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Por Marcial Luna
El expediente iniciado como consecuencia del fusilamiento de Manuel Chaves no se había extraviado ni incinerado durante alguno de los procesos militares posteriores a 1955. Durante la investigación que realicé para el libro, en la década del "90, tanto en la Justicia Federal como en diversos organismos de las fuerzas armadas se me informó que esa documentación había sido
destruida. Sin embargo, en noviembre de 2014 el Ministerio de Defensa de la Nación hizo público el archivo reservado de uno de los cabecillas del golpe militar de 1955: el almirante Isaac Rojas.
Entre la significativa documentación recuperada se encuentra el expediente «Chaves», identificado como
ARA DGH 26-1030 (R) C de 1955, cuya copia ahora se encuentra en mi archivo personal. Este expediente, fundamentalmente de instrucción a través de la justicia militar, contiene múltiples elementos que vienen a confirmar la investigación realizada para el libro que titulé
Chaves, el primer asesinato de la “Revolución Libertadora”, y que fuera editado en 1994 por este diario, como primera edición, y en 2013, por CTA Ediciones, a nivel nacional, lo cual permitió presentarlo en sitios emblemáticos para cualquier autor, como es el caso de la Biblioteca del Congreso de la Nación y de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
En 2015 se publicará la edición definitiva del libro “Chaves”, con la incorporación de un capítulo referido al contenido del expediente que estuvo en manos de Isaac Rojas. Así, concluirá la investigación que comenzó en 1994, con el primer testimonio brindado por los hijos del sindicalista fusilado el 22 de septiembre de 1955 en Azul y que también se publicó, como adelanto, en EL TIEMPO.
En “custodia” La información recobrada tiene, por lo menos, una doble importancia: por un lado se trata de la «causa Chaves» hasta ahora desconocida y ocultada y, por el otro, ha estado preservada bajo siete llaves personalmente por uno de los máximos responsables de la «Revolución Libertadora». Es decir, demuestra que el caso del asesinato de Manuel Chaves ha sido lo suficientemente importante para el almirante Isaac Rojas como para mantenerlo bajo celosa «custodia» durante cincuenta y nueve años. Incluso trascendiendo el tiempo de su propia muerte, ocurrida en 1993, puesto que recién en 2014 se logró la apertura de su archivo personal.
El expediente «Chaves» tiene dos etapas claves: la primera, desarrollada en la órbita del Juzgado Nacional (ahora Federal) con asiento en Azul durante 1955 y luego, a partir de que el magistrado declara su «incompetencia», la segunda etapa, con instrucción en la Justicia Militar.
Incompetencia Hay datos fundamentales en esta causa. El primero de ellos, si se tiene en cuenta que la muerte de Chaves se produce durante la noche del 22 de septiembre, es que el sumario de inicia el día 23 de septiembre de 1955, a cargo del Juzgado Nacional de 1ra. Instancia con sede en Azul. Al día siguiente, 24, el juez nacional declara su incompetencia, rápidamente. A partir de entonces el caso quedará en manos del Juzgado de Instrucción Militar, dependiente de la Marina de Guerra, en el marco de la «Revolución Libertadora» que tomó el poder nacional a través de un golpe de Estado el día 16 de septiembre de 1955. La auditoría emitió el dictamen 2428 el 31 de octubre del ’55 y la ratificación militar llegó el 12 de diciembre, con lo cual concluye la causa «Chaves» con el sobreseimiento de los marinos involucrados en el piquete, si bien luego se adoptaron algunas medidas administrativas más, como por ejemplo el archivo del expediente. Pocas causas lograrán un trámite tan expeditivo como en este caso.
Partícipes El expediente permite conocer la totalidad de los nombres de los militares intervinientes, tanto en el operativo realizado en la vivienda del sindicalista Manuel Chaves, como en la tramitación del expediente. Comencemos por el Juzgado Nacional de Primera Instancia, Criminal y Correccional, con asiento en Azul:
Juez Nacional: Dr. Jorge Zavala Rodríguez
Procurador Fiscal: Dr. Julián R. Esteves
Defensor: (espacio en blanco, no se consigna a nadie)
Secretario: Sr. Juan Carlos Martínez Alcorta
A partir del golpe dado por la «Revolución Libertadora » el nuevo Jefe Militar del Distrito de Azul fue el Capitán de Corbeta de Infantería de Marina Gilberto Antonio Sánchez.
Los militares que intervinieron en el operativo del 22 de septiembre en el domicilio de Chaves fueron los siguientes:
Cap. Corb. Médico Enrique Ortega; Tte. Navío I.M. Dardo Carmelo de la Canal; Tte. Corb. I.M. Alberto Rafael Heredia; Tte. Corb. Contador Miguel Alfredo Ferreyra; Subof. Ppal. (Ejérc.) Heraclio Bargione; Subof. Pro. (Ejérc) Orlando Alejandrino Colman; y los conscriptos clase 1934 Isidro Tomás Rodríguez, Juan Weis, Otilio Altamirano y Rodolfo Benítez.
Los responsables de instruir el sumario fueron los siguientes marinos:
- Capitán de Fragata (R.A.) Álvaro Gómez Villafañe
- Teniente de Corbeta (RA) Adrián Lorenzo Lastreto, Secretario.
- Jorge E. Perren, Capitán de navío, Comandante Superior del Sector de Puerto Belgrano.
La causa «Chaves» permanecerá en desarrollo y custodia del Ministerio de Marina a través de la Dirección General del Personal Naval. El expediente recuperado lleva las firmas de los siguientes marinos en 1955:
- Blas de Achaval, Capitán de Navío Auditor, Jefe Departamento Auditoría.
- Rafael Bronenberg, Capitán de Fragata, Pro-Secretario.
- Héctor R. Puig Moreno, Capitán de Fragata, Jefe del Departamento de Armas, Dirección General del Material Naval, División Artillería.
- Julio Brandan Aráoz, Capitán de Corbeta Auditor, Jefe División Auditoría.
- Raúl H. Fernández Schoo, Teniente de Navío, Jefe Dirección General del Personal Naval.
- Jorge E. Perren, Capitán de Navío a cargo del Comando de la Base Naval Puerto Belgrano.
- Roberto H. Barraco Mármol, Teniente de Fragata, Auditor de la Base Naval Puerto Belgrano.
- Carlos A. L. Bourel, Capitán de navío a cargo de la Dirección General, Dirección de Personal Naval y Ministerio de Marina.
- Víctor Fernando Lestanguet, Coronel Auditor, Auditor General de las Fuerzas Armadas (Ejército Argentino - Auditoría General de las Fuerzas Armadas).
- Néstor O. Pozzi, Capitán de Corbeta, Ayudante Secretario, Puerto Belgrano.
La Junta de Reconocimientos Médicos estuvo conformada desde la Inspección General de Sanidad y se llevó a cabo en el Hospital Naval de Buenos Aires. Los responsables médicos fueron los siguientes:
- Ciriaco F. Cuenca, Capitán de Navío Médico, Vocal.
- Emilio F. P. Bonnet, Capitán de Navío Médico, Presidente.
- Luis A. Di Yiorio, Capitán de Fragata Médico, Vocal.
- Antonio Oscar Etcheverry, Capitán de Fragata Médico, Vocal.
- Roberto F. I. Cañas, Capitán de Fragata Médico, Vocal.
Los interventores del sindicato ATE en el golpe de Estado de 1955 y que intervienen en el expediente «Chaves»:
- Antonio E. Pelejero, Mayor - Interventor en ATE.
- Hugo Alberto David, Interventor ATE Azul
Declaración de la viuda de Chaves Amalia Mármol de Chaves, la esposa del sindicalista azuleño muerto por un piquete de la “Libertadora” declaró ante la instrucción judicial el día 23 de septiembre de 1955.
Por primera vez se publica su testimonio:
“(...)
la Instrucción se constituye en la finca de la calle Córdoba número ochocientos setenta y siete de esta ciudad perteneciente a la familia de Pedro Palmisano, lugar éste donde se hace comparecer a la señora Amalia Mármol de Chaves, la que prestó juramento de Ley de decir verdad y manifestó llamarse como queda dicho, ser argentina de 41 años de edad, instruida, se ocupa de los quehaceres de su hogar y domiciliada en la calle Córdoba número 869 de ésta Ciudad; aclara comprenderle las Generales de la Ley para con la víctima de autos Manuel Chaves por ser la esposa legítima de éste pero no obstante lo cual promete nuevamente ser veraz en sus dichos. Y respondiendo a preguntas que se le formulan relacionadas en un todo con el hecho que se investiga, dijo: que ayer siendo aproximadamente las veintidós horas llegó a su domicilio su extinto esposo, que lo hacía procedente del centro de la ciudad y después de cenar en unión de todos los de la familia como tiene costumbre hacerlo, cerró con candado la puerta de acceso de la verja que da a la calle, disponiéndose a acostarse; que en tal circunstancia y siendo más o menos las veintitrés horas sintió golpear las manos, saliendo la declarante pudiendo observar que en la vereda, frente a la puerta, había dos personas que al parecer vestían ropas militares, pidiéndole a la dicente que abriera enseguida la puerta lo que no pudo hacer de inmediato en razón que la llave en ese momento no se encontraba en su poder pues estaba colgada debajo del corredor; que seguidamente sintió un disparo de arma de fuego y las dos personas que mencionó penetraron al interior de la finca no pudiendo precisar por (qué)
parte lo hacían, llegando junto a la dicente que se encontraba debajo del corredor preguntándole insistentemente por su esposo y en tal circunstancia éste, es decir su esposo, salió del interior de la cocina, donde había ido en busca del reloj, sintiendo la dicente un disparo de arma que partía de una de las dos personas que se encontraban a su lado y a la vez uno de éstos la tomó del brazo y la introdujo dentro de la habitación que (da)
a la cocina, encerrándola tomando el picaporte del lado de afuera. Que pasado el primer momento de confusión consiguió salir al corredor de la casa observando que su esposo se encontraba caído debajo del corredor”.
Informe sobre el cadáver La descripción científica y, en consecuencia, minuciosa de las heridas en el cuerpo de Manuel Chaves, fue realizada por el médico policial. Es necesario transcribir dicho documento:
“Señor Comisario: Informo a Ud., bajo juramento de ley, que he examinado al cadáver de Manuel Chaves, el que presenta las siguientes lesiones: herida de bala con orificio de entrada en la región axilar derecha con una dirección de abajo hacia arriba y de derecha a izquierda con orificio de salida a nivel del cuello en su cara lateral derecha y siguiendo la trayectoria penetra nuevamente en el cuello cerca de la región maxilar inferior, atraviesa la base del cráneo y tiene su orificio de salida en la región parieto-frontal izquierda; heridas de bala con orificio de entrada en región frontal derecha, región frontal media y región maxilar superior izquierda con orificios de salida en la región occipital. Además presenta una herida desgarrada en región posterior del muslo izquierdo. La causa de la muerte se halla claramente establecida ya que cualquiera de los impactos ha sido mortal en forma instantánea provocando el estallido del cráneo, por lo que no se hace necesaria la autopsia médico-legal”.
El informe médico fue redactado por el doctor Aldo Soriani. Lleva su sello y firma, y está fechado en Azul el 23 de septiembre de 1955.
Un puñado de horas había transcurrido desde el estallido de la “Revolución Libertadora” que, en forma abrupta, ya se había cobrado la primera víctima de lo que sería un largo y luctuoso historial.