11 de marzo de 2013

Escribe: Arquitecta Alicia Lapenta.
En mi vida profesional, me enorgullezco de varias cosas, pero quizás nada me engalana tanto como haber estudiado y aproximado a conocer, la gesta de conformación de nuestra ciudad. Conocer Azul, demanda sin duda, introducirse el proceso de apropiación de la pampa bonaerense, el trazado del cardo y el decumano, pre y pos-fortinero; el concepto de ciudad para la época de las fundaciones, más comprometido quizás, con la apropiación y administración del territorio, que conocerlo.
Y Azul es diferente. Fue Fortín de avanzada de frontera, fue punta de riel, fue centro comercial de envergadura, con Villa Fidelidad y su plaza de trueques.
Su oligarquía agroganadera, benefactora, instruida, consideró Azul, su ciudad. En ella no se escatimaron construcciones de alto valor arquitectónico, ni tampoco intervenciones urbanas, decisorias en concepto de proyecto a futuro.
De estas generaciones, heredamos, la costanera, el Parque Municipal de construcción colectiva, como espacio cultural y natural para la comunidad; el Club de Remo en un continum espacial, destinado a la recreación privada de quienes estaban jerarquizando la margen del arroyo y trabajando para la ciudad en su conjunto. Y finalmente la realización del Balneario Municipal, -zona de baños en tiempos de fortines-; que respondió, a la necesidad recreacional de toda la población, y fungió desde su origen, como atractivo turístico regional.
Es innecesario recordar que junto con una propuesta urbana, adscripta al modelo higienista de fines del Siglo XIX, (equilibrio de las áreas verde con las construidas), en Azul se construyen y refaccionan edificios con destinos culturales y absolutamente comunitarios. Venga al caso, y como ejemplo, la Biblioteca Popular que fue construida con destino especifico a esta función. Sin enumerar ahora otros edificios con destinos culturales y comunitarios, que van desarrollando el perfil de Azul como ciudad de vanguardia en temas de armonía urbana y valores culturales.
----
Es difícil no retrotraerse a este pasado
----
La memoria, si es memoria, es incluyente y se contextualiza. No resulta particularmente útil a la historia local y a proyectos urbanísticos, si nos quedamos en una mirada sesgada, selectiva, y vaya a saber en qué cortes socio-temporales.
De ese tiempo en adelante, los azuleños disfrutamos la ciudad que diseñaron para nosotros generaciones antecesoras. Es la ciudad que hoy vivimos, sobre la que se debate sobre valores patrimoniales e identitarios, y casi todos defendemos.
Nunca más se planificó, ni apareció un proyecto de ciudad que no sea la aplicación del Decreto ley 8912; insensible a nuestra realidad, y a nuestro carácter. Donde hoy después de más de dos décadas, la norma es la excepción. Nada se ha estudiado de conformidad a demandas sociales, y la más que contemporánea defensa de equilibrio: ciudad- naturaleza.
Inmersos en la sociedad de la información, -manipulada-, muchos procuramos en un denodado trabajo: respeto a los ciudadanos conscientes y con responsabilidad, con conocimiento suficiente para actuar y compartir saberes, para promover a más.
Ciudadanos claros del Derecho a la ciudad como Derecho Humano, actores protagónicos de construcción ciudadana, que es más que el mero hecho físico: es planificar de conjunto el futuro de nosotros y nuestras generaciones, en armonía, equidad y solidaridad.
Sin planeamiento participativo, la ciudad queda en manos de funcionarios con generosas intenciones individuales, y generalmente sin más conocimiento que un título académico de votos jamás renovados, junto al que otorga el accionar partidario. Funcionarios de turno, a veces esclavos de inspiraciones mañaneras, otras veces involucrados en variados discursos, y como factor común: sin saberes construidos en base al estudio compartido y al lado de la gente. (Y esto tiene muchísimos años).
Porque ya el conocimiento dejó de ser académico, para ser una construcción común, y servir a mas participación comunitaria en pleno ejercicio de derechos y obligaciones.
----
Participación en igualdad
----
Hoy el tema no es un barrio más, o que se proponga urbanizar espacios verdes instaurados; es la reiteración del obsoleto modelo de ausencia de participación ciudadana en la construcción de un bien social: la ciudad es de todos.
Y vivimos así, cada cuatro años. Inmersos en ensoñaciones de eternidad
Y nos diseñan la vida para siempre, con nosotros como espectadores, claro
con la libertad de disentir.
La eternidad somos nosotros y nuestras generaciones. Ciudadanía activa, demandante, comprometida. Que procura saber y actuar en consecuencia. Menos bronce y más trabajo.
Así en este modelo de democracia representativa, -ya caduco por demás-, tenemos igualmente buenas herramientas a escala de municipio, donde la cercanía física de gobernantes y gobernados es más próxima; donde aun existe la práctica del concepto de vecindad, la posibilidad de inmiscuirnos, de cambiar los modelos y las prácticas, y finalmente, hablando de ciudad; hacer ciudad entre todos. Y es hora.

Nunca más se planificó, ni apareció un proyecto de ciudad que no sea la aplicación del Decreto ley 8912; insensible a nuestra realidad, y a nuestro carácter.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026