Lo expresó el dirigente de Plaza Oubiñas al manifestar su preocupación por la situación social de mucha gente en el barrio que vive “indignamente”. Entendió que hay un retroceso en este sentido y, paralelamente, inacción del Estado municipal. “Creemos que hay una deficiencia y una irresponsabilidad social y eso lo decimos desde nuestro lugar y lo vemos en muchos barrios”.
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EL DATO:
Al hacer referencia al trabajo social en el barrio puntualizó la entrega de leche que todos los sábados hacen desde la comisión a medio centenar de familias. “Realizamos el desayuno todos los días sábados para los niños del barrio durante todo el año en la biblioteca”, apuntó Ibarra. Desde la comisión organizan festivales y brindan clases de apoyo escolar. Todo esto pese a que “se nos hace difícil por los aumentos de los servicios de gas y luz”, remarcó.
El dirigente de Plaza Oubiñas,
Marcelo Ibarra, habló con este diario para manifestar su preocupación por la situación social del barrio, considerando que hay una profundización de las carencias que tienen muchas familias de este sector de la ciudad, aunque estimó que no es el único.
Más allá de las obras que son necesarias en el barrio, también
“creemos que hay una deficiencia y una irresponsabilidad social y eso lo decimos desde nuestro lugar y lo vemos en muchos barrios”.“Irresponsabilidad social de parte de los funcionarios municipales actuales y de los concejales, y todos aquellos que tienen cierto grado de representatividad que no han podido resolver estas situaciones y estamos hablando de un barrio que está a 10 cuadras del centro y en 2016”, opinó.
En este sentido, entendió que
“no se puede pretender el desarrollo integral o estratégico cuando no pudimos resolver la situación de personas que viven indignamente”.
“Como hace 50 años”
En Plaza Oubiñas
“hay gente que vive como hace 50 años atrás, sin posibilidad de tener electricidad, cloacas o gas”.
El referente barrial aseguró que
“son situaciones que nadie se sienta para resolverlas, nos quedamos muchas veces en el diagnóstico, en el informe, en participar en diferentes jornadas, en capacitaciones, pero en la realidad, en la acción concreta no pasa nada”.
Evaluó que la situación social en el barrio
“va en retroceso porque la situación económica del país repercute en los sectores que menos posibilidades tienen”.
Además de la complejidad económica actual, sostuvo que
“hay una retracción del Estado hacia estas situaciones”.Situaciones puntuales
En principio manifestó su inquietud porque en la plaza del barrio, en una de sus esquinas, queda un monte donde vive una persona, una mujer,
“en condiciones inhumanas”. No tiene agua ni ningún servicio.
“Hace años que vive ahí y no tiene los medios para irse a otro lugar. Si pudiera lo haría, no es que se niega a irse. Su forma de ser hace además que no tenga la impronta para salir a conseguir algo”, contó.
Desde la comisión vecinal que preside Ibarra han pedido ayuda a la Municipalidad para que resuelvan esa situación.
“Hemos pedido resolver la situación que tenemos en un sector de la plaza ya que desde que se inauguró hay una usurpación y lo que queremos en principio es un desmalezamiento y un ordenamiento y control de ese espacio”, explicó.
Es gente conocida en el barrio y
“no es que pedimos que se vayan, porque estaríamos creando una situación de abandono, lo que reclamamos son alternativas para que estas personas se reintegren en la sociedad y tengan las condiciones mínimas de higiene porque son seres humanos”.
Opinó entonces que
“hay déficit y carencias” desde el área de Desarrollo Social municipal
Déficit habitacional y para los servicios
También puntualizó que en la zona del edificio de la Papelera
“hay una edificación con planchones que es una usurpación. Quedó sin terminar, pero existe la posibilidad de que usurpen el lugar. Eso nos preocupa a todos los vecinos”.
Asimismo mencionó que
“en el barrio hay muchos jóvenes que por ahí no han tenido otra posibilidad y hoy son cartoneros y viven en una situación lamentable en casas de chapa y madera, sin piso, en piso de tierra”.
Por otra parte, describió hay un grupo poblacional de jóvenes que han construido en el terreno de sus padres, pero son familias que en su momento adquirieron esas tierras hace 60 años atrás, sin tener los papeles como corresponde, entonces hoy se les hace dificultoso poder tener una escritura, una subdivisión de los lotes, y eso les trae que no pueden acceder a conectar los servicios.
Están en una situación irregular y el Estado
“tampoco se hace cargo de esto”, expresó.
Ausencia de trabajo de campo en los barrios
“No hay una planificación concreta hacia los barrios en ese sentido y lo que pasa que esto lleva a los vecinos a la ilegalidad porque de última se terminan ‘enganchando’ o haciendo una obra de la manera que no es la correcta”, consignó Ibarra.
Esto lo ha planteado en reiteradas ocasiones al área de Desarrollo Social y
“no se hacen cargo”.
“Se trata de vecinos que habitan casas que toda la vida vivieron sus padres y ahora se hicieron su propia vivienda. Se trata de urbanizar y contemplar este tipo de situaciones”, manifestó el dirigente barrial de Plaza Oubiñas.
“Vemos que nadie se hace cargo de trabajar en los barrios con programas sociales, ni hablar de los chicos y jóvenes que deambulan en los espacios públicos y que no tienen una contención desde el Estado municipal y de lo que pasa con estos jóvenes nadie se hace cargo”, enfatizó Ibarra.
El dirigente vecinal consideró de esta manera que falta trabajo en el terreno para abordar las cuestiones sociales, a través de una interrelación con las entidades de cada sector de la ciudad tales como son clubes, iglesias y las mismas comisiones vecinales.
“LA PROPIEDAD PRIVADA PESA MÁS QUE LAS CONDICIONES DE VIDA”
Los terrenos baldíos abandonados, una problemática de años que no tiene solución.
En referencia a la irresponsabilidad social que entiende que existe actualmente, Ibarra puso el acento además en un tema que se ha convertido en un reclamo permanente que son los terrenos baldíos abandonados y que tienen propietarios.
“Se van haciendo parches, pero nunca se llega a la solución concreta. Siempre la propiedad privada pesa más que las condiciones de vida de los vecinos”, consideró.
Se trata de terrenos baldíos completos de malezas y que implican un problema para la salud por las ratas y los mosquitos, y demás; y también para la seguridad en el barrio.
Además, precisó que hay casas y edificios abandonados, precisando que
“tenemos una problemática con el edificio de la Papelera, no con la cooperativa y su lucha, y los terrenos contiguos que tienen dueño y no tienen ningún tipo de mantenimiento”.
Sostuvo que entre el Ejecutivo y el Legislativo deberían tomar medidas de fondo, intimando a los propietarios a tener los lotes en condiciones y desmalezados para garantizar la salubridad e higiene de la población.
“El Estado municipal no toma una medida contundente en este sentido”, opinó.
Como comisión vecinal
“hemos averiguado a través de catastro municipal, sabemos la condición en que están estos terrenos y tienen deuda no sólo con el municipio, sino con la provincia”.
Por eso insistió en que
“se habla de gran desarrollo, de planes estratégicos y no podemos resolver este tipo de situaciones menores. El Estado, los legisladores y todos aquellos que tienen cierta responsabilidad se tienen que hacer eco de estas problemáticas”.
Indicó que este problema está en Plaza Oubiñas y en todos los barrios de Azul.