21 de agosto de 2013
Un día llego el nuevo propietario, y lo primero que hizo fue arrancar los árboles de la vereda. Frente a mi reclamo, me dijo que le molestaban. El espacio público le pertenecía.
Tan cierto fue, que comenzó la demolición de la vieja casa con un señor forzudo golpeando la pared con una masa. Y todo, ladrillos, trozos de pared
..-todo-, cayendo en caída libre sobre la vereda (no importan peatones) y sobre la calle, (que se corran los vehículos). El espacio público le pertenece, ¿por qué hacerlo hacia el interior de lote?
¿Permiso de demolición? ¿Cartel de obra? ¿Cerco perimetral para proteger transeúntes, viviendas linderas, vehículos? Nada ocurrió. Necesité ir tres veces al municipio y presentar otros tres expedientes mas, para que apareciera un cartelito de "profesional responsable"; el cerco de obra después; y más tarde el profesional de marras a verificar los daños a mi casa, que adujo de mala manera: después arreglarían.
Y así caí en la "industria del planito". Profesionales que venden la firma para darle al propietario un "carnet de libre circulación", municipio que conoce el "modus operandi" y no actúa, resto de profesionales cómplices -porque hay que salvar el negocio-, propietario que dirigiendo personalmente sus albañiles, desconoce y hace caso omiso a sus responsabilidades: del profesional y como propietario. ¿Con la venia municipal?
Comento, aún a riesgo de abundar en demasiados detalles, que el profesional del caso es jubilado de inspector municipal.
La situación de vivir al lado de una obra en construcción, donde ni el vecino ni las normas mínimas de convivencia son respetados, los árboles quitados y dañados, es tema diario en toda la ciudad.
Que fisuren tu casa, y lo nieguen aún por carta documento, también es pan de todos los días. ¿Qué importa? Sabemos que los pleitos de medianería son infinitos; y salvo grandes sumas en juego, ningún profesional de las leyes lo toma.
Por tanto, me dirigí a los propietarios de la futura vivienda multifamiliar, que construyen con exclusiva mirada rentista, -apoyados en la nula política de vivienda del municipio, mas la increíble ausencia de control urbano- ; que pese a la demolición caprichosa de mi medianera, iba a permitir que revocaran su nueva pared, que además, apoyaron parcialmente en la demolición de la mía, inmediatamente después que resolviéramos los daños producidos al interior de mi casa. Y recalco, los daños físicos exclusivamente.
Así pasaron casi dos años. Varias veces los albañiles quisieron subir a mis techos para revocar su pared medianera. Varias veces se les indico que el propietario y/o profesional actuante debían pasar por el estudio de mi hermano abogado, para firmar el convenio de responsabilidad y pago de los gastos de reparaciones. Insisto, solo las reparaciones.
Hace unos días vi, que aprovechando mi temporal ausencia, habían subido a mi casa por las medianeras, revocaron su pared en pésimas condiciones constructivas, y solo al efecto de que no les entre humedad a su casa de inquilinato.
Listo el pollo y cocinada la gallina. Se ahorraron el gastito con la vecina; e hicieron lo suyo, "mas barato imposible".
Doy por sentado que esto ocurre por varias cosas.
- El municipio no exige nada: con el "planito aprobado" alcanza.
- Los nuevos propietarios faltan a su palabra y a su responsabilidad no solo por su tipología humana, o inhumana, sino porque aprovechan que nadie atiende juicios por medianería, ni los propios abogados en sus propias casas. Digamos, no hay justicia civil suficiente para atender estos temas minúsculos.
- A mi caso se suma un problema decididamente de género: soy mujer y vivo sola. Es fácil burlarse de las mujeres: a falta de conducta y de respeto, no fajan a nadie. ¿Acaso suspiran y tragan saliva?
Por eso esta carta de lectores, que apela a la justicia comunitaria. El desconocimiento tan común sobre el tema de la responsabilidad social sobre el arbolado y el espacio público, y la tortura cotidiana de mezquindad e ignorancia sobre los valores de convivencia, -hoy referido a medianería y género-, solo se resolverá con el conocimiento compartido, y la condena ciudadana. Y quizás así se optimicen y cumplan las normas, o sencillamente la gente valore vivir en armonía respetando la ciudad, y los unos a los otros, que es casi lo mismo.
Alicia Lapenta
P.D.: Se reciben solicitudes de vecinas que deseen sumarse a manifestar sobre sus dificultades, postergaciones y ninguneos, en temas de medianería y trato con los vecinos. Lo expreso así, porque no sé si estos temas pertenecen a alguna de las diferentes modalidades de violencia de género. Y con respecto a las falencias municipales, en octubre votemos pensando en las cosas que queremos que cambien. Opciones hay.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026