9 de junio de 2015
En los últimos años, la demanda de profesionales de la agrimensura registró un importante crecimiento, acompañada por el aumento del tráfico inmobiliario y la expansión demográfica en las ciudades. Se trata de una actividad que ha tomado un impulso sostenido y que se posicionó entre las de mayor salida laboral con un creciente rol social.
La agrimensura tiene un campo de acción múltiple y variado. Sus profesionales no sólo fijan límites territoriales, delimitando el terreno para el desarrollo de futuros proyectos en toda obra civil o emprendimiento inmobiliario, sino que también intervienen en la relación del derecho en las operaciones técnicas de la mensura y/o división de la propiedad inmueble en propiedad horizontal, entre muchas otras tareas que pueden realizar.
En tal sentido, cuando los propietarios realizan modificaciones y/o ampliaciones en su propiedad el rol de los agrimensores toma una considerable importancia. Al momento de realizar la declaración jurada del inmueble el profesional evalúa las características constructivas de la propiedad. De esa manera, además de realizarla como un trámite de carácter impositivo, conoce su verdadero valor fiscal.
La consulta a un agrimensor se vuelve fundamental para tener, además de la correcta ubicación del título en el terreno, una valuación fiscal justa y correcta, que le permita tributar equitativamente sus impuestos. Tomar esta precaución, brindará tranquilidad y seguridad a futuros gravámenes que origine dicho acto.
Esta actividad de antaño, tuvo tal desarrollo que ante la necesidad de crear un ámbito de representación de estos profesionales en la provincia de Buenos Aires, en 1985 se sanciona la ley 10.321, que establece al Consejo Profesional de Agrimensura (CPA) como la entidad paraestatal de derecho público que se ocupa del gobierno de la matrícula de agrimensura, y controla lo concerniente al ejercicio legal de la profesión.
Desde entonces el CPA ha bogado por la creación y protección de todo aquel emprendimiento que procure otorgar seguridad y contribución equitativa a los ciudadanos.
La organización del catastro es una actividad más de la agrimensura, que a partir de la registración de bienes que son objeto de derechos territoriales, le permite a los poderes públicos y personas con interés legítimo conocer y resolver diversas cuestiones, como por ejemplo, si los inmueble ofrecidos tienen existencia real, si hay pretensiones territoriales superpuestas, si la valuación sobre la que se aplica el impuesto territorial es correcta, y sobre todo, si se corresponden los hechos existentes que delimitan el inmueble con las enunciaciones instrumentadas en los títulos de propiedad.
También ofrecen asesoramiento y datos para los sistemas de información geográfica (SIG), bases de datos informatizadas que contienen información sobre las características y límites del terreno.
Esta milenaria profesión es la avanzada del progreso y pilar de una justa contribución y, fundamentalmente, lo que ha de ser en nuestra patria, garantía de la propiedad.-
El 23 de abril se celebra en el país el día del agrimensor, El día del profesional de la agrimensura que resuelve la aplicación territorial del derecho que corresponde.
Así lo indicó la decana de la Facultad de Agronomía de la UNICEN Azul, Liliana Monterroso, cuando habló con este medio acerca de la actividad que se realizará el próximo miércoles en la Chacra Experimental que está ubicada en kilómetro 304,5 de la Ruta 3.
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
18 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026