8 de enero de 2017
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Unos 9 minutos en el agua, otros 29 pedaleando en ruta y los finales 16 de pedetrismo. Y ni siquiera se agitó. Flavio Morandini bajó dos minutos la marca de un año atrás y volvió a ganar el Triatlón Short Ciudad de Azul. Todos los pergaminos que ostenta su curriculum –alimentado por un derrotero forjado entre el seleccionado nacional y en su momento el equipo italiano DDS– fueron delineando un andar apabullante y sin mella que lo llevó a ganar la 30º edición en poco menos de 55 minutos.
El nivel del atleta de Ramos Mejía (que a la postre ponderó el cada vez más acentuado nivel de la prueba) fue un corolario perfecto para una competencia muy especial, enmarcada por los 30 años de realizaciones del triatlón azuleño, que ya excedió ampliamente las limitaciones del pago. La fisonomía balnearia reeditó la tantas veces vista: el parque cerrado en plaza Almirante Brown, la escalinata ancha, próxima a las compuertas, como punto de largada de la etapa de natación; el escenario desde el cual Mario Pennella, del CEF 35, trata de organizar las categorías en la largada que siempre termina teniendo algo de caótico; los kayakistas como lazarillos orientando la fila de brazadas; y, por supuesto, el público a cada paso, curioseando y alentando a todos, aunque los atletas locales acarrean lógicamente las mayorías algarabías.
Morandini es el ganador de los últimos tres triatlones corridos en Azul (Short 2016 y 2017 y Olímpico 2016). Ayer en el sur de la ciudad, en el podio lo flanquearon los dos mismos corredores que doce meses atrás, y en el mismo orden: el capitalino Santiago Beltrán y el marplatense Christian Carletto. Entre los caballeros, Nicolás Cachenaut volvió a instalarse como el mejor azuleño, seguido en ese “podio” por Javier Pereira y Gerónimo Dherete, en su debut en el tria azuleño.
La italiana Alessia Orla supo cómo imponerse a una temperatura no habitual para ella y se consagró como la mejor dama de la competencia. Camila Makre, de Ramos Mejía, y Carolina Cardoso, oriunda de Haedo. La mejor dama azuleña volvió a ser Johanna Pennella. A poco de cruzar la meta Orla, en torno a la organización circuló la versión sobre una penalización para la vencedora, aparentemente por haber recurrido al drafting.
MORANDINI: “PARA MÍ AZUL ES UNA FECHA FIJA”
Cuando culminó la etapa de ciclismo quedó claro que sólo un accidente podría extirparle este triunfo a Flavio Morandini. No hubo accidente y a los 54’54” de su primera brazada, el atleta cruzaba caminando la meta para nada exhausto. La normalidad más reciente se mantenía intacta en Azul.
–Doce meses atrás la dejaste acá y hoy la volvés a tomar. ¿Cómo desarrollaste esta competencia?
–Hoy era una edición especial, 30 años cumple el triatlón. La quería ganar, más que el año pasado, por los 30 años. Y, la verdad, salió increíble: el clima, la competencia, la cantidad de atletas en la ruta. Increíble.
–Tu experiencia es mundial y sos una voz autorizada: ¿cuánto vale una organización como la de Azul?
No sólo la organización en el día de la carrera, sino el trato antes de la competencia, después, es muy bueno para nosotros. Te hacen sentir acompañados y ya es como que son amigos los organizadores.
–Desde lo deportivo, ¿sigue siendo atractivo este triatlón o ya es un objetivo cumplido para vos?
–No. Para mí Azul es una fecha fija, como el Triatlón de La Paz, es un clásico del triatlón argentino. Mientras pueda y me dé el calendario, voy a seguir viniendo.
–Flavio, recibiste recientemente la triste noticia de la quita de la beca del ENARD. ¿Qué motivó esa quita?
–De un día para el otro me mandan un mail diciendo que a mi beca se le dio de baja. El motivo que me dicen es que no soy de alto rendimiento, que no obtengo resultados…¡Soy el único sub 23 que compite a nivel mundial en triatlón y tengo resultados! Entreno todos los días. A mi y a Tellechea, que hace unos meses fue a los Juegos Olímpicos. ¡Y dicen que no tiene resultados!
–¿Esa notificación quién la cursa?
–Me la mandó el ENARD por medio de la Federación. Ricardo Ríos es quien baja la beca sin decir nada. Pero, bueno…a seguir entrenando igual. Es un garrón, se hace muy difícil. Lo importante es seguir compitiendo a nivel mundial, viajar afuera a competir. El único apoyo que tengo es el de mi familia, el más importante. Pero si la Nación nos apoya en la parte económica, que supongo que para ellos no es nada, para nosotros es fundamental.
BELTRÁN: HASTA QUE SE PUEDA GANAR
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La segunda ubicación de Santiago Beltrán al cabo del Triatlópn Short también se va convirtiendo en un clásico. El atleta capitalino lo toma con sorna y aseguró que va a seguir viniendo hasta poder quedarse con el 1. También, en diálogo con EL TIEMPO, destacó la calidad organizativa y el marco que le aporta el público lugareño.
–Santiago, para Azul era una edición muy especial. ¿Cómo la viviste vos que te has convertido en habitué de la competencia y del podio?
–Este es el tercer año consecutivo que vengo y super contento de estar acá. La verdad que correr y que toda esta gente te esté alentando, no se ve todos los días en las carreras. Y cuando uno se siente cómodo y la gente lo trata bien, lo que más ganas te dan es de volver.
–¿Qué tipo de disputa se dio en la cima de la competencia?
Lo que percibí es una bici muy dura respecto al viento y el calor, mucho viento. El agua, muy rápida; está muy lindo que esté boyado y con andariveles, es más fácil para guiarte y no hace falta que estés todo el tiempo mirando hacia delante. A pie resultó muy duro el calor, en un circuito rápido, bastante llano, que se podía correr tranquilamente.
–Tres participaciones, tres veces en la segunda ubicación. ¿Vas a insistir hasta ganarlo?
–¡Por supuesto! Te quedas con ganas de volver para ver si en algún momento se puede ganar (se ríe). Esta y la anterior las ganó Flavio y la otra me la ganó Taccone: uno fue a las olimpiadas y el otro es un proyecto olímpico. Así que estoy muy contento por competir con ellos.
ORLA: “UN LUGAR MUY LINDO PARA CORRER”
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No pasó desapercibido el hecho de que una italiana ganara la categoría damas, si bien su sola participación ya escapaba de lo cotidiano. 24 años de edad, nacida cerca de Torino y con residencia actual en Milano, donde vive y entrena con su equipo, Alessia Orla llegó por primera vez a Azul para extender su bagaje internacional y para vérselas con el calor (“No estoy acostumbrado al calor. Ahora en Italia hace 5 grados, es invierno”, ensayó inicialmente a modo de cuasi protesta, pese a su gran sonrisa y su español dificultoso).
–¿Qué circunstancias se dieron para que estés hoy corriendo en Azul?
–Santiago Beltrán, el año pasado, estuvo en Italia entrenándose con mi equipo. Somos amigos y este año vine a Buenos Aires y me invitó a venir. Estoy preparando La Paz y me sirve para eso.
–¿No obstante el factor climático, pudiste disfrutar de la prueba? ¿Es tu competencia habitual?
–Sí, sí. Me gustó. Esta carrera es sin drafting y yo compito en sprint y Olímpico con drafting. Así que no es mi carrera. Bueno….eh.
–¡Pero ganaste!
–(Se ríe) ¡Sí! Fue un poquito duro en la bici, porque hubo mucho viento y sin drafting. Pero estoy muy contenta. Es un lugar muy lindo para correr, con el río. Me gustó muchísimo acá.
–¿Cómo sigue tu derrotero de competencias?
–Ahora voy a La Paz y después a San Lorenzo. Y luego ya me vuelvo a Italia.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
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