La pena de tres meses de prisión de efectivo cumplimiento que días atrás en un juicio le fuera impuesta a un changarín de 39 años hallado autor de un intento de robo se convirtió, finalmente, en la imposición de una pena única de cinco meses de prisión a cumplir, informaron ayer fuentes judiciales.
Fue después de que este debate se reanudara para sólo evaluar si le correspondía al encausado el dictado de una pena única o no, cuestión que se resolvió en forma afirmativa.
El juicio, tal lo que ya se había informado, tuvo como escenario la sala del Tribunal Oral en lo Criminal número 2, tomando intervención en el proceso el juez Carlos Pagliere (h).
El hombre que resultó condenado como autor penalmente responsable de un robo simple en grado de tentativa se llama Marcelo José María Ortellado, quien por los antecedentes penales que registraba -además- había sido declarado "reincidente".
Esos antecedentes fueron los que también se tradujeron en el dictado de la pena única, computando para eso el delito por el que fuera condenado en este juicio oral y una pena de tres meses y quince días de prisión de cumplimiento efectivo a la que había sido condenado en diciembre del año 2012.
Esa sentencia, que quedó firme en febrero de este año, había sido el resultado de un juicio al que Ortellado fue sometido en el Juzgado Correccional número 1 local.
En ese proceso fue hallado autor de los delitos robo simple y hurto simple, en concurso real de acciones en grado de tentativa, hechos que en Azul cometió -respectivamente- el 14 de mayo de 2012 y el 10 de abril de 2012.
En tanto, el intento de robo por el que Ortellado fuera condenado en el TOC 2 había ocurrido el año pasado.
Según quedara acreditado en este proceso, el 25 de marzo de 2012 en horas de la tarde, "previo forzar la falleba de la ventana" de una casa situada en la calle Rivadavia, Ortellado "ingresó y se apoderó ilegítimamente de un estéreo de automóvil marca Sony con CD con frente desmontable color negro y gris".
Instantes después la Policía logró detenerlo, luego de que un vecino del damnificado por este episodio delictivo observó la maniobra, avisó a los efectivos de seguridad sobre lo que había pasado e, incluso, salió a perseguir al ladrón cuando se daba a la fuga.
Por los antecedentes penales computables que Ortellado posee, la pena que le impusieron por ese intento de robo fue de cumplimiento efectivo, además de que fue declarado reincidente.
Esos antecedentes, a los cuales ahora se sumó la condena en el Juzgado Correccional que se tradujo en el dictado de una pena única en este juicio oral, se vinculan con una condena que le impusieron en octubre del año 2007, cuando fue hallado autor de un robo agravado de vehículo en grado de tentativa y recibió una pena de un año y siete meses de prisión a cumplir.
Además, el 23 de diciembre de 2010 había sido condenado a una pena única de dos años de prisión de cumplimiento efectivo (comprensiva de la pena de un mes impuesta por un Juzgado Correccional y la de dos años de prisión impuesta por un Tribunal Oral) por el delito de hurto simple en grado de tentativa.