23 de marzo de 2014
Escribe: Miguel Esteban Hesayne. Obispo Emérito de Viedma. www.cristifero.com.ar
[gallery ids="18559"]
La sociedad argentina se está sumiendo, nuevamente, en una violencia social. Es una observación que salta a la vista. No nos podemos quedar con el lamento en los labios y el temor o la angustia en el corazón. Es ya violencia la indiferencia ante una situación de violencia. Al menos lo es por silenciosa complicidad. La persona humana no es una isla. La persona humana es un “adentro”: un “yo” y un “afuera”: un “nosotros”.
Lo quiera o no lo quiera. Cuando no se acepta esta doble dimensión del ser humano irrumpe el desorden, desde el conyugal familiar al social político. Es lo que acontece en la Argentina actual. Por eso, no puede extrañarnos que la violencia sea “noticia” diaria. Hay mucha indiferencia de muchos, hasta tanto no se les “toca”, sobre todo el bolsillo. No conozco ningún cacerolazo por la droga al alcance de la adolescencia y juventud o por papás y mamás sin trabajo, con la muerte en puerta, para sus chicos por indigencia y desnutrición.
Tampoco hay medidas gubernamentales eficaces al respecto. Y, en general, en la Argentina crece nuestra niñez y se desarrolla nuestra juventud, en un mundo de violencia, es decir, falto de Paz real. Y los adultos hipócritas los culpan o los instrumentalizan para llevar adelante sus ideologías de izquierda ó de derecha ó de centro, buscando sus propios intereses de dinero, de poder dominador y hasta de placer sin límites.
¿Qué tenemos que hacer? Me dirijo, en primer término, a quiénes se consideran cristianas/os y ofrezco el mensaje cristiano a toda persona que lo quiera recibir. Los cristianos sabemos o deberíamos saber, que cualquier tipo de violencia venga de donde venga no la debemos tolerar ¿Por qué? Porque somos discípulos de Jesús, el “Príncipe de la PAZ”, en cuyo nacimiento el cielo cantó: “PAZ a los hombres de buena voluntad” y en todas sus apariciones de Resucitado abre sus labios para saludar anunciando la PAZ, como consigna del Mundo Nuevo que Él inició.
Lo primero que tenemos que hacer, entonces, es recuperar el verdadero sentido de la palabra Paz, en clave cristiana.
El mismísimo Jesús aclaró que Él da “su” PAZ; es decir, con el sentido anunciado ya por el profeta Isaías, que, al describir, proféticamente, el Reino del Príncipe de la Paz, anuncia: “…(Los hombres) edificarán casas y las habitarán y plantarán viñas y comerán de su fruto. No acontecerá que ellos edifiquen y sea otro el que habite; ni plantarán para que el otro sea el que coma… no se fatigarán en vano mis escogidos ni tendrán hijos que los conturben”. Es que la PAZ de Jesús no es una simple ausencia de conflicto. El contenido real de la Paz de Jesús es una armoniosa convivencia humana, en un perfecto juego de derechos y obligaciones De ahí que San Pablo llega a identificar el Shalom (PAZ) con el mismo Jesús Resucitado: “Pues Él es nuestra PAZ (Shalom) el que ha roto el muro de separación, la enemistad” (Efesios 2, 14-15).
En la Argentina, de hoy, en la que se han levantado muros ideológicos, creando enemistades y exclusiones, el desafío para los seguidores de Jesús, es buscar caminos de una auténtica paz social-política, codo a codo con hombres y mujeres sinceros, honestos, solidarios, creyentes o no, para que los enemigos se reconcilien y la justicia social sea realidad con trabajo, educación, salud, techo y Dios.
¿Qué hacer? Terminar con el cristiano meramente “piadoso” y que incorpore en su moral la afirmación de un economista actual: “CADA NIÑO QUE MUERE DE HAMBRE ES UN ASESINATO”. En Fe Cristiana un fratricidio porque Jesús murió y resucitó para hacer de la humanidad una fraternidad universal. Cuaresma es un llamado a crecer en amor fraternal.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026