia de la seño Silvana que de la nada me la devolvió leyendo letreros y titulares de diario cuando apenas estaba terminando marzo. Y el devenir de los años siguientes, en que me pedía que no la dejara en la puerta de la escuela, sino en la esquina, porque se creía grande e independiente. La directora del primario, Sra. Susana, en el inicio de clases nos dijo a los padres que nosotros teníamos el deber de la esperanza. ¡Vaya por Dios, si no tuvo razón esa mujer! Es en pos de esa esperanza que siempre he criado a mi hija y creo en ella. Por último, el secundario. Dos profesoras que tocaron su corazón, tal vez entre otras, pero estas se acercaron a lo mejor de ella: Rosana, la profe de matemática y física, que además de provocarle admiración como docente le despertó su interés por las ciencias exactas; y Andrea, la profe de Catequesis, que sacó de mi hija todo el amor y la calidez que hasta ella misma desconocía que atesoraba. Habrá otros caminos para nosotras dos y otras oportunidades de crecimiento. Pero ya no estaré todos los días pendiente de que despierte, vaya a la escuela, coma bien, duerma temprano, ni compartiré las experiencias de sus actividades y sus amistades, minuto a minuto, en tiempo real.
Llegó el momento de que esta ave valiente y enérgica de alas poderosas, abandone el nido de corral, que desde hace mucho tiempo le queda chico. Pero sabe que siempre mis pequeñas alas calentitas estarán dispuestas a abrigarla si quiere regresar, aunque sea por un momento. Me quedaré mirando cómo despliega vuelo, hasta que su figura se confunda con el aire nuevo y regenerador de la vida. Porque la vida exige que los hijos se vayan de uno para que puedan crecer.
Marcela Tolosa
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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