17 de marzo de 2013
LAS CALLES DEL AZUL
La séptima calle de nuestro recorrido lleva el mismo nombre desde hace 134 años. Su denominación remite al pueblo bonaerense y, al mismo tiempo -como se pensó al momento de elegirse la denominación de aquél-, resulta un homenaje a los hombres que lucharon y concretaron la Declaración de la Independencia de la Argentina.
Por Eduardo Agüero Mielhuerry
A través del Decreto N°183, del 25 de marzo de 1879, el Presidente de la Corporación Municipal de Azul, Federico J. Olivencia, le impuso nombres a las apenas 36 calles que tenía el pueblo, denominadas hasta ese momento con números romanos.
La séptima calle hacia el sur, paralela a Benito Juárez (Julio A. Roca) y perpendicular al arroyo, era la que llevaba el número romano "VII" y fue llamada 9 de Julio. La denominación fue elegida en homenaje al pueblo bonaerense y, al mismo tiempo -como se pensara al bautizarse la comunidad-, en reconocimiento a los próceres que lucharon y lograron declarar la Independencia de la Argentina en 1816.
En 1953, a través de la Ordenanza N° 18, el Intendente Ernesto María Malére pretendió renombrar a todas las calles con un sistema numérico arábigo, correspondiéndole entonces a la arteria el número 29. Sin embargo, como en otras oportunidades hemos aclarado, el sistema no fue aceptado masivamente y cayó en desuso, aunque nunca fue derogada la disposición.
Julio de Vedia (20 de enero de 1826, Bs. As.; 26 de agosto de 1892, Bs. As.). El 27 de octubre de 1863, en el paraje conocido como Cla Lauquen, fundó el Fortín Nueve de Julio. Además participó en la Guerra de la Triple Alianza y fue gobernador de Chaco.
El Día de la Independencia
Encarnando el espíritu de todo un pueblo, la Declaración de la Independencia de Argentina fue una decisión tomada por el Congreso de Tucumán que sesionó en la ciudad de San Miguel de Tucumán de las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata.
Rompiendo todos los vínculos de subordinación política, la Independencia fue proclamada el martes 9 de julio de 1816 en la casa que fuera propiedad de Francisca Bazán de Laguna. Tras arduos debates -que muchas veces se alejaban del objetivo principal-, los 33 Diputados enviados como representantes, dieron el paso más trascendental de nuestra historia firmando el Acta de Independencia:
"Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración."

Municipalidad e Iglesia de Nueve de Julio que, por ley del 10 de enero de 1908, fue declarado ciudad y cabecera de partido. Aquel pueblo, que había nacido como centro de aprovisionamiento, se transformó en una de las zonas comerciales más importantes de la provincia.
Nuestra Independencia quedó solemnemente proclamada y garantizada. Empero, el 19 de julio, en sesión secreta, el diputado Medrano (por Buenos Aires) hizo aprobar una modificación a la fórmula del juramento, con la intención de bloquear algunas opciones que se barajaban y que habilitaban la posibilidad de pasar a depender de alguna otra potencia distinta a la española. Donde decía "independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli", se añadió: "...y toda otra dominación extranjera".
La organización del país costó muchos años más. La historia siguió el curso por todos conocido, pero vale remarcar que desde aquél entonces se comenzaron a hacer realidad las estrofas del Himno Nacional (1813): "¡Oíd el ruido de rotas cadenas! ? Se levanta a la faz de la Tierra una nueva y gloriosa Nación, coronada su sien de laureles y a sus plantas rendido el león?".
Del Fortín a la ciudad de Nueve de Julio
Luego de cruzar la cordillera hacia los pagos bonaerenses, Calfucurá logró conformar una poderosa confederación de pueblos originarios llamada Llaimache y en la zona de Cla Lauquen (Kla: "tres" y Lafken: "laguna", es decir, Tres Lagunas), decidió reunir a sus indios de pelea para, más tarde, enviarlos a atacar las poblaciones de Veinticinco de Mayo y Bragado (el malón de 1861).
Tras aquellos episodios, el Gobierno de Buenos Aires decidió reforzar su presencia en la región continuando con el avance fronterizo. Precisamente, extendiendo el límite oeste de la provincia, el 27 de octubre de 1863, el Coronel Julio de Vedia fundó en el paraje conocido como Tres lagunas (Cla Lauquen) el Fortín Nueve de Julio.
Julio de Vedia había nacido en Buenos Aires el 20 de enero de 1826 y a temprana edad se había radicado en Montevideo. En 1842 habiéndose incorporado a la Artillería de Plaza de la ciudad de Montevideo, participó en el combate de Arroyo Grande. En 1855, habiendo obtenido el grado de Teniente Coronel de Artillería, regresó a la Argentina donde fue ascendido y puesto al mando del Regimiento de Blandengues. Más tarde su suerte estaría atada al Regimiento de Artillería Ligera de la frontera Oeste. Desde el Cuartel general de Bragado -del que era Comandante en Jefe -, con varios regimientos acantonados allí y contingentes auxiliares de las tribus vecinas aliadas de los caciques Raylef y Coliqueo, Vedia partió hacia los dominios indígenas con la firme convicción de establecer un nuevo núcleo de civilización (que daría origen a la actual ciudad), estableciéndose en las Tres Lagunas, al oeste de la central, conocida como Malcorra (hoy llamada San Martín).
Dos días después llegaron al campamento las fuerzas que se encontraban en Veinticinco de Mayo, compuestas de una Compañía del Batallón Cuarto del Regimiento Quinto de Caballería, al mando del Teniente Coronel Benjamín Calvete y un grupo de indios de la tribu del Cacique Rondeau. Estas nuevas fuerzas, con las que había llevado el Coronel Julio de Vedia, formaron un núcleo superior a mil hombres en pie de guerra.
Las primeras construcciones realizadas fueron para el alojamiento de la tropa y de algunos civiles, en su mayoría comerciantes provenientes de las localidades de Bragado y Veinticinco de Mayo. Vedia, seguro que la autorización de la fundación le sería otorgada, distribuyó los lotes de terrenos entre los militares y civiles que lo acompañaban.
El 12 de febrero de 1864 por decreto, el Gobernador Mariano Saavedra dispuso la fundación del pueblo con el mismo nombre que le había impuesto Vedia, es decir Nueve de Julio -en honor a la fecha patria- y designó al agrimensor Miguel Baschetti para demarcar la traza y el amojonamiento de quintas y chacras. Baschetti inició los trabajos de acuerdo al proyecto del Departamento Topográfico y así comenzó a cobrar magnitud el pequeño poblado fundado por Julio de Vedia, quien para esos tiempos ya se hallaba en otros lares, demostrando su intrínseca bravura como Comandante en Jefe de la División de Artillería del Ejército argentino en la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay.
La Declaración de Independencia de Argentina fue proclamada por el Congreso de Tucumán, el martes 9 de julio de 1816, en la casa que fuera propiedad de Francisca Bazán de Laguna, en San Miguel de Tucumán.
Con el objetivo de fiscalizar mejor los campos de la provincia, por Decreto Nº 544 del 31 de agosto de 1865 se resolvió dar nombre y establecer límites a 10 nuevos partidos: Castelli, Tuyú, Ayacucho, Balcarce, Necochea, Tres Arroyos, Arenales, Rauch, Lincoln y 9 de julio.
El 1 de enero de 1891 se constituyó la primera municipalidad, eligiéndose al Dr. Tomás D. West (primer médico de Nueve de Julio) como Intendente Municipal y a Alejandro Muzio como Presidente del Concejo Deliberante. Un tiempo después, estas mismas autoridades municipales rindieron profundos homenajes al Coronel Mayor Julio de Vedia, quien falleció el 26 de agosto de 1892, habiéndose desempeñado poco antes como Ministro plenipotenciario en Paraguay y Gobernador del Chaco. Una profunda congoja se apoderó del pueblo?
Por ley del 10 de enero de 1908 Nueve de Julio fue declarado ciudad y cabecera de partido. Aquel pueblo, que en sus comienzos fue centro de aprovisionamiento de fortines vecinos, al aumentar vertiginosamente su desarrollo productivo, se transformó en la ciudad central de una de las zonas comerciales más importantes de la provincia.
La leyenda de las Cla Lauquen
Cuenta la leyenda que en una tribu araucana, que habitaba la vasta llanura, vivía una jovencita tan bella que se la consideraba en igualdad con Pirepilffin, una diosa hechicera de las nieves andinas. Sus encantos conquistaron, desafortunadamente, a dos hermanos, hijos del Cacique.
La muchachita, encerrada entre dos amores y sin lograr dilucidar sus propios sentimientos, jugaba exacerbando las pasiones de ambos pretendientes. Atrapados en una compleja relación, la cual pensaron dejar en manos de los dioses para que decidan sus destinos, los hermanos terminaron apostando a una solución terrenal frente otro peligro inminente como era la invasión de "los blancos", la cual los demandaba para una lucha con final incierto. La solución planteada fue tajante: se enfrentarían en un combate a muerte y el que quedara con vida haría suya a la mujer que tanto anhelaban.
Llegó la noche establecida. Empuñando sus temibles lanzas, los hermanos montaron en sus corceles de guerra y sigilosamente se alejaron de la toldería hasta llegar al pie de un médano solitario. Los hermanos se miraron a los ojos por un instante y después de darse un fraternal abrazo como señal de que ni el odio ni el rencor animaban sus acciones, se aprestaron para luchar hasta la muerte por el amor de una mujer que no podía ser de los dos.
La lucha fue encarnizada. Los aguerridos combatientes se produjeron mutuamente múltiples heridas y? finalmente ambos cayeron muertos.
Al amanecer, los caballos sin jinetes llegaron a los toldos con sus monturas manchadas de sangre. Presintiendo la tragedia, la joven en disputa salió a correr por el campo sin rumbo, desconsolada, llorando por lo que imaginaba como una desgracia. Deambuló varias horas hasta que finalmente halló los cadáveres de sus pretendientes. Allí mismo se quedó, llorando angustiada día y noche. Desesperada, desgarrada de dolor, con sus manos temblorosas pretendió dar sepultura a los hermanos, pero fue en vano al sorprenderla la muerte impiadosa?
La lluvia intentó apagar el fuego de tan ferviente pasión, empero no pudo más que mezclarse con las lágrimas de la joven y la sangre de sus amantes, hasta acumularse en pequeños charcos entorno a los cuerpos? Los dioses dejaron que se formen en la llanura tres lagunas que envolvieron a los desventurados, para testimonio de los amantes venideros, como símbolo para los araucanos (mapuches) de amor, sacrificio y hermandad hasta más allá de la muerte.
A través de los años, nadie pasó por allí sin hincarse reverencialmente a beber agua de alguna de las Cla Lauquen?
Para culminar?
La denominación de 9 de Julio encierra un profundo valor para nuestra identidad como argentinos. La calle conserva su denominación desde hace 134 años y, sin dudas, nunca habrá motivos suficientes para cambiarla.
El próximo domingo nos ocuparemos de una arteria que, más allá de reconocer a una localidad bonaerense como primera intención, es un profundo homenaje a un gran líder y "Libertador" latinoamericano, considerado por su lucha y su legado como "Hombre de América".
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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