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De acuerdo a datos oficiales, en el primer semestre de este año la gestión Inza comprometió destinar para obras en establecimientos escolares solamente 397.050 pesos, de los casi 9 millones que hasta ese momento había percibido por el Fondo Educativo. Pero la realidad es que hasta el 30 de junio no había desembolsado un solo peso en ese concepto. La mayor parte del dinero que recibe para que la educación pública del distrito de Azul mejore, se va en el pago de los sueldos a los trabajadores.
EL DATO:
La Ley Nacional Nº 26.075 por la cual se creó el Fondo Educativo tiene entre otros objetivos el incremento de la inversión en educación, ciencia y tecnología, para promover condiciones de igualdad en materia educativa y el desarrollo de la investigación. Pretende, además que se incremente la inversión en educación hasta más allá del 6 por ciento del PBI.
La utilización del Fondo Educativo que ha hecho y hace desde 2013 hasta hoy la gestión encabezada por el intendente José Inza, ha sido severamente cuestionada desde distintos sectores de la comunidad por no ajustarse a lo que la legislación vigente establece en cuanto al destino que debe darse a esos recursos.
Un informe oficial al que tuvo acceso este diario, da cuenta de la ejecución que el Ejecutivo hizo de este Fondo desde del 1° de enero al 30 de junio de este año, según los datos volcados al RAFAM -Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal-.
De él se desprende, entre otras tantas cuestiones, que el dinero recibido en ese concepto -al igual que en años anteriores- ha sido imputado para financiar los gastos corrientes de la Secretaría de Cultura y Educación, incumpliendo lo que establece la ley que creó el Fondo y la última resolución del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires.
Además, analizando los casi 9 millones de pesos del Fondo Educativo que fueron cargados al sistema hasta el 30 de junio, se ve claramente que sólo comprometió invertir en obras para establecimientos educativos 397.000 pesos, aunque hasta ese día no había erogado un solo peso. También, que el 58 por ciento del dinero se va en el pago de sueldos y un 36 por ciento en distintos gastos como bienes de consumo, bienes de uso y servicios no personales, donde se encuentran conceptos realmente llamativos.
Si bien deberá ser el Tribunal de Cuentas el que determine si se están utilizando bien los fondos, este diario pudo saber que ya hay una advertencia de la Contaduría General del municipio al respecto.
Sin dudas, el direccionamiento que se le da a estos recursos sigue generando debate. Es que si se tiene en cuenta que desde 2013 -año en que la Nación comenzó a girar a la provincia para que esta, a su vez, gire a los municipios el dinero de este fondo- hasta agosto pasado el Ejecutivo recibió casi 38 millones de pesos, mucho se podría haber hecho por la educación del distrito de Azul.
Tal vez próximamente, cuando entre en vigencia la ordenanza que había sido vetada por Inza pero que finalmente quedó promulgada por la insistencia del Concejo Deliberante
-que creó el Fondo Educativo Municipal y una comisión asesora encargada de determinar las prioridades de asignación del dinero-, el debate sobre si se usan bien o mal los recursos ya no sea necesario.
Sueldos versus obras
Los números volcados al RAFAM muestran que del 1° de enero de este año al 30 de junio, el Ejecutivo destinó 8.969.560,26 pesos correspondientes al Fondo Educativo a la Secretaría de Cultura y Educación.
Para obras en establecimientos escolares comprometió 397.050 pesos, pero al cierre de junio la comuna no había desembolsado absolutamente nada para mejorar las escuelas del distrito. Si se saca el porcentaje, ese monto representa sólo el 4,43% del total de los recursos, un número realmente ínfimo no sólo por lo que significa en sí mismo, sino teniendo en cuenta las necesidades que atraviesan los distintos establecimientos educativos del partido.
En contraposición, el porcentaje más alto de esos casi 9 millones de pesos se lo lleva el pago de sueldos del personal, que según el informe del RAFAM asciende nada menos que a 5.260.677,33 pesos -el 58,65% del total de esos recursos-, en franca transgresión no sólo a la ley que creó el Fondo Educativo sino también a la resolución del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires emitida en diciembre de 2014.
El resto del dinero, se comprometió para afrontar el pago de bienes de consumo, bienes de uso y servicios no personales. Ese monto asciende a 3.311.832,93 pesos -el 36,92% restante-.
Los gastos cubiertos con el FE
Como ya se mencionó, el Fondo Educativo se ejecutó para solventar un área política de la estructura municipal como es la Secretaría de Cultura y Educación.
En detalle, el dinero que debe utilizarse con fines estrictamente educativos y destinado exclusivamente a establecimientos incorporados al Sistema Educativo Nacional, en el primer semestre de este año se usó en Azul para cubrir gastos totalmente diferentes a lo establecido.
Por ejemplo, se usó para pagar gastos en personal, asignaciones familiares incluidas; bienes de consumo como productos alimenticios agropecuarios y forestales; productos químicos, combustibles y lubricantes; productos metálicos; productos de minerales no metálicos; minerales; productos papel, cartón e impreso; textiles y vestuario; productos de cuero y caucho; también bienes de uso como maquinarias y equipos; y servicios no personales como pasajes y viáticos; alquileres y derechos; mantenimiento reparación y limpieza; servicios técnicos y profesionales; servicios comerciales y financieros; impuestos, derechos y tasas.
Hay más. Cada uno de esos gastos, fueron generados por distintos programas y actividades de la Secretaría de Cultura y Educación municipal, como por ejemplo la que denominan Conducción y Administración de Políticas de Cultura y Educación; por Talleres a la Comunidad; Actividades en Museos, Bibliotecas, Monumentos y Espacios Públicos; Actividades Museo López Claro; Escuela Agraria; Actividades Azul Ciudad Cervantina; Educación; Patrimonio Arquitectónico, Cultural e Histórico y Políticas de Juventud.
Una resolución no tenida en cuenta
A todo esto, después de ver el detalle de la utilización que hizo el Ejecutivo del Fondo Educativo, cabe recordar la Resolución 010/14 del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires fechada el 4 de diciembre del año pasado y firmada por el presidente del TC, Eduardo Benjamin Grinberg, y los vocales Héctor Bartolomé Giecco, Gustavo Ernesto Fernández, Miguel Oscar Teilletchea y Cecilia Rosaura Fernández.
Textualmente, establece que “los recursos provenientes del Fondo creado por el artículo 7 de la Ley 26.075, deberán ser utilizados por los Municipios en concordancia con los objetivos estrictamente educativos… y deberán ser destinados exclusivamente a establecimientos incorporados al Sistema Educativo Nacional”.
Luego, puntualiza que los Municipios podrán utilizar los recursos del Fondo de Financiamiento Educativo para el ejercicio 2015 en:
- a) Construcción y/o mantenimiento de infraestructura escolar de gestión estatal en cualquiera de los niveles del Estado;
- b) Generación de programas de capacitación y apoyo pedagógico destinados al mejoramiento de la calidad educativa y a evitar la deserción escolar;
- c) Adquisición y/o mantenimiento de equipamiento escolar;
- d) Cualquier otra finalidad estrictamente educativa”.
Lejos, muy lejos, de esta resolución están el pago de sueldos; el pago de pasajes y viáticos; el pago de impuestos, derechos y tasas; la compra de productos químicos, combustibles y lubricantes o textiles y vestuario, por mencionar sólo algunos.
No obstante, deberá ser el mismo Tribunal de Cuentas de la provincia el que, al analizar los números de este año de la comuna, determine si el Ejecutivo cumplió o no con la legislación vigente.
Por último, según pudo saber este diario desde la Contaduría General del municipio se inició un expediente solicitándole al secretario de Economía y Finanzas,
Daniel Mujica, que indique qué pautas siguió o en qué dictamen técnico se basó para gastar los recursos del FE como se han gastado, teniendo en cuenta que no se ajusta a la resolución del Tribunal de Cuentas. Esta es una especie de nueva observación de Contaduría al manejo que el Ejecutivo hace de los recursos públicos.
EL FONDO EDUCATIVO Y EL GASTO EN PERSONAL En repetidas oportunidades, cuando el Concejo Deliberante trató el tema de la utilización del Fondo Educativo, se denunció que una buena parte de los recursos recibidos iban a cubrir el pago de sueldos de los trabajadores.
Según consta en el RAFAM, es así, aunque ahí sólo consta lo de la Secretaría de Cultura y Educación. En el primer semestre de este año, de los 8.969.560,26 pesos que se cargaron en ese sistema, 5.260.677,33 pesos se destinaron a gastos de personal permanente y temporario, con el correspondiente pago de asignaciones familiares.
El detalle de lo que se paga en sueldos es el siguiente:
- Conducción y Administración de Políticas de Cultura y Educación:
1.416.471,03 pesos- Talleres a la Comunidad:
686.310,55 pesos- Actividades en Museos, bibliotecas, monumentos y espacios públicos:
102.719,80 pesos- Actividades Museo López Claro:
111.331,15 pesos- Escuela Agraria:
1.205.070,48 pesos- Actividades Azul Ciudad Cervantina:
28.294,40 pesos- Educación:
1.304.825,90 pesos- Patrimonio Arquitectónico, Cultural e Histórico:
71.465,70 pesos- Políticas de Juventud:
334.188,32 pesosEl total utilizado para abonar haberes asciende a los
5.260.677,33 pesos.
CASI 38 MILLONES DE PESOS… Y LAS ESCUELAS SIGUEN ESPERANDO En 2013, la Nación comenzó a girar los recursos del Fondo Educativo a la provincia y ésta, a su vez, los giró a los municipios. Desde ese momento y hasta agosto de este año, la gestión Inza recibió en este sólo concepto
37.976.697 pesos.
En estos tres años y medio, el dinero de ese Fondo ha sido imputado para financiar los gastos corrientes de la
Secretaría de Cultura y Educación, como sueldos, eventos y todas las actividades que se generan en esa área política del gobierno comunal.
En 2013 el Ejecutivo percibió 9.147.338 pesos; en 2014, 11.367.620 y hasta agosto de este año, 17.461.739.
Mucho dinero que podría haber permitido que, por ejemplo, las escuelas de todo el distrito no estuviesen en las condiciones edilicias en las que están; que las cooperadoras no tuviesen que hacer el esfuerzo que hacen para asistir a los distintos establecimientos; que no se hubiese cortado el servicio de transporte escolar rural (poniendo el dinero y sabiendo que luego la provincia lo devuelve); que el Servicio Alimentario Escolar no pasara los sobresaltos que pasó a lo largo del año.
Nada de esto se tuvo en cuenta. El 9 de marzo pasado, en el acto de inicio del ciclo lectivo que se realizó en la Escuela Secundaria Agraria, el intendente José Inza anunció que en los próximos días a esa fecha se llamaría a licitación para la construcción del nuevo de ese establecimiento escolar con dinero del Fondo Educativo.
Ese día dijo textualmente que
“a partir de este año vamos a recibir un dinero que viene en carácter de Fondo Educativo proveniente del Gobierno Nacional como coparticipación y vamos a hacer un plan de obras muy ambicioso en lo que respecta al apoyo y desarrollo de establecimientos educativos. Como la Escuela Agraria es municipal y vienen con un desarrollo local bien definido es que quiero dar el primer paso del uso del Fondo Educativo con esta institución para que avancemos en la construcción y en el curso de este año, si es posible, tengamos todo terminado”. De esta declaración se desprenden dos cuestiones: primero, que este no fue el primer año en el que recibió dinero en ese concepto, sino que ya llevaba dos años percibiéndolo; y segundo, reconocía entonces que nunca lo había usado en una escuela.
Datos al margen, meses después él mismo anunció que la obra sería financiada por el Ministerio de Planificación Federal y por lo tanto el municipio no tendría que poner el dinero del Fondo. Pero nunca más habló el Intendente sobre el tema. Lo que sí hizo fue vetar la ordenanza del Concejo Deliberante que creaba el Fondo Municipal Educativo, sacándole el manejo exclusivo del dinero. Pero ante la insistencia, el legislativo local la promulgó más allá de los deseos de José Inza.
EL USO DEL FONDO EN OTROS MUNICIPIOS Municipios cercanos destinan los recursos del Fondo Educativo para las escuelas de sus distritos según establece la normativa vigente. Algunos ejemplos:
En
Tapalqué se formó una Comisión de Asesoramiento para la Ejecución del Fondo Educativo, integrada por representantes del Ejecutivo, las áreas de Planeamiento, Juventud, Contable, Legal y Hacienda municipal; del Concejo Deliberante; de la Jefatura de Inspección y del Consejo Escolar.
Esa comisión es la encargada de evaluar la ejecución del Fondo y asignar los recursos según las necesidades y prioridades que se determinen. Sólo para dar un ejemplo, desde esa comisión se decidió la adquisición de un minibús que se incorporó para el traslado de los estudiantes del distrito.
En lo que hace a la ciudad de
Tandil, hace un mes atrás el intendente Miguel Lunghi firmó un contrato de 500.000 pesos para la construcción de nuevos baños y el cambio de techo del CER Nº 5 de San Antonio, y que forma parte de las más de veinte obras de infraestructura programadas por la comuna para este año y que se desarrollan a través del Fondo Educativo. Pero además, durante 2015 ya se completaron los trabajos de renovación de la red de gas, colocación de los artefactos y reparaciones generales en diferentes espacios de la E.P. Nº 47, la reparación de techos en la E.P. Nº 7 y la reparación del techo y cielorrasos y renovación de la instalación eléctrica en la Escuela Técnica 3; y están ejecutándose diferentes obras en la Escuela Primaria Nº 21, en el Conservatorio de Música, en el edificio de la E.P. Nº 4 – E.S. Nº 16, en el Jardín de Infantes Nº 905 y en la Escuela Primaria Nº 56.
También con los recursos del FE se avanza en el armado de los proyectos y procesos licitatorios para concretar intervenciones en otros once establecimientos educativos.
En
Ayacucho, por ejemplo, funciona desde el año pasado la Comisión Coordinadora de Fondo Educativo -formada por distintos representantes de instituciones como la UEGD, los gremios, el Concejo Escolar, el Concejo Deliberante y la Municipalidad- que ya ha definido las prioridades relacionadas con infraestructura de los distintos establecimientos educativos y se han destinado allí los recursos.
En
Rauch, en agosto de este año hubo un conflicto con los transportistas escolares que interrumpieron el servicio ante la falta de pago de la provincia. Frente a esa situación, el Ejecutivo de esa ciudad decidió utilizar recursos del FE para destrabar el conflicto y que los chicos pudiesen volver a las escuelas.
En
Azul, en cambio, el intendente José Inza vetó en su totalidad la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante que creó el Fondo Educativo Municipal con el objetivo de que el 100 por ciento de los recursos sean dirigidos a dar respuesta a los requerimientos de las distintas escuelas del distrito. Ante esa arbitraria decisión del jefe comunal, el legislativo insistió en la aprobación de la ordenanza y, por mayoría de votos, quedó finalmente promulgada, desechando así la intención de Inza de seguir manejando él ese dinero. Así, se crea en Azul la Comisión Asesora del Fondo Educativo Municipal integrada por representantes del Ejecutivo, del Concejo y de la UEGD, para determinar las prioridades al momento de asignar los recursos.
Un caso similar al de Azul se da en
Olavarría, donde el intendente José Eseverri recibe fuertes cuestionamientos por la utilización de los recursos ya que gran parte de ellos fueron a pagar sueldos.