4 de diciembre de 2016
[gallery ids="138107,138106"]
Es ex inspectora de la rama primaria y el día que se mudó a su propia casa Dios, según ella, le envió una señal: abrir un merendero que lleva por nombre “Pan del cielo”.
Verónica Crisafulli es una docente jubilada que se desempeñó como maestra, directora e inspectora en Escuelas Primarias del Partido de Azul. Desde hace un año ella cuenta con un merendero en el garaje de su casa, sita en Rauch entre calles 3 y 4 (a una cuadra y media de la Avenida Mujica). A ese lugar, bautizado como “Pan del cielo”, concurre de lunes a viernes una importante cantidad de niños a tomar la merienda, que se refuerza los días sábado. Además se les brinda contención afectiva y los acompañan en la realización de actividades de educación física.
En diálogo con EL TIEMPO, Crisafulli contó cómo surgió este emprendimiento y qué tipo de actividad desarrollan los niños que allí concurren.
“Fue una señal del cielo”
“El 19 de septiembre de 2015, el día que compré la casa, se acercaron los chicos del barrio pidiéndome un vaso de agua y preguntándome cuándo iba a abrir el comedor. Para mí eso fue una señal del cielo porque soy creyente y cristiana; Dios es uno para todos y pensé que, una manera de devolverle a Él la bendición que alcancé de acceder a mi casa propia, era abriendo un merendero”, comenzó diciendo Crisafulli.
Continuó recordando que “empezamos con 10 ó 15 chicos y ahora tenemos 50. Trabajo con mis 3 hijas mujeres: Romina, Emilia y Oriana. La mayor es abogada, Emilia es gestora y la más chica estudia Ciencias Económicas, pero se hacen su tiempito para ayudarme y tienen la vocación de servicio de dar una mano a los demás. También colabora una sobrina, Geraldine junto con su esposo, Maxi, y Juli que les da actividades de educación física”.
La docente jubilada contó cómo es la dinámica para que funcione el merendero.
“Ahora recibimos donaciones; no es novedad que nuestro pueblo es muy solidario y la gente ayuda a quien lo necesita. En un principio entre mujeres del barrio poníamos plata y comprábamos los alimentos, hasta que se fueron abriendo puertas. Eso es lo que creemos justamente los creyentes: que cuando las cosas que vienen de Dios, se van abriendo puertas”, indicó.
“Así fue que recibimos donaciones de distintas agrupaciones. Hace poco, por ejemplo, Juan Louge de CREAMOS en Azul nos ayudó en la etapa de ampliar el garaje porque no tenemos espacio para más de 50 chicos y hay un patio grande. Más en esta época que salen a jugar. Asisten chiquitos con sus hermanos más grandes hasta adolescentes de 17 años. Y sobre todo es un lugar donde los chicos reciben amor”, añadió.
Explicó que “en esta época del año corrimos el horario; abrimos las puertas de 17 a 19 horas por el calor y los sábados porque es le día que los niños no reciben su comida en los establecimiento educativo al que concurren. Viendo la realidad, estamos pensando en organizar cenas también los días miércoles”.
Las necesidades no tienen frontera
En la nota con este matutino, la ex Inspectora de Primaria aclaró que algunos de los chicos que asisten a su comedor también concurren al Comedor Magalí, que coordina Beto Hourcade.
“Hay chicos que viven a más de 15 cuadras del merendero y yo los voy a buscar en mi vehículo. Incluso hay días que hago más de 4 viajes. Cuando me quedo sin vehículo, la Iglesia donde concurro que se llama ‘Alianza Cristiana y Misionera’, aportará un colectivo para ir a buscar a los chicos”, precisó.
Consultada en cuanto a qué estarían necesitando actualmente, Crisafulli especificó que “en casa tengo una habitación destinada al merendero y allí también hay comestibles, ropa y todo lo que la gente va acercando y llevando de acuerdo a las necesidades, pero lo que más necesitamos es calzado; ropa no tanto porque siempre donan”.
La responsable del lugar advirtió que los chicos utilizan el baño de su casa, pero aclaró su interés en que ellos tengan su propio sanitario “para mejorar su calidad de vida”. “Son familias carenciadas; algunas familias ni siquiera tienen agua potable o el baño lo tienen afuera y me gustaría que mi casa sea un lugar donde ellos puedan estar mucho mejor”, explicó.
Si alguien desea colaborar con Verónica Crisafulli con materiales de construcción para la necesaria ampliación de la casa –lo que redundará en que los chicos que asisten al merendero estén más cómodos-, o bien acercar algún tipo de donación, lo pueden hacer comunicándose al 15470924.
EL DATO
Con los chicos más grandes se está trabajando en el desarrollo de una huerta. Los alimentos que de esa iniciativa surjan podrán ser destinados al consumo de los niños que asisten al merendero.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026