1 de abril de 2013

Escribe: Juan Carlos Ormazabal Párroco de Lourdes
De madrugada cuando todavía estaba oscuro, María de Magdala (Juan 20,1-18) va al sepulcro y descubre que está vacío. Le falta el Jesús. El Maestro que la había comprendido y curado. El profeta al que había seguido hasta el final. ¿A quien seguirá ahora? Así se lamenta ante los discípulos: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto".
Estas palabras de María podrían expresar la experiencia que viven no pocos cristianos de hoy. ¿Qué hemos hecho de Jesús resucitado? ¿Quién se lo ha llevado? ¿Dónde lo hemos puesto al Señor en quien creemos? ¿Es un Cristo lleno de vida o cuyo recuerdo se ha apagado poco a poco en nuestros corazones?.
Es un error que busquemos "pruebas" para creer con más firmeza. No basta acudir al Magisterio de la Iglesia. Es inútil buscar en las doctrinas de los teólogos. Para encontrarnos con el Resucitado es necesario ante todo hacer un recorrido interior.
Si no lo encontramos en el interior de nosotros mismos no lo encontraremos en ninguna parte.
Juan describe a María corriendo por todas partes para buscar alguna información. Cuando ve a Jesús, cegada por el dolor y las lágrimas, no logra reconocerlo, piensa que es el jardinero. Jesús sólo le hace esta pregunta: ¿Mujer por qué lloras? ¿A quién buscas?
Tal vez hemos de preguntarnos también nosotros algo semejante. ¿Por qué nuestra fe es a veces tan triste? ¿Cuál es la última causa de la falta de alegría entre nosotros? Que buscamos los cristianos de hoy? ¿Andamos buscando un Jesús, al que necesitamos sentir lleno de vida en nuestras comunidades?
Según el relato, Jesús está hablando con María, pero ella no sabe que es Jesús. Es entonces cuando Jesús la llama por su nombre, con la misma ternura que ponía en su voz cuando caminaban por Galilea. "María", ella se vuelve rápida: "Rabbuni, Maestro". María se encuentra con el Resucitado, cuando se siente personalmente llamada por él. Es así. Jesús se nos muestra lleno de vida cuando nos sentimos llamados por nuestro propio nombre y escuchamos la invitación que nos hace a cada uno de nosotros. Es entonces cuando nuestra fe crece.
No reavivaremos la fe en Cristo resucitado alimentándola sólo desde afuera. No nos encontraremos con él, sino buscamos el contacto vivo con su persona. Probablemente, es el amor a Jesús, conocido por los evangelios y buscado personalmente en el fondo de nuestro corazón, el que mejor pueda conducirnos al encuentro con el Resucitado.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026